María Ruiz
En el fraccionamiento Valle del Agave, en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, el acceso al agua se ha convertido en un problema constante. Desde 2023, los vecinos enfrentan un suministro irregular debido a la falta de respuesta efectiva por parte del Interapas, que los obliga a reciclar cada gota y, en muchos casos, a pagar pipas particulares.
Esta problemática llevó a Ángel Sánchez Soto a presentar un juicio de amparo el 29 de agosto de 2024, registrado bajo el número 1192/2024-II en el Juzgado Sexto de Distrito de San Luis Potosí.
“Las pipas que llegaban eran las pipas de agua de Gallardo, pero solo les daban agua a las personas que estaban afiliadas al Partido Verde Ecologista. Por eso presenté el amparo el día 29 de agosto de 2024”.
Según Sánchez Soto, desde que inició el proceso legal Interapas comenzó a enviar agua, aunque de manera irregular: un día sí, y tres o incluso cuatro días no.

Luego de esto, el organismo solicitó dos inspecciones judiciales en su domicilio para comprobar que efectivamente hay servicio, un servicio que parece responder medianamente a las inspecciones judiciales, como si fuera a conveniencia.
“Un día antes de que vienen los actuarios, nos mandan suficiente agua, y cuando llegan, sale hasta con presión, pero eso no refleja la realidad”, denuncia Sánchez Soto.
El expediente confirma esta dinámica, ya que, en lugar de beneficiar a los afectados y exponer las irregularidades del servicio, refleja únicamente los días en que se da agua, los cuales son suministrados de manera discrecional.
Tal práctica, impide que los actuarios observen las condiciones reales del abasto, pues no se considera cómo las familias batallan por conseguir agua los días en que no se les suministra. El registro queda manipulado a conveniencia por Interapas, sin que se evidencie la falta de agua en varios días.
Es por ello que en el auto del 26 de enero de 2026, el juez reconoce que no hubo pruebas adicionales que demostraran que el Interapas realmente no cumple con dar agua de forma regular.
“El juzgado se ha prestado a muchas irregularidades con el Interapas, al grado de querer desechar el amparo”.
La vida entre cubetas y medidores que marcan aire
Las y los habitantes de la colonia en donde vive el señor Ángel, se han visto obligados a reciclar y ahorrar al máximo, condición que les hace cuestionar si su derecho al agua y como hoy día este servicio se condiciona de manera improvisada.
El señor Ángel señala que el Interapas mantiene en completo abandono las instalaciones de los pozos de almacenamiento y rebombeo, situadas en la avenida Naranjo y la avenida Cordillera, en el fraccionamiento Valle de Cactus, que es por medio del cual abastecen a su zona.
Por si fuera poco, denuncia que mientras estas instalaciones deberían garantizar el abastecimiento, hoy permanecen descuidadas y en desuso, ya que hace apenas diez años, cuando operaban con normalidad, no se registraban problemas de desabasto; ahora, la falta de mantenimiento ha convertido un servicio básico en un verdadero “quebradero de cabeza” para la comunidad.
A ello se suma un problema técnico en los hogares de los usuarios; los medidores registran consumos elevados porque, según los afectados, muchas veces lo que pasa por las tuberías es aire.
“Ya le mandé video al juez donde se ve que el medidor marca como si tuviera una alberca, pero es puro aire, y no llega nada de agua”, afirma Sánchez Soto.

Obstáculos legales y bloqueos administrativos
El proceso judicial ha hecho que el señor Ángel enfrente trabas en su lucha por el acceso al agua. El juzgado intentó desechar el amparo por supuestas irregularidades en la firma y porque el contrato de agua está a nombre de la constructora del hogar que el habita.
Además, Interapas bloqueó al quejoso para impedirle pagar el servicio en el sistema de cobro, acumulando una deuda de nueve meses.
“No me niego a pagar, quiero pagar lo justo”, insiste.
El expediente también muestra que el recurso de queja interpuesto por Sánchez Soto contra un auto de diciembre de 2025 fue remitido al Tribunal Colegiado en Materias Civil y Administrativa del Noveno Circuito, es decir, el tribunal recibe el caso porque Ángel no está de acuerdo con cómo se lleva la inspección y con las decisiones previas del juzgado. Esto significa que una instancia superior tendrá que revisar si el Juzgado Sexto actuó correctamente o si hubo irregularidades que favorecen a Interapas.

Sin embargo, para el señor Ángel es necesario que el juzgado valore las pruebas y testimonios vecinales, y que el Interapas documente técnicamente cómo, cuándo y desde qué pozo se abastece el fraccionamiento.
Para el señor Angel, en la colonia Valle del Agave la lucha por el agua se libra en dos frentes: en las casas, donde se recicla cada gota; y en los tribunales, donde se discute si las inspecciones reflejan la realidad.
Es por ello que el pasado 17 de febrero de 2026, presentó un escrito dentro del juicio de amparo 1192/2024-II, dirigido al Juez Sexto de Distrito en el Estado de San Luis Potosí, donde Ángel exige que se reconozca que vivir con agua un día sí y tres no, no es la normalidad, sino incumplimiento, y que la autoridad demuestre con pruebas técnicas cómo abastece la zona afectada.
“Es la autoridad la que debe acreditar técnicamente cómo suministra el agua, con datos claros y verificables”.






