Estela Ambriz Delgado
El acuífero Vanegas-Catorce, que se encuentra con un déficit de 7.9 millones de metros cúbicos anuales, ha sido sobre explotado principalmente por unos pocos que forman parte de la clase política y empresarial del estado, que cuentan con diversas concesiones de miles de metros cúbicos para mega invernaderos, granjas, y explotación minera, lo que contrasta con la escasez que enfrenta la población.
En la plática Los millonarios del Agua en el Acuífero Vanegas-Catorce, la investigadora Irasema Gavilán, quien es catedrática en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expuso de manera presencial a los habitantes de Wadley, en el municipio de Catorce, sobre los impactos hídricos de los megaproyectos en la región, que ha estudiado desde hace más de 15 años.
Para iniciar explicó que su investigación parte de los conceptos de: millonarios del agua, que refiere a quienes tienen en su propiedad al menos un millón de metros cúbicos al año o más; injusticia espacial e hídrica; y la bancarrota hídrica global, decretada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En relación a este último concepto, puntualizó que varias regiones del país se encuentran en ese estado, en el que ya no se habla de estrés hídrico ni de crisis, sino que se denominan en bancarrota, lo que quiere decir que es irreversible.
Esto ya se presenta en regiones de Medio Oriente y África, pero también en México dentro del Altiplano Potosino, donde la falta de recuperación de los acuíferos lleva a un estado de catástrofe, que no se podrá recuperar en 200 ni 300 años.
Megainvernaderos
En la exposición se dio a conocer que en la región hay tres emporios agroindustriales intensivos, que acaparan no sólo tierras, sino agua y fuerza de trabajo. Estos son Poca Luz, en Cedral y Vanegas desde el 28 de diciembre de 1994, y en el municipio de Catorce desde el 2 de octubre de 2002; así como Cedral Greenhouse, en el municipio de Cedral desde el 30 de julio de 1996; y Agrícola Solanum y Agrícola Cedral.
Estos emporios además han ocasionado el desmonte de alrededor de 493.12 hectáreas en Cedral, 4 mil 321.51 en Vanegas, y mil 812.49 en Catorce, sumando casi 7 mil hectáreas de desmonte de matorral cerófilo, lo que impacta no sólo en la tierra, sino que también genera falta de oxigenación y mayor dispersión de partículas químicas y metales pesados.
Se enlistaron algunos de los titulares de concesiones de agua desde 1994 a 2022, de acuerdo al REPDA de la Comisión nacional del Agua (Conagua), que en el caso de Cedral figuran SAPSA en Matehuala, con 5 millones 261mil 288 metros cúbicos recibidos en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, y 150 mil metros cúbicos en durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, un total de 5 millones 411 mil 288 al año.
NEMISA de José Cerrillo Chowell, con 636 mil metros cúbicos otorgados en el sexenio de López Obrador; la familia Segovia con 530 mil, obtenidos en el periodo de Ernesto Cedillo y Vicente Fox; Cedral Green House de Ernesto Zamarripa y su esposa Ma. Amalia Morales de Zamarripa con 321 mil, en el sexenio de Vicente Fox; y Agrícola Solanum de la que se desprendió la Agrícola Cedral con 142 mil durante el sexenio de López.
De igual manera, se precisó que en Vanegas el organismo operador de agua potable municipal de Matehuala, SAPSAM, tiene 5 millones 913 mil 765 metros cúbicos, que se obtuvieron en los sexenios de Salinas, Zedillo y López; Cedral Greenhouse 3 millones 123 mil, de los mandatos de Zedillo, Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, y López; Tinatlm de Occidente con 1 millón 500 mil obtenidos con Calderón y López.
La familia Segovia con 1 millón 088 mil 800 metros cúbicos, con Zedillo y Fox; José Cerrillo Chowell con 746 mil, de los periodos de Zedillo y Calderón; Javier Cerrillo Chowell con 720 mil en el sexenio de López.
Pioquinto Blas Rangel, ex presidente de COPARMEX Matehuala, tiene 360 mil metros cúbicos; Geometrics Inmobiliaria de Manuel Azcona Segovia, ex candidato a la presidencia de Cedral, 375 mil 460; Proteína animal mega granja, 90 mil durante el sexenio de López; y David Toranzo Ramos, hijo del ex gobernador Fernando Toranzo Fernández, 50 mil, obtenidos en el sexenio de Calderón.
“La primera reflexión con esta imagen es que en el municipio de Vanegas, quiénes tienen o poseen el agua en estos volúmenes millonarios son mayormente la clase política y empresarial del estado San Luis Potosí y no nos vayamos tan lejos, son políticos de la región Altiplano”, expresó la investigadora.
En el caso del municipio de Catorce informó que se han otorgado concesiones de agua subterránea para sociedades rurales de producción de alfalfa, chile, y diversos títulos a particulares. Además de que hay dos zonas en creciente expansión de mega invernaderos: la de Poca Luz de Jano Segovia y la del Rancho El Pollo y Guerrero Parra.
La familia Segovia cuenta con 288 mil metros cúbicos, obtenidos en la administración de Vicente Fox; Rancho El Pollo, 31 mil 166; Rosendo Guerrero Parra y Francisco Guerrero Parra, este último delegado municipal de Bocas, obtuvieron 131 mil 166; Martín Roel Parra Viera, 50 mil. Los tres en el sexenio de López Obrador.
“Estamos hablando de más de 180 mil metros cúbicos, que tiene solamente esa unidad de producción para que más o menos tengamos la referencia, en términos de las condiciones de agua subterránea”.
Adicionalmente, indicó que las concesiones de agua superficial que se otorgaron al municipio de Catorce fueron 249 mil 444 metros cúbicos durante el periodo municipal de Héctor Moreno Arriaga (1997-200), quien pretendió operar el proyecto de minería canadiense “La Luz“ en Real de Catorce. Además de que la compañía Minera y Refinadora Mexicana obtuvo 68 mil 040 m3 en el mismo periodo.
El control político del agua
Gavilán hizo mención de que la mayor parte del agua, no sólo superficial sino también subterránea en la sierra, está en manos de la presidencia municipal, que administra casi el 100 por ciento de las aguas que se distribuyen a algunos de los ejidos, no solamente la sierra, sino el bajío, lo que se traduce en que la distribución del agua que está en manos de los políticos.
Señaló que si bien del municipio de Catorce en los registros sólo hay una concesión otorgada por Conagua, en la carretera son visibles diversas torres de energía eléctrica y los pozos, hechos de manera ilegal por fuera del régimen de autorización.
Puntualizó que esta es una de las formas en las que se manifiesta el acceso al agua de manera desigual, por lo que se habla de injusticia hídrica, ya que para cualquier ejido es muy difícil hacer la tramitología para conseguir un permiso de perforación, mientras que para empresarios, sociedades de producción, o para la clase política hay facilidades y los contactos, es decir, formas de corrupción para acceder al agua.
En cuanto a las condiciones en que se encuentra el acuífero Vanegas-Catorce, la catedrática reiteró lo expuesto por otros investigadores, que presenta un déficit irreversible, pues ya se superó un umbral y el espejo del agua está incluso más allá, casi llegando a menos 70 por ciento.
En este sentido, expresó que es necesario pensar en modo catástrofe, pues no será posible rescatar el acuífero debido a condiciones como el cambio climático y sobre todo la sobreexplotación del acuífero, pues este depende de factores naturales. Ello sumado a que el cambio climático ha causado condiciones que ya no son regulares.
“Ya no va a llover como hace 100 años y también la cantidad de agua que están sacando estos millonarios impide que la acuífero se recargue, por lo tanto no va a subir el espejo del agua. Por eso digo, tenemos que pensar en modo catástrofe, en modo bancarrota (…). Siendo realistas en este mundo material y concreto, quienes están aprovechando y sobreexplotando el acuífero son unos cuantos, son unos pocos, y lo están usando para fines que no están autorizados, es decir, usos agrícolas”.
De acuerdo con información de la Conagua, se estima que una sola gota tarda más de 50 años en llegar al espejo del agua, por lo que la posibilidad de recuperar es imposible aunque lloviera diario, pues es un hecho que se extrae más cantidad de la que se puede filtrar.
Además en la charla se indicó que la huella hídrica per cápita anual son aproximadamente 200 mil hectómetros cúbicos, pero en el caso de los productos agrícolas y pecuarios las cifras son más altas y se mencionaron algunos ejemplos.
Para un kilogramo de tomates se requieren casi 250 litros, y para un kilo de huevo más de 4000 litros, ya que la crianza de las gallinas implica altos volúmenes de agua, tanto para hidratarla como para sanitizar el área en donde se mantienen, para lo que estos millonarios de agua están utilizando sus volúmenes concesionados.

Megagranjas: explotación del acuífero, contaminación y maltrato animal
Por otra parte, en el caso de las megagranjas, en la exposición se abordó el caso del rancho El Pulsar, ubicado en un predio de la localidad El Collado en el municipio de Catorce, que fue removido en 2022 debido a la problemática ocasionada por el deficiente manejo de excretas de gallina de las granjas de PROAN (Huevo San Juan).
La empresa Nuevas Tecnologías Agropecuarias (NTA,) contratada por PROAN, trasladaba diariamente cerca de 200 toneladas de estos desechos, con el supuesto objetivo de producir fertilizante orgánico, pero en la práctica se convirtió en un tiradero a cielo abierto, generando una plaga de moscas, olores insoportables y riesgo sanitario por contaminación de mantos acuíferos y el aire.
La catedrática señaló que el cambio de sitio no resolvió el problema, y por el contrario, el riesgo de una catástrofe es aún mayor, pues pasaron de un tiradero de 30 hectáreas a uno de 100, que recibe una mayor cantidad de excretas que esas 200 toneladas diarias.
De igual forma, hizo mención de que El Pulsar era propiedad de Cerrillo Chowell y fue obtenido a través de artimañas que afectaron y dividieron al ejido San Juan de de Vanegas. Además de que la transacción incluía la cesión de los pozos en el área como lo permitía hasta hace poco la Ley de Aguas Nacionales (LAN), dando lugar también a un mercado de concesiones en el que estas se rentan o se oculta la perforación de pozos.
Apuntó que en una superficie de casi mil 700 hectáreas se encontró que los pozos que estaban a nombre, por ejemplo, de Cerrillo Chowell, Pioquinto Blas y de Manuel Azcona Segovia.
Asimismo, se señaló que en el caso de esta megagranja tiene 10 complejos, cada uno con un millón 200 mil gallinas poniendo cada 25 horas un huevo, por lo que además conlleva hacinamiento y maltrato animal.
Tanto en el caso de megainvernaderos de tomate como las megagranjas, son empresas de exportación al mercado asiático, a países como Japón, China, países de Medio Oriente, así como Estados Unidos, siendo de las principales distribuidoras en América Latina, lo que puede dar una idea de su magnitud.
“Estamos en condición de catástrofe en un acuífero sobreexplotado, con millonarios del agua que tienen hasta 300 veces más el volumen de agua que la que tiene un ejido, o incluso tienen mil veces más el agua que la que tiene estación Wadley, porque como vimos no tiene ninguna concesión”.
En la exposición también se abordó la calidad del agua en la región, ya que se han detectado pozos contaminados en Cedral y Catorce, que tienen coliformes fecales, sólidos disueltos, es decir que contienen sales y minerales o metales pesados como manganeso, cadmio, hierro, flúor y arsénico. En su mayoría, estos interactúan con los cuerpos de agua, porque ya se está perforando a cantidades de que rebasan la norma.
En este sentido, se indicó también que otra situación en los tres municipios que comparten el acuífero, es que se realizan descargas de aguas residuales sin alguna supervisión o sin permisos.
Lo que sucede de igual forma en granjas, y que en el caso concreto de la mega granja mencionada, no se ha encontrado información que confirme que cumple con todos los permisos de descargas de aguas residuales, residuos sólidos, biológicos, infectados, entre otros.
Se concluyó con esta parte, precisando que los pozos llamados 18 San Pedro y 3 en Cedral, están contaminados. Los pozos 17, los Telares y San Juan de Vanegas tienen calidad media de agua, y el pozo en la escuela normal de Cedral, así como el Vanegas se consideran potables, pero están al límite de llegar a la contaminación.
Asimismo, en Catorce también hay pozos contaminados con coliformes fecales a causa de un mal manejo de residuos. Esto se traduce en que ya incluso son declarados como no aptos para el consumo humano o que no poseen agua potable.

La amenaza de la Megaminería
Irasema Gavilán indicó que en la sierra de Catorce hay 70 concesiones mineras vigentes y 13 canceladas, en una superficie de 17 mil 516 hectáreas. Además de que a la fecha hay 70 en el expediente del juicio de amparo y de esas nueve aparecen suspendidas.
Explicó, sin embrago, que estas concesiones no han sido desechadas, sino que desde que inició el juicio en 2012 y se ganó la suspensión provisional, hay actores que han buscado la cesión de las mismas: NEMISA, Scotiabank de España, y SB Wadley de Estados Unidos. Por lo que es importante que la población se organice con el fin de lograr la cancelación definitiva y no sólo la suspensión.
Además hizo mención de que algunos resultados arrojados en su investigación sobre litio en el estado, que muestran este se encuentra mayormente en los municipios de San Domingo, Salinas de Hidalgo, Villa de Ramos y Villa de Guadalupe.
Advirtió también que no sólo se trata de litio sino de los llamados minerales críticos para la transición energética, pues estos que son alrededor de 23, están presentes en la región Altiplano y en las concesiones vigentes mencionadas, por lo que no se debe bajar la guardia.
Se suman también alrededor de seis proyectos solares por el área de Villa de Ramos y Zacatecas de más de mil hectáreas con inversiones millonarias, así como dos grandes parques solares de más de 300 torretas aerogeneradoras para proporcionar energía a la industria cementeras, electromecánica, así como para minería a cielo abierto, pero no para la población que carece del servicio.
“Ahí podemos estar hablando de una desigualdad energética o de injusticia energética. Es otro tipo de injusticia, es decir, se están ahorrando seguramente mucho dinero esas grandes empresas pero no nos están haciendo el favor a nosotros (…) en cambio estas empresas minuto tras minuto tienen garantizada la energía eléctrica, pero está saliendo de aquí de estos mismos territorios”.
Ante esta situación, en la charla se hizo referencia a la declaratoria de la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta como Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y su relevancia.
Se destacó que esta área por donde pasa la ruta “está en la mira” de la humanidad, y lo que ocurra será de alcance mundial, por lo que si los pobladores y la ciudadanía deciden hacer algo en torno al agua, sería plenamente reconocido en el marco de dicha declaratoria.
“Ese reconocimiento de alguna manera abona, pero también se tiene que trabajar con la gente y concienciar la importancia y el valor que tiene (…) es importante que lo sepan los diferentes ejidos que digamos quedan insertos a lo largo de esta ruta, para también denunciar si hay alguna amenaza, si hay algún agravio o si tiene algún intento de despojo”, concluyó la académica.





