Ante el incremento de la violencia sexual contra las infancias, impulsan reforma penal en SLP

Foto: María Ruiz

Texto y fotografías de María Ruiz

La organización feminista Lúminas Centro de Derechos Humanos A.C. presentó una iniciativa de reforma penal que busca actualizar la regulación del delito de violencia sexual y garantizar una protección más rigurosa para mujeres, niñas, niños y adolescentes en el estado.

La propuesta plantea tipificar como delito la violencia sexual sin contacto físico, reconociendo que las agresiones pueden ocurrir sin necesidad de tocar a las víctimas.

“La violencia sexual no se limita al contacto físico; también se ejerce mediante actos que vulneran la intimidad y la dignidad de las personas menores de edad. Es urgente que la ley lo reconozca y sancione”, afirmó Gabriela Alejandra Rodríguez Cárdenas, co-directora de Lúminas.

La iniciativa propone reformas del Código Penal del Estado, con el fin de reforzar la protección de la privacidad y el desarrollo de las infancias y adolescencias.

“Queremos que la legislación deje claro que la intimidad y la dignidad de niñas, niños y adolescentes son derechos fundamentales, y que cualquier forma de violencia que los afecte debe ser castigada”, añadió Rodríguez Cárdenas.

En un segundo plano, la abogada y especialista Fátima Patricia Hernández Alvizo abordó la crudeza con la que se ejercen estas violencias y la necesidad de sanciones más severas, pues la violencia sexual contra niñas y niños no solo es un acto traumático, sino que se ha transformado en modalidades cada vez más crueles, vinculadas al maltrato infantil y a dinámicas de poder en los espacios más íntimos.

“La violencia o la crueldad o la brutalidad en la que se cometen este tipo de violaciones, sobre todo a las niñas y niños y adolescentes, se han recrudecido o siempre han sido, pues, en sí, la violencia sexual ya es una agresión bastante traumática y fuerte, pero no sé cómo, sí se ha ido transformando.
Yo creo que ha cambiado la modalidad de la violencia sexual contra las niñas y los niños y ahora creo que se nutre con otros ejercicios de crueldad. Cuando hablamos del mal de la violencia sexual hacia niñas y niños, tenemos que ver además que está en el marco del maltrato infantil. La mayoría de los niños y niñas que viven abuso o violación también son maltratados en sus espacios íntimos.
Dejemos de pensar que el violador anda por ahí en la oscuridad. El violador vive en nuestras casas, vive en nuestros entornos, está cerca de las niñas y los niños. Por eso pueden abusar de ellos. Entonces, si no tenemos penas recrudecidas, si no tenemos una sanción no solo jurídica, sino también social, esto va a continuar.
Adicional a eso, a mí me parece que el maltrato infantil en la actualidad, aunque se denuncia con mayor frecuencia, sigue siendo un fenómeno normalizado. Seguimos pensando que las niñas y los niños nos pertenecen y por eso podemos disciplinarlos, pero esa disciplina en realidad es violencia”.

Las palabras de Hernández Alvizo subrayaron que la violencia sexual contra infancias y adolescencias está íntimamente ligada al maltrato infantil y a la normalización de prácticas violentas en los hogares.

El proyecto se sustenta en datos alarmantes: según World Vision México (2021), dos de cada 10 niñas, niños y adolescentes han sido obligados a tener relaciones sexuales. Además, cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública confirman que San Luis Potosí se encuentra entre los estados con mayor incidencia de delitos sexuales.

La organización destacó también la participación activa de adolescentes en espacios formativos como la Escuela de Derechos Sexuales para una Vida Libre de Violencias.

“Las reflexiones de las niñas y adolescentes fueron fundamentales; ellas conocen de primera mano las dinámicas de violencia y sus aportes enriquecieron la propuesta”, subrayó Rodríguez Cárdenas.