Por Eduardo José Alvarado Isunza

Dentro del lenguaje obsequiado por el priismo a la política mexicana sobrevive aquella frase atribuida al cacique guerrerense Rubén Figueroa: “la caballada está flaca”. Con ella decía que los aspirantes a suceder al entonces presidente Luis Echeverría Álvarez eran bastante mediocres o carecían de músculo para ser postulados por ese partido para ocupar la primera magistratura de la nación.

Con toda justicia puede aplicarse esa misma expresión para referirse a los candidatos registrados por el PRI en los últimos días para competir en las urnas por dos escaños en el Senado y por siete bancos de mayoría relativa en la Cámara Federal de Diputados que corresponden a nuestra entidad federativa.

Ni a los propios priistas han entusiasmado los registros del empresario Luis Mahbub Sarquís y de Rebeca Terán Guevara como candidatos a senadores. Por igual han expresado su reprobación con los siete candidatos en los distritos federales electorales, entre quienes destacan personajes que han escandalizado por su conducta inmoral, como José Luis Romero Calzada (a) El Tekmol.

Dado que en la historia y práctica de los partidos mexicanos se considera al gobernador o al hombre con más capital político como a su jefe natural, parece obvio que el responsable de la mayor parte de aquellas designaciones es el gobernador Juan Manuel Carreras López, como en el caso de los candidatos surgidos del PRD lo será el líder de su corriente interna más poderosa. Es decir, Ricardo Gallardo Juárez.

¿Por qué Carreras habría presionado con fuerza ante la dirigencia nacional del PRI para postular al así llamado “candidato ciudadano” Mahbub Sarquís y hacer a un lado al policía Enrique Galindo Ceballos? Todavía el mismo sábado 27 de enero, día en que abrió el registro de precandidatos a senadores y diputados federales, el ex comisionado de la Policía Federal se presentó en el edificio de ese partido a registrarse como precandidato a senador, acompañado por un nutrido grupo de seguidores.

Su movimiento fue estéril, pues recibió llamadas a su teléfono móvil que le aconsejaron retirarse del sitio. Como jefe de la Policía Federal, Galindo fue acusado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos de haber actuado con exceso de fuerza y haber ordenado ejecuciones extrajudiciales, asesinatos, actos de tortura y elaboración de informes incompletos o a modo.

En ese expediente destacan ejecuciones extrajudiciales en Apatzingán y Tanhuato, Michoacán, así como la brutal represión a miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en Nochixtlán, Oaxaca. Quizá haberle recordado la existencia de ese expediente llevó a Galindo a retirarse con sus fuerzas del escenario de las operaciones.  En su juventud, este abogado participó como integrante de un grupo de porros universitarios que reprimió a navistas un 1 de enero de 1986, durante las protestas ciudadanas que acompañaron a la toma de posesión del priista Guillermo Medina de los Santos como presidente municipal de esta Capital; grupo liderado entonces por su tío, el ex policía Julio Ceballos Alonso.

No era esta la primera ocasión en que Galindo enfrentaba a Carreras en la arena política, aunque se dice que contaba con la aprobación del gobernador para buscar ser postulado por el PRI al puesto de senador; debido a ello, organizó en forma visible numerosas reuniones con miembros de ese partido y ciudadanos en distintos municipios del Estado.

La primera vez que ambos se enfrentaron fue en el invierno de 2014 por la postulación de este mismo partido a gobernador. Dicho episodio fue ganado por Carreras, a pesar de que el mismo día de recibir la postulación en las oficinas de la dirigencia nacional del PRI, desde la columna “De Todos” del periódico Pulso se promovió una “bufalada” a favor del entonces comisionado de la Policía Federal. En aquella reunión, celebrada el 21 de enero de 2015, estuvieron presentes Luis Mahbub Sarquís, Juan Carlos Valladares, Mario García Valdez, además del propio Galindo Ceballos y otros aspirantes.

Tres años después de aquella reunión puede decirse que Carreras volvió a derrotar al responsable de las matanzas de Nochixtlán, Apatzingán y Tanhuato, pues el ahora jefe del Ejecutivo logró imponer a su amigo Luis Antonio Mahbub Sarquís como “candidato ciudadano” al Senado de la República. Será ahora con éste y con Rebeca Terán Guevara, cuyas fuentes políticas se localizan en la huasteca potosina y entre los campesinos productores de café, con quienes el gobernador intentará frenar el avance de Ricardo Gallardo Juárez y de sus huestes, fortalecido ahora con la alianza suscrita a nivel nacional entre el PRD y el PAN.

¿Por qué Carreras apostó su capital por Mahbub, en vez de hacerlo por otros amigos suyos, miembros del gabinete o por personajes con mayor músculo político? Hay quienes afirman que esta persona es socio y cómplice del mandatario en varios jugosos negocios que éste ya ha hecho en su gestión, como es la remodelación de un pequeño tramo de avenida Carranza, entre las calles Uresti y Tomasa Esteves, en donde la sociedad potosina gastó 40 millones de pesos. Trabajos que demostraron su deficiencia, al haberse registrado una fuerte inundación en el sitio, a pocas horas de haber sido inaugurados.

A Mahbub también se habría asignado la construcción de un nuevo brazo en el Distribuidor Juárez de esta Capital, junto con otros empresarios aliados del régimen, como es el caso de la familia del senador Teófilo Torres Corzo (Maquirsa). A esta obra, cuestionada con dureza por urbanistas, se destinarán 250 millones de pesos, producto del pago de 65 millones de dólares de Ford por indemnización al Estado de San Luis Potosí, luego de renunciar al contrato de establecer una planta armadora en la zona metropolitana.

Es decir, Mahbub habría obtenido todo el apoyo del gobernador Carreras para convertirse en senador y quizá dentro de tres años en fuerte aspirante a sucederlo, nomás porque es su amigo y socio en negocios fabulosos. Pero también porque puede canalizar importantes cantidades de dinero para costear una campaña, fuera de los recursos públicos. Ni Mahbub ni Terán son vistos con cualidades o capitales políticos suficientes para enfrentar con éxito al gallardismo-panismo; pero aun así Mahbub será senador por la vía de primera minoría, como en la actualidad lo es Teófilo Torres Corzo.

De no existir una acción judicial de la PGR y del SAT contra Gallardo, así se anuncia una derrota electoral escandalosa del PRI y del gobernador Carreras, porque –como diría Figueroa–: Su caballada está muy flaca.

Comments

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here