Astrolabio

giphy-5

 

Para muchas personas, dormir es uno de los grandes placeres de la vida. Pasan la semana deseando que llegue el fin de semana para poder dormir hasta la hora de comer, y la hora de la siesta es sagrada para ellos. Y si no descansan lo suficiente, el mal humor los acompañará todo el día.

En cambio, hay gente que prácticamente no necesita dormir nada, les basta con unas horas, y estarán igual de activos durmiendo 5 que 10 horas. También encontramos un término intermedio entre ambos perfiles, los “quiero ser un durmiente breve”.

Hoy, te invitamos a conocer cada perfil.

1.- El durmiente normal.

Es el perfil de un durmiente más habitual. Los adultos necesitan entre 7 y 9 horas de sueño diarias, unas necesidades que suben hasta las 8 u 12 horas en niños -según la edad-, y que en el caso de las personas mayores no pasa de las 6 o 7 horas. El 66% de la población entraría en este perfil.

2.- El durmiente breve.

Son esas personas que pueden dormir menos de seis horas, y al día siguiente están perfectamente activas sin recurrir a estimulantes como el café, el té o las bebidas energéticas.

giphy-2

Tampoco necesitan hacer la siesta, y su estado de ánimo es óptimo; los estudios indican que piensan algo más rápido que el resto de la sociedad, su umbral del dolor es bastante más alto y pueden hacer muchas cosas a la vez. Pero de la población, sólo el 1% y 3% serían durmientes breves; en el resto de los casos, estaríamos hablando de trastornos del sueño que pueden ser crónicos.

3.- Quiero ser un durmiente breve.

giphy-4

Nos queda un 33% de la población que no entra en ninguno de estos grupos. Serían los “quiero ser un durmiente breve”. Duermen menos de 7 horas al día, pero luego no rinden como los durmientes breves; ya sea por obligación o por trastornos del sueño, esta falta de horas de sueño, les hace propensos a sufrir problemas de salud como diabetes, obesidad o una alta presión sanguínea.

Durmientes breves… por razones genéticas.

La genética podría estar detrás de los durmientes breves. El investigador de la Universidad de California San Francisco, Ying Hui Fu, ha descubierto una variación del gen HDEC2 en una madre y una hija que duermen unas 4 horas diarias, y tras aplicarla en ratones, descubrió que los animales también necesitaban menos horas de sueño. Si los científicos son capaces de aislar el gen HDEC2, se volvería a abrir el debate sobre la modificación genética: ¿Podremos conseguir dormir menos sin efectos secundarios?

giphy-3

 

Leave a Reply

A+