Estela Ambriz Delgado
La tarde del sábado 14 se suscitaron diversos incendios en el cauce del río Paisanos, aproximadamente en el tramo de las avenidas Adolfo López Mateos y Del Sauce, los cuales lograron ser controlados únicamente por ciudadanos que viven en los alrededores, ya que no obtuvieron respuesta de ninguna autoridad y los bomberos no pudieron ingresar al sitio.
De acuerdo con información proporcionada por la activista Andrea Vega, quien encabezó las labores con vecinas y vecinos, y el investigador Simón Morales Quiroz, ambos habitantes de la zona, el fuego inició entre las 16:00 y 17:00 horas, y se extendió rápidamente por las ráfagas de viento que había, así como por la cantidad de maleza, troncos y ramas secas.
La activista señaló que intentó comunicarse con Bomberos, Protección Civil, así como directamente con el titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA) Pascual Martínez Sánchez, y el director de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos, Jaime Mendieta Rivera, pero en el caso de las dependencias no hubo respuesta alguna.
Por parte del Cuerpo de Bomberos, aunque hicieron el intento de llegar, no pudieron acceder al lugar debido a que un particular mantiene cercado de manera irregular el acceso al cauce, al poseer un predio aledaño al mismo.
Tanto personas adultas como las infancias tuvieron que unir esfuerzos, dado que sus viviendas y por tanto ellos mismos, corrían peligro de verse alcanzados por las llamas.
Aunque lograron contener lo más fuerte alrededor de las 20:00 horas, se mantuvo en menor intensidad en algunos puntos durante el resto de la noche, por lo que la mañana del domingo continuaron con labores para extinguir los rastros faltantes.
“Hasta hoy no se ha presentado nadie. Tuvimos que apagar el fuego entre los vecinos, con el agua que tenía yo para el riego y otros vecinos ayudaron con agua también. Si no controlamos se hubiera seguido por kilómetros, hay mucha maleza y ramas secas”.
Por su parte, Morales Quiroz apuntó que estos incendios fueron provocados simultáneamente en diferentes puntos del río y al ser temporada seca, se encuentra con demasiada materia como pastos, troncos y ramas, que fueron rápidamente consumidos por el fuego.
Indicó que el humo se extendía varias cuadras y el olor era intenso, ya que no sólo se quemó la hierba seca sino también basura, lo que generó nubes de contaminación, por lo que los posibles causantes fueron personas que deambulan por el río en busca de materiales para reciclar y con problemas de adicción.
“Aunque afortunadamente el fuego solo fue en puntos específicos, eso no descarta el hecho de la pérdida de la biodiversidad que habita en el río, recordemos que el río es hogar de un gran número de seres entre ellos insectos, aves, reptiles, sólo por mencionar algunas además de la vegetación”.
Finalmente, señaló que el punto que sufrió más daños fue junto a un huerto comunitario donde se quemaron árboles secos afectando a los árboles sanos.
El riesgo de incendio del río es una situación que ya ha sido advertida por el ingeniero agroecólogo Pedro Nájera Quezada, y la ingeniera agrónoma fitotecnista Irma Esther Montenegro Herrera, quienes indican que la red de vegetación en la zona, sumada a la mala gestión de la basura, forman un escenario de riesgo potencial de incendios, que continúen por kilómetros a lo largo del río, lo que aumenta durante los meses secos.
Por otra parte, se emitió un comunicado el mismo sábado 14, por parte de los habitantes en la zona del río Río Paisanos y colectivos ciudadanos, en el que denuncian la inacción de las autoridades.
Señalan que, durante el último año, en la zona aledaña al río se han plantado más de 600 especies nativas como parte de un esfuerzo ciudadano de restauración ecológica, impulsado por la sociedad organizada, con la participación de vecinas y vecinos, así como de diversos colectivos de la ciudad, comprometidos con la recuperación ambiental y el cuidado del territorio.
Por lo que el incendio no sólo representa la pérdida de vegetación y biodiversidad, sino también un retroceso en los esfuerzos comunitarios de regeneración ecológica y un riesgo para viviendas cercanas, la calidad del aire y la salud pública.
En este sentido, piden que se implementen medidas de protección y monitoreo ambiental en la zona; investigar las causas del siniestro, y establecer un plan permanente de prevención y vigilancia para evitar futuros incendios.
“La protección de nuestros ecosistemas urbanos y la seguridad de la población no puede depender únicamente del esfuerzo vecinal. El río Paisanos es un espacio ambiental estratégico para la ciudad y su conservación requiere responsabilidad institucional. Hacemos un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada y a solidarizarse con las acciones de cuidado del territorio”.





