Antonio González Vázquez

 

Ayer cuando Andrés Manuel López Obrador pedía a empresarios potosinos a no tener miedo al cambio, se publicó la encuesta de México Elige. La ventaja del Peje es tan aplastante, que incluso en San Luis Potosí tiene posibilidades de ganar y de lleva, en cascada, miles de votos a los candidatos de MORENA.

La encuesta se hizo pública ayer poco después de las cuatro de la tarde. Antes de esa hora, ante reporteros potosinos no ocultó su satisfacción al hablar de una ventaja de 20 por ciento que representaría unos diez millones de electores.

México Elige y su encuesta a través de Facebook arrojó que Andrés Manuel López Obrador encabeza la carrera por la presidencia de la república con 39.5 por ciento. Le sigue, José Antonio Meade del PRI con 24.3 por ciento y al final, Ricardo Anaya del PAN-PRD-MC con apenas 19.5 por ciento.

Es decir que si ayer se hubiesen celebrado las elecciones presidenciales, López Obrador habría barrido por completo a sus adversarios. De hecho, la pregunta en la encuesta es esa: sin hoy fueran las elecciones a presidente de la república ¿por quién votaría?

El 39.5 por ciento respondió que por López Obrador.

La encuesta es también demoledora en el caso si hoy fueran las elecciones ¿por cuál opción votaría:

El 37.9 por ciento respondió que por MORENA; 19.5 por ciento por el PRI; 13.4 por ciento por el PAN y 12.2 por ciento por los independientes. Por el PRD, apenas votaría 2.7 por ciento.

La sólida figura de López Obrador atraerá una copiosa votación a favor de los candidatos de MORENA en todo el país. Ese es un hecho; el efecto cascada se anticipa en perjuicio de candidatos del PRD.

En el caso de San Luis Potosí los cientos de miles de votos que ofreció Ricardo Gallardo a cambio de la candidatura al Senado de la república están sustentados en mera palabrería.

López Obrador se puede llevar de ribete a los candidatos morenistas en la zona metropolitana donde Gallardo cree tener el control.

Tal vez los “mafiosillos” deberían tener ya más asuntos de que ocuparse más allá de las demandas penales, el reinicio de procesos federales aun no cerrados, de la creciente molestia de la ciudadanía con el gobierno municipal. Se deberían preocupar porque nadie puede garantizar que un garrafón de agua o un kilo de tortillas son equivalentes al valor de un voto.

 

 

Comments

comments