María Fernanda Noyola Torres
Estudiante de la Facultad de Ciencias de la Comunicación UASLP

Yo no me siento libre, porque cuando salgo a la calle voy con el temor de que una camioneta me levante.

Yo no me siento libre porque cuando voy en camión y alguien se me queda viendo me pasan mil ideas trágicas por la cabeza y solo puedo rogar a Dios que llegue a mi destino con bien.

Yo no me siento libre porque mientras camino debo de traer una botella de gas pimienta, lista para ser usada en caso de que algo suceda.

No me siento libre porque cada día aparece otra mujer masacrada.

Durante el año 2017 se registraron 18 muertes de mujeres, de las cuales solo nueve homicidios se han clarificado. Todos han sido clasificados como feminicidio.

Al 6 de Febrero del presente año se tienen registrados nueve feminicidios y solo tres han sido resueltos.

Por esto yo no me siento libre. Todos los días se escucha “intentaron llevarse a una chava por tal calle”, “tengan mucho cuidado”, “un carro me siguió y los tipos que iban en el me gritaban”, etc., todos los días hay una nueva historia de cómo algunas chicas lograron salvarse y otras que están desaparecidas.

¿Qué es lo que nos espera? Si en lo que va del año ya vamos a la mitad de la cifra del año pasado.

Yo no me siento libre porque cuando salgo del trabajo y ya está oscuro me da pavor caminar por el centro para ir a tomar un camión.

Yo no me siento libre porque ya no puedo confiar en nadie, no conocemos las intenciones, buenas o malas, de las personas y eso me asusta.

Yo no me siento libre porque ahora resulta que los Ubers y los taxistas también nos pueden hacer daño.

Yo no me siento libre porque ahora hasta porque no quieres soltar el celular en un asalto te matan.

Yo no me siento libre porque también en el trabajo tengo miedo de que entren a robar y no se limiten a las cosas materiales.

Yo no me siento libre porque no solo secuestran y matan mujeres, los hombres también son víctimas.

Yo no me siento libre porque se me congela la sangre cada que escucho algún ruido parecido a un grito, una sirena o algo que indique peligro.

Yo no me siento libre porque vivo en constante estado de alerta.

Yo no quiero vivir así, yo no quiero tener miedo al salir de mi casa para ir a la escuela o al trabajo, tampoco quiero sentir temor por la vida de mi mamá, de mi hermana, de mis amigas.

Quiero ser libre, quiero vivir sin miedo a que algo me pase al tener que salir al mundo, quiero poder expresarme libremente y no tener represalias por eso, quiero ser feliz.

Quiero vivir sin temor a que mi foto, o a la de algún cercano a mí, aparezca en las redes sociales porque no he llegado a mi casa y no tienen noticias de mí.

Quiero vivir mi vida sin violencia, sin opresión, con tranquilidad y sobre todo SEGURA.

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