Por Victoriano Martínez

Y la LXII Legislatura comenzó con un pasito para adelante… y unos muchos para atrás.

En la primera iniciativa presentada al Pleno del Congreso del Estado, los diputados se estrenaron con dejar sin efectos la determinación de sus antecesores con la que aprobaron los informes de la Auditoría Superior del Estado sobre las Cuentas Públicas 2017.

A los 24 minutos de iniciada la sesión, Edgardo Hernández Contreras, diputado por el PVEM, hizo la presentación de la primera iniciativa en la actual Legislatura con la petición de que se le dispensara el trámite de acuerdo con disposiciones legales y reglamentarias.

“No es la voz de un diputado, no es la voz de Edgardo, no es la voz de un partido, es la voz de todos los potosinos que demandan apego a la legalidad”, expresó.

Convocó a sus compañeros a hacer honor a su reciente rendición de protesta en la que se comprometieron a cumplir y hacer cumplir la Constitución del Estado y las leyes que de ella emanan.

Tras la intervención de cuatro diputados, dos a favor y dos en contra, la dispensa del trámite fue sometida a votación y aprobada por 18 votos a favor y ocho votos en contra.

La aprobación de la iniciativa se sometió inmediatamente y sin discusión a votación. Con 18 votos a favor, cinco abstenciones y tres votos en contra, el decreto que aprobó los informes de las cuentas públicas 2017 quedó sin efectos.

Tras cada voto a favor de dejar sin efecto lo acordado por los anteriores diputados el 7 de septiembre, los asistentes a la sesión –especialmente los integrantes del Frente Ciudadano Anticorrución– aplaudían, en tanto que abucheaban a quienes lo hacían en contra.

El pasito hacia adelante ya estaba dado.

Sonia Mendoza Díaz, presidenta del Congreso, cedió por segunda vez la palabra a Hernández Contreras para la presentación de la segunda iniciativa: dejar sin efecto la aprobación de la autorización de un préstamo por mil 225 millones de pesos al gobernador Juan Manuel Carreras para pagar una deuda con el ISSSTE.

Apenas dio la palabra al diputado del PVEM, Mendoza Díaz bajó de su posición como presidenta para reunirse con sus compañeros de bancada. Los pasitos para atrás se perfilaban.

Hernández Contreras expuso las ilegalidades en el procedimiento de aprobación de la autorización del crédito a Carreras López, entre las que destacó el hecho de que un mismo día, el 31 de agosto, llegó la iniciativa, se incorporó a los asuntos para el periodo extraordinario sin haber sido turnada a comisiones, y se simuló la dictaminación con la misma fecha.

“Somos un control ante el Ejecutivo, no somos sus empleados”, les advirtió a sus compañeros desde la Tribuna.

Entre las curules comenzaban a circular las presiones para evitar un revés a Carreras López. Los pasitos para atrás ya comenzaban.

Apenas terminó Hernández Contreras su intervención, Mendoza Díaz declaró un receso. Eran las 11:05 horas.

Tomás Rosales levantó su manta contra Cándido Ochoa Rojas le gritó reclamos por la injusticia ante la desaparición de su hijo. Ochoa Rojas salió apresurado hacia la sala de sesiones previas.

Durante 59 minutos, la mayoría de los diputados entraban y salían a la sala de sesiones previas, se armaban grupitos en el área del pleno. Las presiones resultaban evidentes. Se ponía en juego la conformación de las comisiones y comités a cambio de la protección a los intereses de Carreras López.

Juan Ramón Nieto Navarro, enlace legislativo del Ejecutivo, también desaparecía por momentos y luego volvía a salir. Chiflidos, gritos y consignas poco lograron para acelerar la reanudación de la sesión.

A las 12:04 salió Mendoza Díaz y se enfiló al lugar de la presidencia. “Se reanuda la sesión”, dijo en punto de las 12:06 horas.

Sin que mediara discusión, la propuesta de dejar sin efectos la autorización del crédito a Carreras se sometió a votación.

Entre el público la disyuntiva quedó clara: la oposición a la iniciativa era igual al sometimiento a los intereses del gobernador. Un pasote para atrás…

Con el pase de lista para la votación, en la primera sesión de la LXII Legislatura reaparecieron los gritos de desaprobación a quienes se opusieron a la propuesta. Cada voto en contra era coreado con un “rata”.

Quienes votaron en contra fueron Martha Barajas García, Beatriz Benavente González, María Isabel González Tovar, Eugenio Govea Arcos, Rubén Guajardo Barrera, Rolando Hervert Lara, Martín Juárez Córdova, Sonia Mendoza Díaz, Vianey Montes Colunga, Cándido Ochoa Rojas, Héctor Mauricio Ramírez Konishi, Jesús Emanuel Ramos Hernández, Rosario Sánchez Olivares, Laura Patricia Silva Celis, Oscar Vera Fabregat, Ricardo Villarreal Loo y José Antonio Zapata Meráz.

“Los mueve el varo, los mueve el varo… ¿y el pueblo?”, gritó uno de los inconformes desde el fondo de las butacas.

Mendoza Díaz hizo de inmediato la declaración del rechazo a discutir en la sesión la iniciativa de dar marcha atrás a la aprobación del crédito de Carreras López, y turnó la propuesta a las comisiones de Hacienda y de Gobernación, para cuando estuvieran instaladas.

Así fue como dieron la vuelta al primer pasito hacia adelante, para encaminarse sobre los pasos de sus antecesores… y a reacomodar las comisiones al servicio del Ejecutivo.

La sesión siguió ese curso.

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