Por Victoriano Martínez

En la cuarta acepción, el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define como personas que viven a expensas de los demás, buscando por malos medios lo que necesitan o les conviene a quienes se suele llamar vividores.

En la Cuarta Transformación, la exigencia de ajustar los sueldos de la alta burocracia a ganar menos que el presidente de la República ha provocado una corriente de simulación de cumplimiento de la ley con el sueldo máximo posible dentro de ese límite, y los diputados locales este jueves mostraron su condición de burócratas vividores.

El gobernador Juan Manuel Carreras López ya lo había hecho antes, con la afirmación de que su sueldo neto será de 105 mil pesos mensuales.

El sueldo que se fijó Andrés Manuel López Obrador en 108 mil 656 pesos mensuales neto es un parámetro, no un tope.

Si fuera un simple tope, el presidente ganaría 108 mil 656 pesos y el resto de la burocracia 108 mil 655 pesos con 99 centavos y nadie violaría la Ley.

Como parámetro, el sueldo del presidente debe ser tomado como el factor necesario (aunque no el único) para analizar y valorar los sueldos de toda la burocracia, un ejercicio que exige proporcionalidad.

Presentamos tres ejercicios con tres factores de proporcionalidad para establecer el hipotético sueldo que le correspondería al gobernador del Estado.

Uno. Proporcionalidad poblacional: el presidente ganará 108 mil 656 pesos por gobernar a 119 millones 938 mil 473 mexicanos, es decir, 0.0009 pesos por cada mexicano. Carreras López gobierna a 2 millones 717 mil 820 potosinos, multiplicado por el sueldo presidencial por habitante, el gobernador debería ganar 2 mil 462.16 pesos mensuales.

Dos. Proporcionalidad de votos obtenidos: López Obrador ganó la presidencia con 30 millones 113 mil 483 votos. Ganará 0.0036 pesos por cada voto que obtuvo. Carreras López ganó la gubernatura con 380 mil 128 votos que, multiplicados por el sueldo presidencial por voto, resultaría que el gobernador tendría que ganar mil 371.58 pesos al mes.

Tres. Proporcionalidad por representación electoral: López Obrador ganó con el 53.19 por ciento de los votos válidos en la elección presidencial. Su sueldo equivale que ganar 2 mil 42.79 pesos por cada punto porcentual de la votación del 1 de julio. Carreras López ganó la gubernatura con el 37.31 por ciento de la votación, lo que lo haría merecedor a un sueldo de 76 mil 216.49 pesos.

Ninguno de los tres ejercicios atiende a todos los posibles factores de proporcionalidad, pero por lo menos dan una idea de los extremos de interpretación que se puede dar al llamado a moderar los sueldos de la alta burocracia que representa la disposición de que nadie gane más que el presidente.

En un extremo, el exceso de interpretación por la austeridad podría pedir que el gobernador ganara mil 371.58 pesos al mes, en tanto que en el otro extremo están los convenencieros burócratas vividores que se limitan a ganar un poquito menos que el presidente, simplemente para ajustarse a la ley.

La alta burocracia convertida en vividora confesa ante el llamado presidencial a la austeridad. Entre todos, destacan los diputados de la Coalición Juntos Haremos Historia, a quienes les cayó la curul de la cascada lopezobradorista y, a pesar de haber ofrecido reducir los sueldos a la mitad, se limitaron a proponer una reducción del 20 por ciento a sabiendas de que no ganarían la votación en la Junta de Coordinación.

Y no es que se crean con los tamaños de un presidente de la República, sino que se auto reconocen tan incapaces e inútiles que se avorazan a cínicamente medrar lo más posible del erario, antes de que puedan quedar fuera del presupuesto… que es la peor tragedia que los podría alcanzar.