María Ruiz
Los monitores de calidad del aire adquiridos por el Ayuntamiento de San Luis Potosí durante la pasada administración 2021-2024 enfrentan actualmente serias limitaciones técnicas y operativas, derivadas principalmente de su alto costo de mantenimiento y de la complejidad que exige la norma mexicana para este tipo de equipos, reconoció el titular de la Dirección de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos, Jaime Mendieta Rivera.
En entrevista, el funcionario explicó que, tras evaluar el estado y funcionalidad de los equipos heredados, la administración municipal optó por replantear por completo la estrategia de monitoreo ambiental.
“Hemos mejorado mucho en el tema de qué clase de monitores son los que requerimos. Los monitores que la norma mexicana establece para medir la calidad del aire son sumamente complejos de dar mantenimiento y sumamente costosos”, señaló.
Ante este escenario, el Ayuntamiento trabaja actualmente en un proyecto para implementar monitores de calidad del aire más pequeños, modernos y con validación internacional, específicamente de la Unión Europea.
De acuerdo con Mendieta Rivera, estos sensores cuentan con tecnología similar a la que se utiliza en ciudades como Londres y permitirán obtener información en tiempo real.
El proyecto es una de las prioridades que se espera se concrete durante este año, dijo el Director, ya que busca ofrecer a la ciudadanía datos claros y accesibles sobre la calidad del aire.
“La idea es brindarle a la ciudadanía una hoja clara de cómo se encuentra la calidad del aire y que esto permita decidir si las actividades se realizan al aire libre o no”, explicó el director.
Sobre el número de dispositivos que se instalarán, Mendieta Rivera indicó que aún se encuentra en evaluación. Estudios técnicos de distintas empresas y organismos señalan que podrían ser suficientes desde seis medidores para establecer rangos generales, mientras que otras recomendaciones hablan de 20 o incluso 30 sensores para una cobertura más detallada.
Esta decisión dependerá de los análisis que actualmente se realizan en la ciudad, los cuales también permitirán identificar con mayor precisión las fuentes de emisión contaminante.
En cuanto al presupuesto, el funcionario detalló que para este año se tiene contemplada una inversión cercana a un millón de pesos, destinados a la adquisición de estos equipos de nueva generación.
“Son productos muy novedosos que han rebasado la tecnología establecida por la norma; se han hecho mucho más pequeños y brindan mejor calidad de información”, afirmó.
Respecto a las zonas con mayores emisiones, Mendieta Rivera reconoció que la zona industrial genera contaminantes por la naturaleza de su actividad, aunque es uno de los sectores que cumple con más regulaciones ambientales.
Asimismo, señaló a la zona norte de la ciudad como un punto crítico, donde el municipio concentra acciones para erradicar la quema de residuos, particularmente en áreas con presencia de ladrilleras.





