Fernanda Durán
La Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) se mantiene a la espera de la llegada y firma del convenio Federación-Estado que, de acuerdo con el rector Alejandro Zermeño Guerra, podría recibirse entre el lunes y el martes luego de haber sido regresado a la Federación para corregir errores.
Mientras el documento no esté formalizado, la universidad no puede acceder a los recursos federales ni detonar la aportación estatal, situación que incide en su planeación financiera y la apertura de nuevas carreras.
En entrevista, el rector explicó que el retraso del convenio no es exclusivo de San Luis Potosí y se presenta en diversas universidades públicas del país, ya que el documento llegó previamente el viernes pasado con inconsistencias, por lo que tuvo que ser devuelto para su corrección.
“Mientras no esté firmado, no podemos recibir el recurso federal, y si no llega el recurso federal, el estado tampoco puede aportar”.
Zermeño Guerra indicó que, ante este desfase, la UASLP recibió un préstamo de 100 millones de pesos por parte del Gobierno del Estado, lo que permitió cubrir los compromisos correspondientes a enero.
Añadió que, con ingresos propios, la universidad podría solventar la primera quincena de febrero, mientras se concreta la firma del convenio, por lo que la llegada oportuna de los recursos es necesaria para dar continuidad a la operación regular y al cumplimiento de compromisos administrativos y laborales.
El rector explicó que una vez firmado, el convenio se envía nuevamente a la Federación y, en un plazo aproximado de ocho a diez días se recibe la primera participación presupuestal.
Aclaró que los recursos federales llegan etiquetados, y en caso de utilizar apoyos temporales para cubrir gastos, estos deben regularizarse conforme a las reglas de fiscalización.
En este contexto, la universidad avanza con cautela en la planeación del proceso de admisión 2026. Zermeño Guerra informó que la demanda real de aspirantes en 2025 fue de 14 mil 791 jóvenes y que para el próximo ciclo se proyectan alrededor de 15 mil 500.
Respecto a la capacidad de ingreso, indicó que la UASLP calcula ofrecer alrededor de 7 mil 200 espacios, cifra que deberá ser definida por el Consejo Directivo en el mes de junio.
El rector subrayó que la posibilidad de ampliar la matrícula depende directamente de la infraestructura disponible. Puso como ejemplo el campus de Tamazunchale, donde ya no existe capacidad para recibir más estudiantes.
“Tamazunchale está ya saturado, ya no cabe un alumno más”, señaló. En contraste, mencionó que sedes como Salinas aún tienen margen de crecimiento, aunque enfrentan baja demanda por condiciones sociales de la región.
Zermeño Guerra explicó que la apertura de nuevas licenciaturas también está condicionada por los recursos financieros. Este año se prevé iniciar la Licenciatura en Administración en Tecnologías Empresariales y la Licenciatura en Producción Audiovisual Multiplataforma, ambas con grupos reducidos.
“Vamos a empezar con grupos de 30 alumnos (…) por la infraestructura y porque se saturaría el mercado muy rápido”.
Añadió que existen otros proyectos académicos, como la posible apertura de una licenciatura del área de la salud en Tamazunchale, cuya viabilidad depende de contar con aulas, laboratorios, equipamiento y plazas docentes.
“Aunque alguien dijera: yo te construyo las aulas, los maestros tenemos que contratarlos y los laboratorios tenemos que equiparlos”.
En materia de cuotas, el rector destacó que la UASLP no ha incrementado los costos para los estudiantes en los últimos cinco años, lo que representa una reducción real por efecto de la inflación.
“Económicamente es más fácil inscribirse y pagar hoy que hace cinco años”, afirmó, al señalar que el presupuesto destinado a becas se ha mantenido.
Finalmente, Zermeño Guerra señaló que, de no respetarse al menos el nivel de recursos del año anterior, podrían presentarse ajustes en el número de aceptados en ciclos futuros, particularmente en áreas que dependen en mayor medida de profesores por asignatura.
“Si hubiera un decrecimiento importante, podríamos, no para este ciclo, sino para el otro, disminuir el número de aceptados en algunas áreas”, dijo.
No obstante, la expectativa institucional es que el convenio se firme en los próximos días y se mantenga, cuando menos, el presupuesto del ejercicio previo.
En 2025, la aportación estatal para la UASLP fue de 506 millones de pesos, según lo establecido en el Convenio Marco federal-estado; mientras la aportación federal fue de 2 mil 500 millones de pesos a la UASLP. Desde hace semanas, las universidades públicas del país han manifestado que el presupuesto federal para 2026 y la falta de claridad en los instrumentos de ejecución, como el convenio Federación-Estado, son motivo de preocupación y discusión nacional.
Organismos como la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) han alertado que los incrementos aprobados por la Cámara de Diputados no alcanzan a cubrir el impacto inflacionario ni las necesidades operativas de las instituciones, y han llamado a autoridades federales a revisar los mecanismos de financiamiento y asignación de recursos adicionales para garantizar la operación, la cobertura y la política salarial de las universidades públicas.