Por Antonio González Vázquez

Es como si se le viniera el mundo encima al alcalde Gallardo. Se le abren frentes de conflicto y problemas sin dar explicación alguna a los capitalinos.

El pasado lunes, este portal de noticias dio a conocer que la Auditoría Superior de la Federación había identificado irregularidades por más de 420 millones de pesos provenientes de fondos federales.

El Ayuntamiento gallardista guardó silencio y solo respondieron, con precariedad y sin fundamento documental, a través de algunos medios de comunicación afines al gallardismo. No se aclaró nada sobre esos 420 millones de pesos que la Auditoría Superior de la Federación está requiriendo.

Ayer, periódicos del grupo MIVAL recuperaron la información que Astrolabio presentó el lunes y al alcalde Ricardo Gallardo no le interesó aclarar nada aún.

Optó por tender una cortina de humo con el caricaturesco enfrentamiento verbal con el ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta. La pugna es porque el edil quiere imponer su idea de quitar el adoquín en una zona protegida del perímetro del Centro Histórico, lo cual, la ley se lo prohíbe.

En vez de aclarar el asunto de fondo que son las millonarias observaciones de la Auditoría, se organizó a un grupo de colonos en Santiago para “manifestarse” en “apoyo” al edil capitalino. Como suele suceder con quienes critican o se oponen al alcalde, la respuesta fue el insulto soez.

El Ayuntamiento no mencionó el tema de la ASF, mejor se recurrió a que el PRD, en plan de vocero municipal, para que diera una versión más política que técnica. Como no podría ser de otro modo, el PRD defiende al Ayuntamiento, pero sin elementos; solo por la vía del discurso.

“José Luis Fernández Martínez, presidente del PRD en San Luis Potosí, informó hoy que las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) al Ayuntamiento de la Capital serán solventadas en tiempo y forma.

 Precisó que es erróneo hablar de irregularidades cuando aún no se agota el proceso y no existe ningún dictamen final”, dijo en un comunicado de prensa.

Antes, únicamente Juan Jesús Priego, vocero de la Arquidiócesis había sido el único en dar su punto de vista sobre el presunto mal manejo de recursos federales por parte del Ayuntamiento y habló de la mano negra que debió haber cuando se auditó a nivel local.

Y por si fuera poco, el alcalde Gallardo debió enfrentar ayer una orden de embargo de sus propias oficinas como resultado del incumplimiento de un laudo laboral. La necedad municipal de no cumplir con el mandato legal y pagar su liquidación a una trabajadora, estuvo a punto de llevar a un enfrentamiento entre corporaciones policíacas.

Parece que desde el affaire del “jaguarcito”, al alcalde Gallardo no le han venido del todo bien las cosas.

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