Eduardo Delgado

  • Positiva condena al agresor, pero tardía la justicia, añadió.

Como parte del colectivo feminista “Río de Mujeres”, Miriam Moramay Micalco Méndez, calificó como positiva la condena de 111 años de prisión impuesta a Ramón Martínez García, alías “El Lagarto”, el agresor sexual de su cuñada, Margarita Ortiz, pero criticó la tardanza de casi dos años para lograr la justicia en México. Consideró que de haber influido el vínculo político de dos de sus hermanos, uno de ellos cercano al “Bronco”, Jaime Rodríguez Calderón, el caso se habría resuelto “en uno o dos meses”.

A su juicio este caso debe servir de punto de partida para revisar el sistema de impartición de justicia a los violadores y los casos de “muchísimas mujeres” violadas pendientes de resolver en todo el país.

A su parecer “es bueno” que se haya dictado sentencia al agresor de la esposa de su hermano, Adolfo Micalco Méndez, “pero es un tiempo muy largo para alcanzar justicia”, pues recordó que la agresión aconteció hace casi dos años, el 7 de junio de 2016, cuando su cuñada fue violada durante un asalto en un autobús de la línea Enlaces Terrestres Nacionales. “Estamos hablando de mucho ir y venir y de tremendo desgaste emocional de la víctima durante ese tiempo”, añadió.

A su juicio la condena dictada el jueves por la noche por un juez del Estado de México, 102 años por violación y 9 por robo con violencia, debe motivar “a que a otras mujeres exijan justicia”, pero hay que revisar el procedimiento porque fue dilatado.

Tiempo durante el cual fue “tremendo desgaste emocional para la víctima”, y quien pese a ello no “se echó para atrás, pues es muy difícil mantenerse”, añadió.

Miriam Micalco aclaró que su punto de vista al respecto es como integrante del colectivo de mujeres “Río de Mujeres” y ciudadana. Insistió en que si bien se le aplicó una larga condena al agresor, “en el Estado de México sólo se aplica la máxima de 70 y he allí una incongruencia en el sistema de aplicación de la justicia”.

“Todo esto nos debe llevar a replantear la forma en como se está aplicando la justicia a los violadores y revisar el proceso de las mujeres que sufren este tipo de atropellos”, opinó.

Por un lado esta sentencia es positiva, como parte del ciclo de la búsqueda de justicia de la víctima, “pero pensemos en todas las que faltan”.

A pregunta expresa de si habría influido que dos hermanos suyos tienen nexos políticos, pues el cónyuge de su cuñada, Adolfo Micalco, fue líder estatal y diputado local por el PRI en San Luis Potosí, y además se le relaciona con el gobernador con licencia de Nuevo León y ahora candidato independiente a la Presidencia de la República, Jaime Rodríguez Calderón, y otro hermano fue diputado local por el PAN en Puebla, respondió de manera tajante: “Esto es otra cosa, porque ésta lucha la emprendió ella y eso es lo que no hay que olvidar”.

Dijo entender que haya quienes piensen que por eso se resolvió el caso de su cuñada, “sin embargo si hubiera sido una influencia directa se hubiera resuelto en uno o dos meses”.

Transcurrieron casi dos años “para decir que hubo una influencia externa… creo que el tiempo explica que de haber habido una influencia” el caso se habría resuelto “muchísimo más rápido”, reiteró.

“Fue la tenacidad de ella, quien ha orillado a las autoridades a que esto se resuelva y es a ella a quien se debe el que se haya hecho justicia”, aseveró.

“Lo que sí me gustaría remarcar es que faltan muchos casos y este es un punto de partida para revisar todos los que están pendientes, así como las formas para que todos tengan una agilidad mayor y evitar el desgaste, como el que ha tenido Margarita Ortiz”, abundó.

 

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