Los reporterillos de Astrolabio Diario Digital echamos un vistazo al pasado y en esta sección le presentamos uno de nuestros hallazgos:

Precandidato por aquí, precandidatos por allá. Asesores de campaña aquí y allá, seguramente buscando tips para demagógicos discursos pegadores. Los reporterillos de Astrolabio nos encontramos esta vez con un manifiesto de Antonio López de Santa-Anna publicado el 10 de febrero de 1855 por el Universal. Entre otros elementos del discurso, destacamos el siguiente párrafo: Seré, pues, inexorable, haré que la cuchilla de la ley caiga sin consideración alguna sobre esos mentados liberales, sea cualquiera el nombre que invoquen para turbar la paz, y atacar las garantías de los pacíficos ciudadanos. No queda ya otro medio para que esta nación, hasta ahora desgraciada, salga del laberinto en que la han hundido esas doctrinas y teorías que han relajado la obediencia, desconceptuado a la autoridad, introducido el desorden y la anarquía. He aquí el cierre del manifiesto:

Manifiesto de S.A.S. el general presidente

(…)

He aquí, mexicanos, lo que he hecho hasta ahora en bien de la patria que me ha confiado sus destinos, y lo que pienso hacer para llevar a cabo la obra de su verdadera regeneración. Apoyado en vuestra voluntad y con vuestra cooperación, mi gobierno tiene toda la fuerza necesaria para hacerse obedecer y respetar. Desengáñense los ilusos, la autoridad del gobierno se sostendrá sin peligro de ser destruida: el castigo seguirá al crimen; los pacíficos y honrados habitantes nada tendrán que temer; su honor, su vida y sus propiedades encontrarán en las leyes la protección necesaria; velaré por los intereses de la República, y consagraré todos mis esfuerzos hasta colocarla en el lugar a que la llaman sus gloriosos destinos.

Palacio Nacional de México, a 2 de febrero de 1885.- Antonio López de Santa-Anna.

https://news.google.com/newspapers?nid=vkDViGfkvYEC&dat=18550210&printsec=frontpage&hl=es

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