Los reporterillos de Astrolabio Diario Digital echamos un vistazo al pasado y en esta sección le presentamos uno de nuestros hallazgos:

El 2018 marca una nueva era de un tema que fue tabú por muchos años, tras la caída de Porfirio Díaz: la reelección. Hoy que ya es posible para alcaldes y diputados, no faltará quien –como en el porfiriato, cuando era posible hasta para la presidencia de la república– haga valoraciones sobre su conveniencia. El hallazgo de esta semana, en el diario El Partido Liberal del 25 de marzo de 1892, da una idea de cómo era visto el tema 18 años antes del estallido de la Revolución que dejó, entre otras cosas, el lema de “sufragio efectivo, no reelección”.

¡Pobre Biología!

Tras de haber largamente discurrido El Monitor de ayer sobre biología, trata de probar que según las leyes de la vida, aplicables lo mismo a los individuos que a los organismos sociales, es inconveniente la reelección del Sr. Díaz.

La tesis errónea sostenida por el colega de Letrán, consiste en afirmar que, puesto que es condición esencial para las funciones perfectas de todo organismo, la continua renovación de los elementos de vida, significa una causa de perturbación en el organismo social del país, la reelección del Gral. Díaz. Un alumno de la clase de Lógica en cualquier colegio podría formular este silogismo, para matar los bríos político-biológicos del boletinista de El Monitor: “La falta de renovación de elementos de progreso, perjudica a los organismos sociales. Es así que la reelección del Gral. Díaz no importa esa falta de renovación, sino que, muy al contrario, servirá para que los elementos de prosperidad con que cuenta el país se desarrollen con más provecho y mayor energía, luego no será nociva, sino benéfica tal reelección”.

https://news.google.com/newspapers?nid=BzPC9jo9PWgC&dat=18920325&printsec=frontpage&hl=es

 

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