Por Victoriano Martínez

Llevan once meses como diputados, y los integrantes de la LXII Legislatura ya están por conocer otra fuente de ingresos –si no es que ya la comenzaron a utilizar– con el pretexto de su primer aniversario.

Hace un año, diez diputados locales fueron denunciados por la agrupación Ciudadanos Observando por la comprobación de gastos en tamales, revistas, artículos promocionales, lonas, vídeos y banquetes con facturas apócrifas.

El pretexto para esas compras fueron los presuntos actos en los que esos diez diputados presentaron sus informes de actividades de su segundo año de ejercicio como legisladores.

La temporada de informes se abre por estas fechas y seguramente sobre los preparativos que ya deben estar en marcha poco se informará.

Todos los diputados de la pasada Legislatura realizaron informes y para ello recibieron un apoyo extra de 75 mil pesos que, en algunos casos, por ligarlo a actos similares por grupo parlamentario, llegaron a gastar hasta el doble.

Es un mecanismo que opera anualmente para que fluyan recursos del presupuesto del Poder Legislativo hacia los diputados y que para los integrantes de la LXII, que han interpretado la austeridad como una forma de simular que ahorran para obtener más, es otra oportunidad como la del incremento en el fondo para asesores que les repuso la disminución salarial.

La temporada está por iniciar, así que en las sesiones de la Junta de Coordinación Política ya debieron tratar sobre los preparativos, como fijar los montos que recibirán, los requisitos de comprobación, los plazos y demás… así haya quedado en actas o no, como el aumento para asesores.