Planta Birmania en Ciudad Valles: al límite técnico y con riesgo de colapso operativo

Desiree Madrid

La planta de tratamiento de aguas residuales Birmania, ubicada en Ciudad Valles, se encuentra en una condición técnica crítica que podría derivar en un colapso total de sus operaciones si no se interviene de manera inmediata. Así lo advirtió el delegado de la Comisión Nacional del Agua en San Luis Potosí, Darío Fernando González Castillo, quien señaló que la rehabilitación de esta infraestructura se ha convertido en una prioridad para la dependencia.

El funcionario explicó que la Conagua ya sostuvo acercamientos con el ayuntamiento y con el organismo operador local, a quienes se les solicitó la entrega formal del proyecto ejecutivo de rehabilitación. Este documento, precisó, es indispensable para iniciar el proceso técnico-administrativo que permita intervenir la planta, cuya operación —de continuar en las condiciones actuales— podría fallar definitivamente durante el próximo año.

El diagnóstico que sustenta esta advertencia proviene de estudios recientes de campo. González Castillo detalló que hace aproximadamente tres semanas se realizó un muestreo integral de las descargas de la planta, cuyos resultados ubicaron los niveles de contaminantes en el límite máximo permitido por la normatividad ambiental. Operar bajo estos márgenes, advirtió, incrementa el riesgo de incumplimientos y de afectaciones directas a la calidad del agua en la región.

La rehabilitación de Birmania, subrayó, forma parte de una estrategia federal más amplia. El delegado indicó que la obra está contemplada dentro del Plan Hídrico Nacional impulsado por la administración de Claudia Sheinbaum, específicamente en el eje dedicado a la rehabilitación y saneamiento de ríos. En este contexto, la recuperación operativa de la planta es considerada un elemento clave para atender la contaminación que impacta al río Valles.

González Castillo también colocó el caso de Birmania dentro de una problemática estructural que afecta a todo el estado. De acuerdo con sus datos, en San Luis Potosí existen 178 plantas de tratamiento, de las cuales únicamente 64 se encuentran en operación. El principal factor detrás de este abandono, explicó, son los altos costos de energía eléctrica y mantenimiento, lo que lleva a muchos municipios a dejar de operar estas instalaciones una vez concluidas las obras.

En ese sentido, puntualizó que la propuesta de rehabilitación de Birmania no se limita a una intervención física, sino que busca garantizar la viabilidad operativa del sistema a largo plazo, de modo que cumpla efectivamente con su función ambiental y no se convierta en una infraestructura inactiva más.

El delegado advirtió además que el saneamiento integral no puede lograrse si se omiten componentes clave como colectores y cárcamos. Muchos de los problemas de contaminación en los ríos, dijo, se originan en la falta de estas estructuras, lo que impide conducir adecuadamente las aguas residuales hacia las plantas de tratamiento. Por ello, la Conagua ha exhortado a los municipios de la región Huasteca a presentar proyectos técnicos completos que incluyan estas obras complementarias.

Respecto a la disponibilidad de recursos, González Castillo reconoció que el presupuesto federal debe aplicarse con criterios de prioridad ambiental. Indicó que la planeación contempla no solo 2025, sino también los ejercicios de 2026 y 2027, bajo un esquema progresivo de recuperación de infraestructura hidráulica. En ese horizonte, la planta Birmania se perfila como uno de los proyectos que deben iniciar cuanto antes su ruta técnica y administrativa.

Finalmente, el delegado insistió en que la actuación de la Conagua responde exclusivamente a criterios técnicos y ambientales, sin consideraciones políticas. Reiteró que toda descarga municipal debe someterse obligatoriamente a procesos de tratamiento y que la supervisión en la Huasteca continuará de manera permanente, con muestreos y verificación del cumplimiento normativo como única vía para proteger los ríos del estado.