Eduardo Delgado

El director general de la Comisión Estatal del Agua (CEA) de Gobierno del Estado, Jesús Alfonso Medina Salazar, admitió “un enorme deterioro” en el tanque La Lagunilla, cuerpo de agua localizado en la delegación de La Pila, dijo, contaminado por escurrimientos pluviales de la Sierra de San Miguelito y descargas del drenaje de viviendas a cielo abierto… no por las aguas tratadas del complejo industrial World Trade Center (WTC).

Hace casi tres meses, el 28 de marzo, le envió al representante legal del WTC, José Gastón Vivas Govea, el oficio CEA/DG/DOyS-AA/2019/0156, para requerirle corregir el tratamiento inadecuado de aguas residuales, señalarle de “muy grave” sus descargas sin considerar el impacto ambiental y advertirle de la suspensión definitiva del permiso para realizarlas de no corregir.

En entrevista con Astrolabio Diario Digital sobre la pieza informativa publicada el 14 del mes en curso, con el título “Continúa descarga irregular de agua residual del WTC”, el colaborador del gobernador Juan Manuel Carreras López remarcó, al menos una decena de veces, que el parque “ya corrigió” y por ende las descargas de su tratadora cumplen las normas.

Destacó, de inicio, la detección del tratamiento inadecuado como resultado del trabajo de esa dependencia. “Monitoreamos y derivado de ello se les hizo llegar el oficio, en el sentido de que algunos parámetros estaban fuera de norma”, explicó.

“Les hicimos un apercibimiento para invitarlos a regularizarse y de no hacerlo se les suspendería el permiso”, enfatizó.  En seguimiento del caso, añadió, “se mandaron hacer análisis del agua a un laboratorio certificado y los resultados salieron bien”.

El pasado jueves, contó, “derivado de la insistencia de los ejidatarios de La Pila, acudimos a hacer una inspección, con personal de la Secretaria General, y constatamos que la operación de la planta tratadora del WTC es de manera regular”.

También “que hay colectores pluviales que atraviesan el WTC que reciben agua de la Sierra de San Miguelito, a los que posterior a la descarga de la planta se incorporan escurrimientos que se presume son de drenajes sanitarios a cielo abierto”.

Por ello, añadió Medina Salazar, “involucramos a la autoridad municipal, la delegación de La Pila, para que hagamos un ejercicio y veamos quiénes están contaminado los canales a cielo abierto que van a dar a Dámaso y desembocan en un cuerpo de agua estatal que los ejidatarios argumentan que se está contaminando”.

“Quiero ser muy enfático: No es la planta de tratamiento de WTC. Hay escurrimientos pluviales, tanto aguas arriba como aguas abajo que están ocasionando el deterioro de la calidad del agua”, adujo.

  • ¿Entonces de dónde se tomaron las muestras para determinar el tratamiento inadecuado de la planta tratadora del World Trade Center?
  • En el afluente. Ahí se hace el monitoreo, y cuando se hizo, de donde surgió ese oficio, había unos parámetros fuera de norma, pero una vez que les hicimos el apercibimiento ellos hacen las correcciones.

La tratadora del parque logístico, aseveró, “es para las aguas residuales de uso doméstico en las empresas”, como sanitarios y lavabos. “No hay tratamiento de otro uso”, puntualizó el funcionario en la sala de usos múltiples de la CEA.

  • ¿Industrial?
  • No.
  • ¿Entonces de dónde procede la contaminación…? ustedes manifestaron su preocupación y calificaron la situación de muy grave
  • La contaminación principal es de los escurrimientos que vienen de aguas arriba; es decir los canales que pasan por WTC reciben aguas pluviales de la sierra, aguas arriba y abajo… es decir saliendo de la plantareciben descargas de aguas residuales sin tratar de muchas viviendas asentadas a lo largo de los canales.

Por esa razón, reiteró, “solicitamos la intervención de la delegación para que nos apoyen en las inspecciones y que se puedan tomar decisiones en cuanto a que esos drenajes no se puedan descargar de manera directa”.

  • ¿Qué contaminantes detectaron en la tratadora del complejo industrial?
  • No se detectan contaminantes, se detectaron algunos elementos… uno de ellos la cantidad de nutrientes, lo que nos habla de que podrían estar por los tiempos de retención siendo menores a los que deben tener y eso hace que haya variaciones en la calidad, pero los contaminantes que se perciben en el canal Dámaso, y posteriormente en el cuerpo de agua estatal que mencionan los ejidatarios ahí…
  • ¿En el documento?
  • … Hay descargas directas de drenajey otros elementos. Eso es lo que tenemos que precisar, pero lo que puedo decir de manera contundente es que el estado que guarda la contaminación de ese cuerpo de agua y el nivel de contaminación en el canal Dámaso no es derivado de las descargas de la planta tratadora del WTC.

Ofreció mantener el monitoreo “y ahora que nos entreguen los resultados de estudio certificado se los vamos a compartir para que vean que no es la planta de tratamiento la que está contaminando”.

  • ¿Entonces cómo entender que se le giró el oficio al representante legal del WTC, en el que le piden corregir…?
  • Eso es parte de nuestro trabajo. Las plantas pueden estar eventualmente operando de manera no muy adecuada, pero eso no es como para que se presente la contaminación que tenemos en ese cuerpo de agua. No quiere decir que lo que estamos viendo, la cantidad de nutrientes y de elementos nocivos para la calidad del agua, provengan de la planta. No es así.

“Me causa admiración de cómo se hicieron ustedes de ese oficio, porque no salió de la empresa”, pues hizo notar que el documento publicado tiene sello del acuse de recibido.

Se le explicó que fue publicado por comuneros de San Juan de Guadalupe en su cuenta de Facebook, quienes a su vez lo habrían retomado de otra de comuneros de La Pila…

  • ¿Es tanto el misterio de dónde lo obtuvieron como el hecho del por qué se lo enviaron a la empresa?
  • Es muy claro, porque no estaban cumpliendo al cien por ciento con la especificación que establece la norma, pero eso no quiere decir que la contaminación en el cuerpo de agua lo haya ocasionado la planta de tratamiento.

“Tenemos imágenes evidentes, que no es la planta de tratamiento la que contamina, sino todas las descargas posteriores a la planta”, insistió Medina Salazar.

  • ¿Cuáles fueron las repercusiones de esas descargas en el cuerpo de agua?
  • Observamos a la empresa que tenían que corregir e inclusive los conminamos a que si no lo hacían les podíamos cancelar de manera definitiva.
  • ¿A qué se refieren respecto de las repercusiones negativas?, se le insistió.
  • Déjame leer el oficio… ‘se realicen los ajustes necesarios a fin de regularizar el proceso de tratamiento’ nada más… en caso de que no habrá una suspensión definitiva… ‘una vez analizados los resultados se determinó que el tratamiento del agua residual…’ por parte del WTC se estaba realizando de manera inadecuada, por lo que algunos de sus parámetros se encuentran fuera de norma. Nada más.
  • ¿El siguiente párrafo?
  • De ahí deriva nuestra preocupación ya que consideramos grave que se hayan realizado este tipo de descargas excedentes a un cuerpo de agua… sin tomar en cuenta el impacto que se podría provocar en el mismo.

De la lectura del documento, el servidor público omitió la palabra “muy” antes del adjetivo “grave”.

  • ¿No hay impactos negativos?
  • Son mínimos comparados con los ocasionados por las descargas de drenaje. O sea, el agua que descarga WTC, si bien no cumple con todas las normas, o en esta ocasión -aclaró- que hicimos el monitoreo no cumplió, se le hizo el apercibimiento y corrigieron, es mínimo comparado con las descargas directas del drenaje de agua debajo de la planta tratadora.

Precisó: “No queremos señalar como culpable del enorme deterioro que tiene el cuerpo de agua a la planta de WTC, que no está descargando aguas residuales de manera directa, pues hay muchas viviendas que descargan sus drenajes de manera directa.Eso sí está ocasionado un serio deterioro.

  • ¿De qué tipo?

Expuso que el daño “es el mismo que en la presa San José con las descargas de Escalerillas, por lo que ya estamos buscando la manera de solucionar, de conseguir los recursos. Se requieren algo así como 45 millones de pesos para rehabilitar la red de drenaje, la red de colectores y emisores y la planta de tratamiento, para dejar de contaminar la presa, que se utiliza para abastecer a una parte de la ciudadanía.

La potabilización del agua de la presa, añadió, “pasa por un proceso de potabilización pero eso no quiere decir que podamos seguirlo contaminando de manera indiscriminada”.

Dijo haber platicado con el titular del organismo operador del agua potable en la zona metropolitana, institución conocida por sus siglas como Interapas, Ricardo Fermín Purata Espinoza, con quien “estamos uniendo estrategias, con una visión de mediano plazo, porque tenemos el problema del lirio (acuático), que no podemos retirarlo de manera total porque finalmente está haciendo las veces de un numeral; atrapa gran parte de los nutrientes del agua y por eso prolifera y crece…”

De eliminarlo en su totalidad, advirtió, “dejaríamos el agua con una calidad muy baja y sería muy complicado el proceso de potabilización”, por lo que entonces “vamos a diseñar una estrategia para retirar el lirio que tiene mayor arraigo que nos puede ocasionar condiciones anaerobias”, lo que podría “ocasionar algunos problemas si el agua se clorase en esas condiciones”.

Abundó: “Hay que hacer énfasis en que el agua recorre 250 metros en un canal a cielo abierto camino a la planta potabilizadora, pasa por un pretratamiento donde retiran basura y recorre un acueducto de cerca de dos kilómetros que tiene válvulas de expulsión de aíre, lo que ayuda a que el agua se oxigene, que se liberen algunos componentes que en algún momento podrían ser nocivos, y de ahí llega a la potabilización”.

Uno de los pasos finales es la cloración, que algunos investigadores comentaban que esa era su preocupación, que si se generan condiciones anaerobias y se pone en contacto el agua con cloro se podrían generar algunos elementos químicos muy nocivos para la salud. No es el caso”, finalizó.