Reconocen al Cementerio del Saucito y sus fiestas patronales como patrimonio cultural

Desiree Madrid

El Periódico Oficial del Estado de San Luis Potosí publicó este 20 de enero dos decretos administrativos que formalizan la protección del Barrio del Saucito bajo la Ley de Protección del Patrimonio Cultural del Estado.

Las disposiciones declaran como Patrimonio Cultural Material al Cementerio Municipal del Saucito y como Patrimonio Cultural Inmaterial a las fiestas patronales en honor al Señor del Saucito, estableciendo un marco jurídico que limita intervenciones urbanas y asigna responsabilidades directas a las autoridades culturales.

El decreto relativo al cementerio reconoce su relevancia histórica como el primer panteón civil de la ciudad, fundado en 1889. La zona protegida comprende una superficie de 57.3 hectáreas, dividida en dos áreas: el Polígono A, correspondiente al llamado “cementerio viejo”, donde se concentran los mausoleos de mayor antigüedad y valor artístico, y el Polígono B, que integra el cementerio más reciente. Esta delimitación permite una vigilancia diferenciada de 46 elementos mortuorios catalogados por su valor histórico, simbólico o estético.

Entre los bienes protegidos se incluyen obras atribuidas a Joaquín Arias y a los hermanos Biagi, así como sepulcros vinculados a personajes y relatos populares de la ciudad, como el de “Juan del Jarro”.

A partir de la entrada en vigor del decreto, cualquier intervención física sobre estos monumentos deberá contar con un dictamen técnico previo que garantice su conservación y evite alteraciones irreversibles.

En el ámbito del patrimonio inmaterial, la declaratoria ampara el ciclo de festividades religiosas que inicia el tercer domingo de febrero y concluye el segundo domingo de marzo, una tradición documentada desde 1820. El decreto reconoce legalmente el peregrinaje, la ruta procesional y las prácticas de penitencia como expresiones centrales de la identidad del barrio y de la memoria colectiva potosina.

La protección no se limita al acto religioso, pues también se incluyen expresiones culturales asociadas como la elaboración de tapetes de aserrín, las danzas tradicionales, la música popular, la pirotecnia y la charrería, elementos que año con año transforman el espacio urbano y refuerzan el sentido comunitario del Saucito.

Uno de los efectos más relevantes de estos decretos es la restricción a la obra pública en las vialidades vinculadas con la ruta procesional. Cualquier proyecto de infraestructura deberá realizarse en coordinación con la Secretaría de Cultura del Estado de San Luis Potosí y la Coordinación Técnica Estatal de Protección del Patrimonio Cultural, lo que obliga a las autoridades estatales y al Ayuntamiento de San Luis Potosí a garantizar que el desarrollo urbano no interfiera con las manifestaciones culturales protegidas.

El proceso para emitir estas declaratorias incluyó dictámenes técnicos elaborados por la coordinación estatal especializada, tras solicitudes presentadas en 2024 por el Consejo del Patrimonio de El Saucito y la Dirección de Cultura Municipal. Los análisis concluyeron que tanto el cementerio como las festividades cumplen con los criterios históricos, culturales y sociales para ser considerados de interés público.

Con la publicación oficial, se dejan sin efecto disposiciones administrativas previas que se opongan al nuevo esquema de protección. Además, la Secretaría de Cultura cuenta con un plazo de 30 días naturales para inscribir ambos bienes en el Registro Estatal de Patrimonio Cultural, paso necesario para integrar formalmente su expediente jurídico y facilitar el acceso a programas de restauración y conservación.

Los decretos subrayan que la aplicación de estas medidas deberá respetar la autonomía municipal, pero bajo una coordinación técnica obligatoria.

De este modo, el Barrio del Saucito queda incorporado a un esquema legal que prioriza la preservación de su historia y tradiciones frente a la presión del crecimiento urbano, con el compromiso institucional de evitar que la modernización erosione uno de los referentes culturales más antiguos de la ciudad.