Foto de Xochiquetzal Rangel

Xochiquetzal Rangel

Aproximadamente 7 mil personas de los 824 mil 229 habitantes que conforman la capital potosina tienen una discapacidad, aunque de acuerdo con Giselle Barajas Ruiz, coordinadora del Área de Discapacidad del DIF municipal, no se pueden confiar en dichas cifras debido a que no existe un diagnóstico real en San Luis Potosí.

Respecto a la falta de cifras específicas para este sector de la población que tiene una discapacidad, mañana en la conformación del Consejo de Personas con Discapacidad en el que participarán regidores, miembros del cabildo y personas con discapacidad, se propondrá realizar un estudio o diagnóstico en San Luis Potosí, para identificar a la población con discapacidad y sus necesidades.

Por motivo del Día Mundial de personas con síndrome de down, Astrolabio Diario Digital, cuestionó a Barajas Ruiz, sobre qué porcentaje de personas y niños en el municipio tienen dicha condición, a lo que contestó que es una pregunta difícil debido a que los censos que existen no tienen una especificación en cuanto a discapacidades intelectuales, sino que engloba todas las discapacidades, aunque respecto a las estadísticas mencionó no contar con la cifra exacta, “me agarras en curva”.

“Los niños con discapacidad en general todo es inclusión e inclusión educativa, a ellos los identifican temprano y los mandan a escuelas regulares, están incluidos en escuelas regulares y por eso no podemos identificarlos”, comentó.

Agregó que en el Centro de Desarrollo Comunitario de Maravillas solo cuentan con adultos y adolescentes con alguna discapacidad, incluido el síndrome de down, ya que los niños en inclusión educativa deben pasar seis años en la escuela para que puedan recibir su certificado de la escuela.

“En la mayoría de ellos, no podemos generalizar, pero al no haber conocimiento de cómo tratar y darles sistemas de apoyo a estas personas (con síndrome de down), terminan sin educación igual que cualquier otra discapacidad.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica de 2014, solo el 5.7 por ciento de personas con alguna discapacidad tiene acceso a un nivel educativo medio superior, mientras que a nivel secundaria solo el 15.3 por ciento tenía acceso.

A pesar de que han pasado 5 años de dicho diagnóstico, Barajas Ruiz, considera que el acceso a la educación para personas con discapacidad no han cambiado y en el caso de que se hayan modificado los avances son mínimos.

“Si ha variado la estadística a mejorar, ha sido mínima, y habría que ver la calidad que tienen ellos al egresar, no es culpa de nadie, no podemos culpar al sistema educativo, no podemos culpar a los papás, son condiciones, son condiciones sociales, de paradigma y humanas que se dan, son multifactores”, mencionó.

¿Tendría que haber políticas públicas?

Claro. Sí, las políticas públicas. Es que la educación es una cosa y la inclusión laboral es otra. En el tema exclusivo de la educación se supone que la Suprema Corte de Justicia acaba de rectificar que lo que se va a dictar a nivel nacional es la inclusión educativa, eso quiere decir que todos nuestros niños con discapacidad, cualquiera que sea esta, van a terminar en una escuela regular incluidos.

Por lo que comentó, “además de la posición gubernamental debería haber presión de la sociedad civil”.