Los reporterillos de Astrolabio Diario Digital echamos un vistazo al pasado y en esta sección le presentamos uno de nuestros hallazgos:

Van 28 feminicidios en este 2018. Historias que a pesar de las alertas de género se vuelven frecuente, que siempre ha existido y, como siempre, conmocionan. Nos encontramos una historia de feminicidio allá por el 24 de junio de 1885 en el periódico El Monitor Republicano.

JURADO NOTABLE

Dice el “Partido Liberal”:

“LA ENTERRADA VIVA.- UN BRUJO.- Desde las cuatro de la tarde, un concurso enorme invadía los estrados de la justicia para presenciar el notable juicio de Eulogia Rodea que fue enterrada viva en Tlalpam.

Los hechos que arroja el proceso son los siguientes:

Máximo Gómez se casó con Eulogia Rodea y a los quince años de casado, ayudado por Palma, sepultó viva a su mujer.

Su disculpa consiste en decir que fue obligado a casarse por la familia de la Rodea y que siendo la mujer “flaca y chaparrita” quería deshacerse de ella.

Confabulóse con Palma y engañando a la mujer, la hicieron salir al campo, cavaron una fosa y la enterraron.

He aquí algunas declaraciones:

Casimiro Rodea, hermano de Eulogia Rodea declara: que el 23 de marzo de 84 se casó Eulogia Rodea con Antonio Gómez del mismo pueblo; que a las seis y media, tarde, Abril 8, supo por su esposa María Atanasia, que Margarito Gómez, hermano de Antonio. id, había dado parte a María Atanasia de la desaparición de Eulogia; que en la casa del declarante injuriaron a la madre del declarante María Merced porque preguntó varias veces, llamándola alcahueta; que de esto se quejó y fue autorizado por Prefectura para buscar a Eulogia; que el día 16 del presente (Junio 84)María Gertrudis Romero dijo en la calle a María Atanasia, esposa del declarante, que Eulogia había muerto; que se lo dijo un muchacho que le encargó reserva; que el declarante cavó en diferentes lugares de los terrenos pertenecientes al pueblo y que cerca de unos paredones de la Hacienda de Xoco y milpa de Antonio, cavó y salió mal olor que aumentaba conforme la tierra era removida; que esto era a las tres de la mañana y que por no haber por esta razón bastante luz no pudo ver un pedazo de carne que le pareció pertenecer a un cuerpo humano y cuyo pedazo tocó con la mano; que esta operación la hizo acompañado de Juan Rodríguez; que éste fue en solicitud de auxilio a San Pedro Mártir y el declarante a San Andrés para aprehender a Antonio; que fue con este objeto a casa de Gertrudis Romero; ésta confesó luego que supo habíase encontrado el cadáver, que Antonio Gómez, Cleto Miranda y Máxiom Palma mataron a Eulogia, pues Palma se lo había dicho. (Fojas 6)

Gertrudis Romero: que hace como un mes (Mayo 84) que estaba durmiendo, como a las 11 P.M., en su casa cuya puerta dejó abierta para que entrara su esposo Pascasio Rodríguez, que estaba de servicio en la veintena, y porque no tenía llave de la puerta; que la acompañaban sus hijos, Clara Rodríguez de 8 años y el otro que aún estaba criando; que despertó a causa de sentir que la movían y oyó que le decía alguno ——————————————————————————————- y lo contestaba con fingida voz de ebrio; que sospechó, despertó a su hija para que prendiera la lumbre a fin de poder ver al hombre cuyo zarape había agarrado; que en la lucha le dio un golpe en la cabeza con la puerta, que éste se enojó y le dijo: soy Máximo Palma, y si no consientes en tener acto conmigo, mato como matamos Antonio Gómez, Cleto Miranda y yo a Eulogia Rodea, a quien enterramos en los paredones de la Hacienda de Xoco; que se resistió de éste a la violación y se salió injuriándola Máximo Palma, a quien conoció bien por la voz; que no quería decir nada de lo ocurrido a su esposo por temor a que la matara; pero que decía de Atanasia María cuñada de Eulogia que no parecía ésta le dijo impensadamente lo ocurrido y después a su esposo.

__

A las ocho de la noche, después de tomadas declaraciones a todos los testigos, el Sr. Lic. Alberto Baz, Agente del Ministerio Público tomó la palabra y presentó los hechos en toda su desnudez, pidiendo para los culpables todo el rigor de la ley.

El Sr. Lic. Portillo, de la defensa, comenzó manifestando que el crimen era horrible, pero que debía examinarse sin pasión.

A las nueve y media de la noche continuaban todavía los debates y no había proximidad de que se pronunciase el veredicto.

Mañana haremos conocer a nuestros lectores, todos los detalles de este famoso proceso.

https://news.google.com/newspapers?nid=aK62MiYD7mUC&dat=18850624&printsec=frontpage&hl=es

 

Comments

comments