Antonio González Vázquez
El Partido del Trabajo entendió su papel de minoría nacional e hizo lo más conveniente: en torno a la reforma electoral cerró filas con la presidencia de la república y Morena.
Por la noche del pasado jueves, en reunión con la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, el líder nacional de ese partido Alberto Anaya Gutiérrez refrendó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Previamente al encuentro, en la sede de Morena se reunió el Consejo Político Nacional y aprobó la alianza con el PT en las elecciones de diputados locales a realizarse en junio próximo en el estado de Coahuila.
Antes el PT amagaba con ir en solitario a esas elecciones “porque tenemos la fuerza necesaria para ganar sin Morena”.
Además, dio por concluido un largo período de “congelamiento” en su relación con Morena y cerró el episodio de reclamos contra la reforma electoral. Hasta hace unos días, el PT afirmaba que era innecesaria y un distractor de otros asuntos importantes para el país.
Tras la reunión con Rodríguez Velázquez, el eterno dirigente del PT dijo que su partido “ratifica su compromiso y su voluntad inquebrantable de consolidar la unidad con nuestros aliados estratégicos de Morena y el PVEM de cara a los próximos procesos electorales, manifestando con firmeza que la coalición “Sigamos Haciendo Historia” seguirá siendo una alianza estratégica que representa la única ruta para garantizar el bienestar del pueblo mexicano”.
A la par, el senador y líder moral del PVEM, Manuel Velasco Coello publicó un mensaje en sus redes sociales: “por convicción, acompañamos a la doctora Claudia Sheinbaum en su campaña presidencial donde hizo historia siendo la primera mujer presidenta de México y la más votada con 36 millones de votos. Reafirmamos nuestra alianza hacia su proyecto para que siga beneficiando al pueblo de México”.
Con ello, el Verde está siguiendo los pasos del PT: alinearse a Morena y dejar de lado su postura belicosa y chantajista.
Embriagados por el poder en 2020 se sumaron a la alianza “Juntos Hacemos Historia” en 2020 para ocupar el lugar del desaparecido Partido Encuentro Social con el objetivo de “defender la transformación iniciada por Andrés Manuel López Obrador”.
En las elecciones intermedias de 2021, la alianza empezó a darle frutos al Verde que sumó 34 diputados federales. En 2018, cuando fue en alianza con el PRI, únicamente había obtenido 11 curules en San Lázaro.
Para el 2024, el Verde saltó a 77 diputaciones gracias al cobijo de “Juntos Sigamos Haciendo Historia” y escaló a convertirse en la segunda fuerza política en la Cámara de Diputados.
Ese crecimiento se magnificó porque en 2021 el PVEM ganó la gubernatura de San Luis Potosí sin el apoyo de Morena, lo que les dio argumentos para presionar en exigencia de más posiciones locales y federales.
El caso de San Luis es excepción porque en el plano nacional, el Verde es minoría. La clave de su crecimiento está en la alianza con Morena. Un dato revelador: para las elecciones federales de 2027, su intención de voto va del 5 al 7 por ciento.
Ese es su muro de realidad.
A nivel local, eso cambia radicalmente porque es gobierno, de modo que para las elecciones a la gubernatura está al parejo con el partido de la 4T, lo que le ha permitido al gobernador José Ricardo Gallardo Cardona montarse en la riesgosa aventura de lanzarse contra la alianza.
Fue por la gubernatura de San Luis que el Verde obstaculizó la iniciativa presidencial contra el nepotismo en cargos de elección popular. En el Senado, obligaron a Morena a reformar la propuesta de la presidenta Sheinbaum para fijar en 2030 la entrada en vigor del ordenamiento que prohíbe heredar cargos públicos a familiares.
Es por la gubernatura potosina que el mandatario impulsó la reforma constitucional para que en 2027 la elección por fuera solo para mujeres.
El veto a la “Ley Gobernadora, “Ley Esposa” o “Ley Ruth”, que el gobernador dio a conocer hace una semana respondió al inminente rechazo presidencial, así que se curó en salud y reculó al darse cuenta de que estaba poniendo en riesgo la alianza nacional de la que tanto depende su partido.
La decisión del gobernador fue bien vista en el seno de la 4T: Hamlet Almaguer García, integrante del Consejo Político Nacional de Morena, consideró que “sin duda, es una buena señal del gobernador el haber expresado que no es el momento para la “Ley Esposa”, eso ayudará a que las negociaciones con el Verde tengan otro tono”.
Lo anterior revela el grado de molestia que generó esa ley, que aun sin ser promulgada, desagradó en extremo no solo en el partido, sino también en palacio nacional.
En estos momentos, en la mesa de negociación sobre la reforma electoral está el caso de la gubernatura de San Luis Potosí.
La presidenta Sheinbaum le encargó a Rosa Icela Rodríguez reunirse con las y los dirigentes del PT y PVEM para convencerlos de respaldar la reforma. Ya lo hizo con el PT y lo logró, ahora falta el Verde, aunque el mensaje de Manuel Velasco muestra que le ha bajado varias rayitas a su beligerancia.
Almaguer García, ex diputado federal y ex representante de Morena en el Consejo General del Instituto Nacional Electoral vislumbra para San Luis Potosí distintos escenarios en los comicios de 2027.
Recordó que en 2024 “en San Luis no se logró el Plan C, el Verde se llevó dos senadurías y la alianza PRI-PAN-PRD ganó la primera minoría” y abundó que Morena también “perdió la capital del estado donde fue reelecto Enrique Francisco Galindo Ceballos con el PRIAN”.
Ir separados no fue conveniente, reconoció.
La pregunta es ¿Qué puede ocurrir si Morena y Verde y que vayan por separado?
Almaguer García subrayó que “en ese escenario dividido, puede haber una elección relativamente cerrada. Esto se encuentra sobre la mesa de negociación con el Verde. Este escenario no es el mejor a la vista de los resultados de elecciones en Jalisco y Nuevo León en 2024 donde Morena perdió”.
Además, baste recordar que, en las elecciones a la gubernatura de Coahuila, el PT presumía que podía solo y rompió la alianza. El resultado fue un triunfo del PRI y PAN.
El consejero morenista consideró que puede ser una estrategia ir separados en lo local y otra, ir juntos en la federal para sumar en favor de mantener la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, lo realmente importante es que “el movimiento tendrá que ponderar qué es más importante, si mantener esa mayoría calificada o ganar la gubernatura del estado y las presidencias municipales”, advirtió.
De romper la alianza, el Verde volvería a su realidad de 2018 con 11 diputados federales y correría el riesgo perder la gubernatura. Su chantaje de que sin ellos no se sostendrá la mayoría calificada en la Cámara de Diputados se podría derrumbar una vez que la secretaria de Gobernación les ponga enfrente su realidad de partido minoritario.
En una de esas, sin alianza, hasta pierden el registro.
Mis apuntes
Los parásitos desleales y convenencieros. De acuerdo con un estudio de la empresa consultora Enkoll, respecto de la afinidad partidista de la población, los partidos Verde Ecologista de México y del Trabajo tienen un paupérrimo 3 y 2 por ciento, respectivamente. Es patético, prácticamente nadie se identifica con ambos. Por el contrario, Morena alcanza 42 por ciento. En el PVEM y PT andan muy bravucones y han rechazado la reforma electoral que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, pero su voz no representa casi nada. Pese a eso, amenazan con romper con la 4T. Quieren que no se toque el sistema de representación de minorías en el Congreso de la Unión. Saben que la eliminación de las plurinominales los dañaría de tal modo que hasta podrían desaparecer.
La pequeñez del CEEEPAC. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero a menudo revelan la cruda realidad: El pasado lunes, el Instituto Nacional Electoral presentó su propuesta de reforma electoral a la Comisión Presidencial. Incluye 241 propuestas técnicas distribuidas en 10 ejes temáticos. La que en diciembre pasado aprobó el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana contenía apenas una decena y la principal de éstas, la alternancia obligatoria en la candidatura a la gubernatura para postular sólo mujeres. La iniciativa que luego fue aprobada por el Congreso del Estado fue vetada por el ejecutivo. Presentar iniciativas a petición de parte, como en éste caso, ha sido un rotundo y vergonzoso ridículo para el órgano local electoral, especialmente en el tema de género. En este aspecto, el INE propone, por ejemplo, 50 por ciento del financiamiento de campaña obligatorio para mujeres; tipificar la violencia digital contra mujeres en materia electoral y defensoría especializada para víctimas de violencia política de género. Las y los consejeros potosinos debieron consultar y solicitar asesoría al INE, al que le llevó meses realizar un diagnóstico institucional para definir su propuesta final.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha sido docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación durante 25 años. Además, durante 30 años se ha desempeñado como periodista en medios como El Heraldo, El Mañana de Ciudad Valles, Pulso, Milenio San Luis, Diario Digital San Luis, Librevía, La Jornada, Global Media y actualmente en Astrolabio Diario Digital y Periodismo Político.com. También ha sido corresponsal de medios nacionales como Agencia de noticias Notimex, La Jornada y Milenio.






