Por Victoriano Martínez
La violencia contra las mujeres ha crecido durante este sexenio en una proporción que resulta alarmante: en 50 meses las agresiones contra ellas pasaron de concentrar el 28.23 por ciento del total de delitos de lesiones reportados en el Estado en octubre de 2021 al 59.43 por ciento en noviembre de 2025.
De acuerdo con “las estadísticas de delitos de lesiones contra mujeres” que publica la Fiscalía General del Estado (FGE) en la Plataforma Estatal de Transparencia conforme al artículo 88 fracción IV de la Ley, de octubre de 2021 a noviembre de 2025 las mujeres han sido víctimas de lesiones en 6 mil 141 casos, sin contar el mes de abril de 2022, cuando la FGE no reportó el dato.
El total de delitos de lesiones pasó de 294 en octubre de 2021 a 318 en noviembre pasado. Aunque aparentemente no es mucho el incremento mensual de este delito, el hecho es que la violencia se concentra más en contra de las mujeres: en octubre de 2021 se denunciaron 83 lesiones contra las mujeres en tanto que para noviembre pasado fueron 189.
La FGE no ha dado a conocer el número de casos de lesiones dolosas en contra de las mujeres. Manuela García Cázares, titular de la dependencia, se ha limitado a decir que durante el mes de diciembre no se observó un aumento relevante en comparación con otros años.
Un comentario que de ninguna manera reduce la gravedad del crecimiento en ese tipo de violencia en contra de las mujeres porque, aunque a lo largo de los primeros 50 meses de este sexenio el porcentaje de casos de lesiones que se dan contra las mujeres tiene altibajos, la tendencia es de un aumento considerable.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta 7 feminicidios en el Estado durante 2025 y 20 casos de homicidio doloso con mujeres como víctimas. El dato puede considerarse positivo en tanto indica una reducción en la violencia fatal contra las mujeres, pero hasta ahí.
El hecho es que cada vez se les violenta más, sin consecuencias fatales, pero la violencia contra las mujeres no sólo persiste… aumenta.
Un panorama de violencia contra las mujeres descrito a partir de las estadísticas de la propia Fiscalía a partir de las denuncias que recibe, lo que abre una gran duda sobre la real magnitud del problema si se toma en cuenta la cifra negra que esconde los casos que no son denunciados.
Las mujeres, como grupo vulnerable –con la agravante de que una de cada diez agredidas es menor de edad–, en tanto cada vez son mayor blanco del delito de lesiones se ven obligadas a vivir en una alerta personal e individual, porque a las autoridades les incomodan las declaratorias de violencia de género.
Una situación que por sí misma exige que se revise a fondo la situación para establecer medidas reales y efectivas que combatan la violencia que padecen antes de que la gravedad de las lesiones pase a resultados fatales y se comience a incrementar la incidencia de feminicidios.
