Por Victoriano Martínez

Cuando un espejo no nos refleja como quisiéramos vernos, sabemos que tenemos que tomar medidas en nosotros mismos para modificar eso que no nos gusta.

Cuando se busca informar con apego a un rigor periodístico, conscientes de que debe imperar el interés del público, el esfuerzo se encamina a ser como un espejo que revela un trozo de la realidad cotidiana, siempre como verdad provisional que hechos posteriores podrán, o no, modificar o ajustar.

En tres años, Astrolabio Diario Digital ha recurrido a la investigación documental, al procesamiento de bases de datos y otras técnicas periodísticas para develar información de interés público que políticos y funcionarios públicos hubieran preferido que no se ventilaran.

Todo ese tiempo hemos sido testigos de que, lejos de modificar eso que no está en su lugar, los aludidos buscan descalificar al medio y, en el extremo, han llegado a la represalia y la intimidación. Como si romper el espejo corrigiera las fallas, las irregularidades y las corruptelas descritas.

Desde hace unas semanas, los directivos y el equipo editorial de Astrolabio discutieron y acordaron utilizar un instrumento más de investigación, con la intención de proporcionar información seria y útil, en el contexto de las campañas electorales.

Fue así que se determinó contratar a DEMCO, empresa especializada en estadística y encuestas, para realizar una batería de cuatro muestreos, de los cuales los resultados del primer levantamiento se publicaron este lunes.

Como una pieza informativa más que revela un trozo de la realidad cotidiana, sabíamos que los resultados, desde esta primera encuesta, generarían controversia.

La electoral es una realidad en ebullición, y las pasiones suelen anular la atención a lo importante –como reconocer que la estadística es considerada una ciencia– para enfocarse en lo efectista: “si no favorece a mi candidato, no vale o es porque el otro candidato la pagó”, por ejemplo.

Se pierde de vista que, por el apego a un rigor periodístico con la consciencia de que debe imperar el interés del público, se contrató a una empresa especializada que cubriera todos los estándares de las buenas prácticas en la materia, además de atender los requisitos que imponen las autoridades electorales para reconocerles validez.

Ocuparnos de esto no es la presentación de una aclaración ociosa o excesiva, sino la de precisiones que convocan a nuestros lectores a hacer una valoración adecuada de nuestro esfuerzo informativo, con la esperanza de que los datos que presentamos ahora, y los de los próximos tres muestreos programados, tengan una verdadera utilidad.

En Astrolabio, nuestra vocación nos impulsa a esforzarnos por reflejar la realidad. No estamos en campaña… ni nunca lo estaremos. Lo nuestro es el Periodismo.

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