Por Victoriano Martínez

La frase la pronunció Salvador Nava Martínez la tarde noche el 31 de diciembre de 1958, cuando se preparaba para recibir por primera vez la administración municipal de San Luis Potosí.

Recibía el Ayuntamiento en circunstancias no muy distintas a las del cambio de gobierno municipal que desde las cero horas de este lunes se ha dado.

Su antecesor afirmó dejarle 126 mil pesos en las arcas municipales, pero el doctor Nava Martínez las encontró totalmente vacías y con una deuda de más de seis mil pesos.

Para Nava Martínez aquello sólo era parte del reto que se había impuesto, pues tras lograr que se le reconociera la victoria electoral la primera batalla estaba ganada, pero comenzaba otra.

“Hoy es cuando empieza la lucha”.

Así lo reconoció Salvador Nava Martínez.

Hoy, Xavier Nava Palacios, su nieto, también asume una alcaldía que su antecesor la anuncia como sana, pero que en el último momento deja hasta sin sueldo a un grupo importante de trabajadores.

La verdadera lucha no es alcanzar la responsabilidad, sino mostrar la capacidad para poder responder con la suficiente habilidad para atender los requerimientos de la población, que fue con quien se alió Nava Martínez.

“Va a estar difícil, sí. Hay condiciones muy adversas, incluso por determinaciones tomadas en los últimos días, y eso va a estar más complicado todavía, pero tenemos la capacidad y vamos a salir adelante”, expresó Nava Palacios tras firmar en los primeros minutos de este lunes el acta de entrega recepción.

Su antecesor, Ricardo Gallardo Juárez no se conformó con el desastre que acumuló durante tres años, sino que en los últimos dos meses emprendió acciones que incrementaron el grado de dificultad para la nueva administración.

Por eso vale recordar la expresión de Salvador Nava Martínez.

“Hoy es cuando empieza la lucha”.

La lucha por cumplirle a la ciudadanía y dar prioridad al bien común.

Así lo asumió el abuelo y así se lo reconoció ampliamente el pueblo.

Así es el reto para el nieto ahora, y así se lo habrá de demandar el pueblo.

Aunque los tiempos sean muy diferentes, hoy es cuando empieza la lucha.