Astrolabio

Por Victoriano Martínez

Faltaban más de un par de horas para que amaneciera el primer día de este 2020, cuando desde el municipio de Aquismón se abría la cuenta de feminicidios, esa calamidad que exhibe a un ritmo creciente lo poco efectiva que ha resultado la declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) desde el 21 de junio de 2017.

Una mujer de 42 años de edad fue asesinada con una herida en el pecho con arma blanca, sobre el camino Los Remedios–Tanchachín, en el municipio de Aquismón. Se sospecha de su pareja sentimental por ser con quien se le vio por última vez con vida. La Fiscalía General del Estado (FGE) inició las investigaciones con el protocolo de feminicidio.

A poco más de 30 meses de la Alerta de Violencia de Género, el número de feminicidios aumenta, en lugar de disminuir. Es clara la dificultad para poder prever casos como el ocurrido este miércoles en Aquismón, pero que la incidencia de feminicidios prácticamente se haya duplicado a partir de la AVG deja ver necesariamente una acción negligente por parte de la autoridad.

Si bien la AVG se declaró para los municipios de Ciudad Valles, Matehuala, San Luis Potosí, Soledad de Graciano Sánchez, Tamazunchale y Tamuín, resulta obvio que el problema lo enfrentan todos los municipios del estado.

De acuerdo con las estadísticas de la FGE y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el sexenio de Juan Manuel Carreras López se tiene registro de 71 feminicidios, de los cuales 20 ocurrieron antes de la declaratoria de AVG y 51 después.

El dato muestra que la incidencia de feminicidios previo a la declaratoria era de poco menos de un caso por mes, en tanto que en los más de 30 de vigencia de la AVG ocurren 1.7 asesinatos de mujeres por razones de género.

Las medidas preventivas han fallado, es un hecho. Pero no sólo en la prevención se encuentra la solución, sino que todo indica que la impunidad en la que suelen quedar los feminicidios difícilmente inhibirá que se vuelvan a cometer esos actos de extrema violencia contra las mujeres.

De 66 carpetas de investigación abiertas por feminicidios entre enero de 2017 y el 12 de noviembre de 2019, la FGE reporta que aún se encuentran 62 pendientes de concluir, según la respuesta a la solicitud de información 01639219, vía la Plataforma Nacional de Transparencia.

El caso de Aquismón presenta una particularidad adicional. Durante 2019, de acuerdo a la respuesta de la FGE a la solicitud de información 01735919, no había víctimas de feminicidio dentro del rango de edad entre 41 y 45 años. El año pasado las edades de riesgo para las mujeres eran de los 11 a los 40 años de edad y con menor incidencia de los 51 a los 60 y de los 66 a los 70.

No han resultado efectivas ni las medidas preventivas ni la aplicación de justicia ante los casos presentados, y sí en cambio el rango de edades en las que las mujeres se pueden sentir en riesgo se ha ampliado.

Al gobernador Juan Manuel Carreras López no le ha fallado sumarse a los políticos que violan el artículo 134 de la Constitución para enviar un mensaje de Navidad con costo al erario. “Deseo también de todo corazón, que iniciemos 2020 con ánimo renovado”, expresó en su mensaje difundido por medios electrónicos.

El primer feminicidio de 2019 ocurrió al décimo día del año. La tendencia feminicida madrugó este 2020. Desde el primer día convoca al ánimo renovado con que habrán de regresar los responsables de prevenir y de combatir los feminicidios para alcanzar la segunda parte del deseo carrerista: “que sea un año pleno de logros”… que garanticen seguridad no sólo a las mujeres, sino a todos.

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