Por Leonel Serrato Sánchez

Desde muy temprano, en sus inicios, la actual legislatura al Congreso del Estado –como he sostenido aquí y en otros espacios de colaboración y opinión– ha dado sobradas muestras de no representar a la Soberanía Popular, sino a intereses particulares de sus propios integrantes, y de quienes sobre ellos ejercen patronazgo.

Si bien los señalamientos hacia la usurpación de las funciones legislativas, de control y ejercicio de la soberanía que hacen las y los integrantes de lo que bien mirado ahora se conoce como Asamblea de vagos, iniciaron con sus espectáculos lastimosos y la constante exhibición de su pobreza intelectual, fueron derivando a situaciones del todo extremas, haciendo explosión y generando la mayor indignación popular de la historia en relación a una legislatura local.

La difusión por los periódicos de Editora Mival y el portal nacional de noticias Sin embargo de un vídeo en el que aparece como protagonista el hoy exdiputado local Enrique Flores Flores –fue desaforado y separado de su cargo apenas la semana pasada– reveló lo que muchas personas claramente percibíamos de la conducta de ese y el resto de los congresistas: que sin importar partido, género y origen electoral, encarnan la expresión máxima de corrupción de uno de los poderes públicos de San Luis Potosí.

Tras los infaustos sucesos que trajo consigo la revelación de lo que luego pasaría a conocerse como la Ecuación corrupta, el Congreso del Estado, secuestrado por presuntos delincuentes y convertido a ojos vistos en enemigo del Estado de Derecho ha intentado por todos los medios dar la impresión de estar funcionando con normalidad, e incluso engañó a toda la ciudadanía –merced, desde luego, a la palmaria ingenuidad del Frente Ciudadano Anticorrupción, al que ahora le dan trato de tapete– aprobando en forma sumaria la eliminación del fuero; la dicha eliminación no es sino un intento por congraciarse con la gente, haciendo creer a los bobos que esa determinación serviría de algo en la lucha contra la corrupción.

El 28 de junio de este año, cientos de asistentes a la sesión del Congreso atestiguamos estupefactos, atónitos e incrédulos, cuando integrantes de organizaciones de la sociedad civil aglutinadas en el referido Frente Anticorrupción coreaban que siguiera la sesión ¡bajo la presidencia de uno de los señalados como integrante y líder de la Ecuación corrupta, Manuel Barrera Guillén!

Sí dilecta lectora, apreciado lector, quienes dejaron que la Ecuación corrupta siguiera al frente de los destinos y decisiones del Congreso fueron las propias personas que estaban encabezando las protestas en su contra, ¡Para Ripley!

Ya luego se dieron cuenta del craso error, del yerro monumental y de la imposibilidad de recuperar un mínimo de crédito tras haber avalado a Barrera Guillén, todo para “obtener” que las cuentas públicas de todos los entes auditables en el año 2016 fuera rechazadas, y para que el pleno de vagas y vagos aprobara la solicitud de licencia de tres de los cuatro impresentables beneficiarios y operarios de la Ecuación de marras.

Las cuentas, ya lo verá Usted, serán aprobadas, los licenciatarios retornarán a sus curules y todos habremos comprobado como le dieron atole con el dedo a miles de ciudadanos irritados, si no por la bisoñez de unos entusiastas líderes cívicos, sí por su falta de malicia, puesto que pensaron que estaban tratando con gente decente e íntegra, pero no, eran Carreritas, sus funcionarios, las y los vagos de la Asamblea que usurpa al legislativo, y un montón de oficiosos interesados en que todo siguiera igual.

La Asamblea de vagos, sin embargo, siguió ejerciendo como si nada las funciones propias del Poder Legislativo, siguió haciéndose pasar por depositarios de la Soberanía Popular y tomando decisiones gravísimas y trascendentales para la vida pública de San Luis Potosí.

Como Usted ya sabe, la recua ha nombrado un montón de funcionarios, titulares y supernumerarios de magistraturas judiciales, presidentes e integrantes de organismos autónomos, fiscales, consejeros, y están por nombrar auditores; sí, como lo lee, esa asamblea de impresentables, esas vagas y vagos irredentos, saltimbanquis, corruptos y cínicos han seguido ejerciendo de Congreso del Estado sin tener la más mínima calidad moral para hacerlo, y lo han hecho ante nuestro ojos, como si no hubiera pasado nada desde que los descubrimos agarrando moches, pactando comisiones por sus votos, denostando opinadores –recuerde Usted que luego de insultarme votaron en pleno exigir al Titular del Poder Ejecutivo que me censurara– y coludiéndose entre sí y con el Gobernador, han terminado por hacer aparecer que son blancas e inocentes personas, oiga, ¡pero si son las mismas personas voraces y langucientas que protagonizaron los moches de la Trama Panavi!

¡Juzgue Usted si no son una charanga!

El nombramiento del Fiscal General contó con dos de tres elementos para que uno considere no tenerlo por serio, eficaz y redentor: lo votaron por unanimidad, ¿Usted cree que el interés Superior de Estado los hizo votar al unísono?; la terna no fue responsable, pusieron a un buen candidato frente a Lagrimita y Chuponcito, ¿Usted por quién hubiera votado?; y sólo les faltó elegir a uno de sus iguales, y digo que les faltó, porque nadie que lo conozca puede decir que Federico Garza Herrera sea mala persona, ni corrupto, pero debe estar tremendamente incómodo por haber sido designado del modo en que lo fue, no lo necesitaba, y la Fiscalía General de Estado menos.

¿Qué sigue, Galatzia o la India Yuridia para Fiscal Anticorrupción?, Sea quien sea a quien proponga Carreritas llevará la impronta de que él no se toma en serio las instituciones, y al remitir la terna a la cada vez más cínica y consolidada Asamblea de vagos, que San Luis y su Pueblo le valen una pura y dos con sal.

Las 27 personas que hoy usurpan al Congreso del Estado deben cesar de inmediato en sus latrocinios, empezando porque no deben hacer nombramiento alguno, por más que haga falta, dado que no necesitamos instituciones manchadas por su podredumbre, ni contaminadas por su hedor.

El Titular del Poder Ejecutivo no debe seguir sometiendo a una legislatura espuria las ternas o nombres para más designaciones, debe, en cambio, realizar las modificaciones legales para que sea la próxima diputación que se elija en julio de 2018 la que lo haga.

No hay normalidad en la Asamblea de vagos, siguen siendo la misma escoria que eran cuando llegaron, cuando se reveló el vídeo de la Ecuación corrupta, cuando se aumentaron el sueldo, cuando votaron en pleno censurar la opinión de periodistas; no hay algo que puedan hacer para quitarse el estigma, salvo irse, y entre más silentes y presurosos, mejor.

Temario

El CEEPAC en la mira, por su deficiente investigación en contra de actos de promoción personalizada –ilegal e inmoral– realizada por los exediles soledenses, dueños y sumos pontífices de eso que llaman “gallardía” y que sólo Dios sabe que sea.

Si, la AV lo hará otra vez, designará Auditor Superior del Estado, y probablemente sea la actual encargada del despacho.

Póngale cuidado a los prolegómenos de la Coalición entre los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano, lo mismo que la conformada por MORENA y el Partido del Trabajo.

Leonel Serrato Sánchez

unpuebloquieto@gmail.com

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