Por Leonel Serrato Sánchez

Habiendo ya iniciado el margallate del proceso electoral 2018, las fuerzas políticas tradicionales, es decir los partidos políticos, las asociaciones y sus satélites, han iniciado toda suerte de acercamientos y alejamientos entre ellos, algunos meros ejercicios rituales, como de guerra florida, y otros con intenciones genuinas de medirse para no darse ventajas.

El acercamiento más conocido hasta ahora a nivel federal es el del Frente Ciudadano por México que asoció –aún sin fines formalmente electorales– al Partido Acción Nacional PAN, al Partido de la Revolución Democrática PRD y al Movimiento Ciudadano MC, y que ya tuvo una especie de réplica local al anunciarse el Frente Cambio por San Luis que agrupa a dos de esas tres entidades partidistas, concretamente al PAN y al MC, con expresa exclusión del PRD.

¿Por qué el PAN y el MC le han hecho semejante desaire al partido dirigido por Alejandra Barrales Magdaleno?, dicen que por soberbios, ya que afirman no querer siquiera platicar el tema porque son tremendamente fuertes y que ganarán todo ellos solos.

A simple vista pareciera que tienen razón los perredistas; la realidad política del PRD a nivel federal no tiene nada qué ver con lo que ocurre en varios estados de la República, puesto que en todo el país la ruina más lastimosa aqueja al partido que alguna vez presidió el licenciado Andrés Manuel López Obrador, y en algunos lugares eso no es así.

El PRD a nivel nacional ya no es ni la sombra de lo que fue durante muchos años en los que ganó arrasadoramente las elecciones a Jefe de Gobierno de la hoy Ciudad de México, y que en dos ocasiones llegó a ser segundo en las presidenciales; víctima de una sangría a veces rápida y otras lenta y tormentosa, pero imparable, el PRD se ha ido literalmente vaciando, quedando sólo los llamados “Chuchos”, quienes son sus actuales propietarios.

Se trata de un cascarón vacío, teniendo una de sus más claras expresiones en las deserciones que han tenido en la Cámara de Diputados y el Senado de la República, mire Usted, sólo en la Cámara Alta cuando inició la legislatura en 2012 contaba con 22, y hoy día tiene 8.

MORENA, y concretamente el licenciado López Obrador, ha sido quien sirvió de verdugo, y el desmantelamiento continua aún hoy en día.

Pero no es igual en algunos lugares muy focalizados, como Michoacán, Guerrero, Morelos o San Luis Potosí, en donde el PRD goza de cabal salud, merced los buenos oficios de algunos fenómenos puntualmente explicables, por ejemplo en Morelos o en Michoacán, en donde el PRD es una oficina más del gabinete de sus gobernadores, o en San Luis Potosí en donde se vendió-alquiló-prestó-cedió-hipotecó-pignoró la franquicia a un grupo de comerciantes en cárnicos de ave de corral, por cierto súbitamente exitosos.

Barrales y los Chuchos entendieron rápidamente que para seguir contando con el membrete y recibir fondos públicos por millonadas, así como para acceder a todos los beneficios tangibles e intangibles de un partido político nacional, deberían primeramente conservar el registro, por lo que ni tardos ni perezosos suscribieron con singular alegría lo que les puso enfrente el habilidoso y seguro candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés, todavía Jefe Nacional del PAN.

El problema es que el PRD ha sido ferozmente criticado por sus hoy aliados nacionales en los lugares en que ejerce dominio o prevalencia, la mayoría de las veces con justa razón, y para muestra los constantes señalamientos que en San Luis Potosí han hecho los dirigentes estatal y municipal capitalino, Xavier Azuara y Max Jasso.

El PRD en San Luis Potosí ha respondido a las críticas políticas de los panistas con exabruptos e incluso con ataques bajunos, por lo que al menos en tierras potosinas aterrizar la alianza luce imposible, algo que por lo demás, tiene absolutamente sin problemas a los franquiciatarios locales del Sol Azteca, quienes gracias al presupuesto multimillonario de los municipios de Soledad de Graciano Sánchez y la capital, han construido una sólida estructura de clientes y abonados, le llaman “gallardía”, pero lejos de ser un movimiento social o político, lo cierto de todo es que ni Dios sabe qué cosa realmente es, hay muchos que lo colocan al margen de la ley por supuestas actividades ilícitas relacionadas con las actividades de los malos, otros piensan que es un nuevo culto en el que se adora a las aves, pero vaya Usted a saber.

Sin embargo, no es correcto que en el PRD estén sin cuidado, si se revisan los números –ya no diga Usted los históricos, en los que no alcanzaban más allá del 8 % y con trabajos– sino los últimos, los de 2015 en la elección de diputados locales, entonces se darán cuenta que deberían ser más humildes y rogar ser admitidos en el Frente Cambio por San Luis, so pena de sufrir la marginación nacional en el ámbito local.

El PAN, con 296,329 votos –el 30.86 % de la votación efectiva estatal– es la primera fuerza en San Luis; el Partido Revolucionario Institucional PRI, con 256,208 votos –26.68 %– es segunda fuerza, y el PRD, con 136,739 votos –14.24 %– es tercero.

Los números del PRD multiplicados por dos no alcanzan a los del PAN.

Y si de alianzas se trata, la previsible del PRI, el Partido Nueva Alianza y Partido Verde, sería la indiscutible primera fuerza estatal con 371,031 votos, seguida de la ya formada alianza PAN-MC, con 334,463; el PRD, incluso si eventualmente se le sumara el Partido del Trabajo PT, llegaría a 171,237 votos, doscientos mil votos menos que la alianza actualmente en el poder estatal, y la mitad de lo que representan numéricamente PAN-MC.

Dirán los apóstoles de eso que llaman gallardía, y que sólo Dios sabe qué sea, que han trabajado mucho, que las despensas, los garrafones de agua, los útiles escolares, las tortillas y la pintarrajeada urbana de amarillo chillante han rendido sus frutos y que ahora cuentan entre sus activos con más votos que sus adversarios, y puede que sea cierto, pero no hay manera de saberlo.

Al PRD le pasará factura el haber sido gobierno municipal en la zona metropolitana de la capital, y lucir autoritario e intolerante; también se cobrará su nunca aclarada situación legal en torno a las acusaciones que en 2015 llevaron a una prisión federal a José Ricardo Gallardo Cardona por lavado de dinero y crimen organizado, aún y cuando está en libertad.

De que el PRD ha crecido en las manos de los dos Gallardo, es indiscutible, ahora hay qué ver si ha crecido sano, y si pueden ellos usar libremente la franquicia, o les someten al Frente; es eso o que el PAN y el MC nacionales, sin leer los números, rindan la plaza a los exediles soledenses.

Temario

Habrá nueva magistrada electoral para San Luis Potosí, lo que parece indicar que se recuperará la armonía en el tribunal, aunque falta que supriman en la AV el Juicio Político en contra de los magistrados Garza de Lira y Kalixto Sánchez.

Los ecos de la persecución, captura y castigo de los asesinos del fotógrafo Edgar Daniel Esqueda, de la impunidad, y de las filtraciones.

Los aspirantes a la Auditoría Superior, y el feo rechazo que le hicieron al Frente Anticorrupción, de por hecho que los del FCA no se quedarán con el estoque.

Murió don Gonzalo Martínez Corbalá, un hombre de contrastes, pero sin duda un potosino de gran talla. Descanse en paz.

Leonel Serrato Sánchez

unpuebloquieto@gmail.com

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