Por Victoriano Martínez

Este miércoles, Juan, como muchas otras personas que acudieron a la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV), en la calle de Ignacio López Rayón 450 en el Centro Histórico, no pudo llegar a su cita y, en cambio, se encontró con personas que, como él, padecen la falta de atención del organismo que fue creado para su defensa como víctimas.

Juan lleva año y medio en espera del apoyo de un defensor por parte de la CEEAV y era la segunda ocasión que acudía a esas oficinas en esta misma semana.

“El lunes me pidieron que viniera ayer, pero no pude porque trabajo, por eso vine hasta hoy”, le contó al pequeño grupo instalado bajo una carpa frente a la sede de la CEEAV, donde iniciaron un bloqueo a la calle con algunos globos y cartulinas colgados de banqueta a banqueta.

Desde las cinco de la mañana de este miércoles, un grupo de víctimas inconformes por la falta de atención por parte de la CEEAV inició un plantón permanente frente a la dependencia para demandar que el gobernador Juan Manuel Carreras López se reúna con ellos para dar verdaderas soluciones a sus problemas.

Griselda Haro, víctima de despojo en la comunidad de La Noria de San José, explicó que iniciaron el plantón ante la revictimización que representa el hecho de que la CEEAV dé largas a sus asuntos tanto para reconocerles el carácter de víctima como para proporcionarles una defensa real, pues, en su caso, abogados de la propia comisión se pasaron a ser defensores de los victimarios.

“Eternizar los asuntos es revictimizarnos, aquí estamos compañeros que tienen siete año, otros seis, uno hasta de 15 años, yo tengo tres años con el problema y Jorge Vega Arroyo (titular de la CEEAV) no fue capaz ni siquiera de venir aquí”, expresó.

Entre las demandas de su plantón, además de la cita con el gobernador Carreras López, las víctimas piden la renuncia Vega Arroyo.

“Si nos revictimiza, si nos maltrata y no nos atiende, pues que renuncie, porque el gobernador debe darse cuenta de que él como máxima autoridad nos está negando nuestros derechos al tolerar que instituciones como esta no sirvan para lo que se crearon”, señaló Haro.

Los trabajadores de la CEEAV que acudieron a sus oficinas optaron por no ingresar. Antes de retirarse, Vega Arroyo los llamó al Jardín Colón, donde las dio instrucciones. Fue lo más cerca que estuvo de su despacho este miércoles.

Las víctimas que acudían este miércoles a la CEEAV terminaron bajo la carpa del plantón, donde contaban al grupo que lo inició sus casos y la forma en que buscar que les hagan justicia se volvió un calvario.

“Ahora sí pienso por qué no estudié, hubiera querido ser una abogada chingona para no hacerle a la gente todo lo que nos hacen aquí”, expresó una mujer, mientras relataba el año y medio vueltas a la CEEAV sin ver un apoyo real.

“Sabíamos que no somos las únicas víctimas, pero ya lo estamos viendo aquí, todos los que vienen están pasando por lo mismo, lo hacen como sistema, aquí no atienden a las víctimas, las hacen más víctimas”, concluyó Griselda Haro.

María de Jesús Almendárez Prieto, Marychuy, y Juan Serrano, otras dos víctimas con casos de seis y siete años de antigüedad, recorrieron el centro de la ciudad con una manta en la que aparece la imagen de Vega Arroyo y la leyenda “Centro de Atención a Víctimas es la caja chica de la Secretaría General de Gobierno, que sirve para financiar campañas a candidatos”.

El grupo de víctimas anunció que su plantón será permanente hasta que renuncie Vega Arroyo y el gobernador Carreras López instale una mesa de trabajo para que se atiendan efectivamente sus casos, porque hasta ahora lo que más se ha visto es el contubernio de los funcionarios de la CEEAV con los victimarios.