Antonio González Vázquez
En medio de señalamientos de fraude, con el aval y apoyo irrestricto de Xavier Azuara Zúñiga, en diciembre de 2021, Verónica Rodríguez Hernández fue electa presidenta del Comité Directivo Estatal del PAN. Ya en la presidencia, rompió con su antecesor para apropiarse del control absoluto del partido.
Luego, en diciembre de 2024, ya como senadora, contendió por la reelección. Ganó en un proceso tan turbulento que se cayó en tribunales y el partido debió reponer la elección. El Consejo Político Estatal repuso la votación en junio de 2025 y la volvió a ganar, menester a su control de la mayoría de consejeros.
En las dos ocasiones, lanzó una convocatoria a la unidad, pero no fue más allá del discurso. En los hechos, cerró toda posibilidad de diálogo con panistas ajenos a su círculo: ella es el partido. Ordena y decide con tono caciquil.
Su liderazgo ha provocado una lenta, aunque consistente diáspora de panistas que no ha parado desde su llegada a la presidencia del partido.
El grupo de los Azuara pasó de aliado a enemigo acérrimo, con el que Verónica Rodríguez tiene un frente abierto y al parecer, irresoluble.
La renuncia de la diputada Aranzazú Puente Bustindui a su militancia en el Partido Acción Nacional, se inscribe en la disputa entre los Azuara y la dirigencia estatal.
El pasado jueves en su exposición sobre los motivos de su dimisión a 23 años de militancia panista, la legisladora refirió algo semejante a lo expuesto por otros panistas cuando decidieron desertar del partido.
Que a la dirigencia del PAN no la mueven los principios, valores y doctrina del partido, sino los intereses de grupo. Que hay exclusión a las voces críticas y que quienes disienten son desplazados. En su caso, denunció que incluso su labor en el Congreso del Estado había sido objeto de un bloqueo desde su propia bancada con la aprobación del Comité Directivo Estatal.
Con Verónica Rodríguez el blanquiazul entró a una de sus etapas más oscuras por el férreo control que ha logrado instaurar. Se agudiza una crisis interna que la dirigencia ha normalizado en lugar de buscar una solución.
A los que disienten se les margina, es cierto. Sin embargo, la intención ahora es ir más allá para expulsar a las y los indeseables que se atreven a criticar el manejo del partido.
Hace unos días, varios medios de comunicación publicaron una entrevista con Lidia Argüello Acosta, ex candidata a la dirigencia panista, en la que advirtió la falta de rumbo del partido, división interna y fracturas que afectarán su competitividad en los comicios de 2027.
De inmediato, el secretario General del Comité Estatal, Enrique Dahud Uresti respondió con la intolerancia que caracteriza al grupo de la senadora Rodríguez: “las inconformidades de cualquier miembro del partido deben ser resueltas dentro del partido a nivel municipal, estatal o nacional, pero no ventilarlo públicamente por ningún medio. Esta declaración de Lidia Argüello le hace mucho daño a nuestro partido, por ese motivo propongo que la Comisión de Orden le aplique los estatutos y sea expulsada de nuestro partido para que ya no siga dañándolo”, advirtió.
De concretarse la amenaza, estaremos ante el PAN de la senadora y sus amigos. Es el PAN en estado de putrefacción.
La reavivada pugna con la corriente de los Azuara tiene otra arista: las candidaturas para 2027.
Recientemente, el diputado Rubén Guajardo Barrera anunció que había notificado a la dirigencia del partido su intención de postularse a la candidatura por la alcaldía de la capital. La semana pasada, el diputado federal David Azuara Zúñiga hizo públicas sus aspiraciones por la presidencia municipal.
En 2024 ambos la buscaron y fueron desplazados, previa negociación nacional entre las cúpulas del PAN y PRI, en favor del reelecto Enrique Francisco Galindo Ceballos.
Tras el rompimiento de ambos partidos, el blanquiazul irá a las elecciones con candidatos panistas de trayectoria. En ese contexto, la guerra entre los Azuara y Verónica Rodríguez será sin cuartel.
Y eso ya empezó con la renuncia de la diputada Puente.
Lo que está perdiendo de vista el blanquiazul es que mientras ellos se debaten en pleitos, el Partido Verde Ecologista de México y Morena, se consolidan como favoritos para repartirse alcaldías y diputaciones el año entrante.
Bien pensado, al PAN le deparan años muy complicados en un escenario nacional en el que la cuarta transformación y aliados ganan más poderío, lo que supone un destino tan incierto que puede concluir con su extinción, como le ocurrió al PRD y está por sucederle al PRI.
Mis apuntes
Semana crucial. El próximo sábado concluye enero y hasta hoy, el Convenio UASLP-Gobierno del Estado-Secretaría de Educación Pública para fijar el presupuesto 2026 de la principal institución de educación superior en el estado no ha sido firmado. Ese documento incluye el calendario de ministraciones que a nivel local y federal serán transferidos mes con mes a la Universidad. Para el del año pasado, el convenio fue firmado el 8 de enero. Algo debe estar ocurriendo entre las partes para que a días de finalizar el mes no haya noticia sobre el acuerdo, lo cual no deja de ser un nubarrón negro para la comunidad universitaria, pues parece aproximarse un nuevo episodio de crisis financiera impulsada con Gallardía.
Senadora en abierta campaña. Por la mañana y la tarde del pasado viernes, en los municipios de Rioverde y Ciudad Fernández, la senadora Ruth Miriam González Silva encabezó eventos masivos para la entrega de 200 tinacos y 50 paquetes de láminas para el techado de vivienda. “Cisternas con apoyo” se denominan esas reuniones. Al respecto, el diputado federal Oscar Bautista Villegas compartió en redes sociales que: “son apoyos gracias al trabajo conjunto con la senadora Ruth González Silva. Estos apoyos fueron adquiridos con recursos y parte de nuestra propia dieta, porque cuando hay compromiso la gestión se convierte en resultados reales. Quiero dejar muy claro: los apoyos son totalmente gratuitos, se entregaron sin intermediarios y sin pedir un centavo a cambio, especialmente para familias y grupos en situación de vulnerabilidad. Seguiremos trabajando en territorio, escuchando a la gente y llevando beneficios reales a quienes más lo necesitan”. ¿A poco así de generosos y desinteresados?
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha sido docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación durante 25 años. Además, durante 30 años se ha desempeñado como periodista en medios como El Heraldo, El Mañana de Ciudad Valles, Pulso, Milenio San Luis, Diario Digital San Luis, Librevía, La Jornada, Global Media y actualmente en Astrolabio Diario Digital y Periodismo Político.com. También ha sido corresponsal de medios nacionales como Agencia de noticias Notimex, La Jornada y Milenio.






