Por Antonio González Vázquez

Luego del dislate próximo al ridículo que hizo Ricardo Gallardo Cardona a quien dijo no importarle que el primero de julio sus simpatizantes voten por Ricardo Anaya, por medio de un boletín de campaña intentó enmendar la grave falla.

Ayer, por primera vez, en su información aparecen los escudos de los tres partidos que lo postulan como candidato a diputado federal, aunque el remitente de la información sigue siendo el Comité Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática.

La semana pasada, Gallardo Cardona en un mitin en la comunidad de Estación Ventura, perteneciente a Soledad de Graciano Sánchez, luego de intimidar a la gente con una perorata concluyente en la idea de que si no votan por mi luego no se quejen, pasó a decir que a ellos, es decir a él y a la Gallardía que encabeza Ricardo Gallardo Juárez, sólo les importan los votos del Senado para abajo.

Es decir, si no quieren votar por Ricardo Anaya, candidato Por México al Frente a la Presidencia de la República, pues no lo hagan eso no nos interesa.

Hasta ayer domingo, infructuosamente Gallardo Cardona quiere darle vuelta a una página que podría costarle muy caro.

“El candidato de Por México al Frente convocó a los potosinos de los 58 municipios votar por todos los candidatos de la coalición y generar acciones urgentes para restablecer la confianza de la ciudadanía a través de más seguridad, más obras y más apoyos sociales”, dice el comunicado, pero no menciona para nada al candidato presidencial del Frente que sí lo apoya a él.

Ricardo Anaya y los panistas que en el caso de San Luis apostaron por la alianza de Por México al Frente deben estar arrepentidos de lo que hicieron. Es el problema de creer como quien oye el canto de las sirenas.

El Gallardismo ofreció más de 300 mil votos para la alianza a cambio del apoyo a Gallardo Cardona, pero eso no dice nada. Ayer, Juan Zepeda candidato derrotado del PRD en el Estado de México ofreció 3 millones de votos para Anaya.

Aunque con carga demagógica, Zepeda al menos habla de Anaya y aparece con éste cuantas veces sea necesario, mientras que en San Luis, Ricardo Gallardo Cardona materialmente lo ha mandado al diablo.

Alguna reacción tendrá Anaya en su momento.

Ya está la primera pregunta que se le haga cuando venga a San Luis: ¿Qué opina del hecho de que un candidato de Por México al Frente no pida el voto para el candidato a la presidencia por el Frente?

Bueno, ya lo debe saber y seguramente ha de estar muy molesto el “joven maravilla”.

 

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