Otra vez son los ciudadanos

Alejandro Rubio

La burbuja en la que viven los funcionarios públicos suele tener que ser explotada por la fuerza, a punta de protestas y gritos de ciudadanos inconformes que sufren la apatía de quienes llegan al poder a consolidar proyectos personales que quedan muy lejos de aquellas promesas que hicieron para conseguir votos en las elecciones.

Estamos a meses de que llegue esa época otra vez; la de los que son capaces hasta de prometer acabar con el hambre, con tal asegurarse un sueldo por los próximos tres o seis años. Por eso bien vale recordar que, en la mayoría de las veces, es la ciudadanía la que mueve el mundo y hace que las cosas pasen. De no existir esas personas inquietas que golpean puertas todos los días, quizá nada ocurriría.

Sí, lamentablemente a veces se vuelve necesario hacer que un alcalde, gobernador o diputado se vaya a dormir con dolor de cabeza, para que al siguiente día se levante con la voluntad (forzada) de resolver una problemática. O volverse alguien “molesto” para que alguna ley se reforme a favor de un sector de la población.

Los últimos días han sido muestra de ello. De que es la gente sin acceso a recursos públicos, sin un cargo en gobierno, la que al final del día, mueve a la ciudad.

El pasado martes, después de casi una década de presiones, en el Congreso del Estado se aprobó la creación de la Fiscalía Especializada en Investigación y Persecución de los Delitos de Desaparición Forzada de Personas у Desaparición Cometida por Particulares, una exigencia y logro principalmente de las madres buscadoras, que nunca han quitado el dedo del renglón, y no solo han hecho que se cree una nueva institución, sino que el Estado reconozca la problemática en la que hoy se encuentra San Luis Potosí.

Este esfuerzo, si bien les beneficiará a quienes impulsaron la reforma, no puede considerarse un capricho personal, ya que será una institución que estará al servicio de cualquiera que lo necesite y será clave en la resolución de cientos de casos que hoy se encuentran estancados por la falta de personal y presupuesto.

Es fácil darse cuenta de que, por voluntad propia de los diputados, esto jamás hubiera ocurrido, fueron las madres buscadoras quienes movieron al Congreso.

En Soledad de Graciano Sánchez, Ángel Sánchez Soto se enfrenta al Interapas. En el fraccionamiento Valle del Agave falta el agua y mucho. Esto obligó al ciudadano a promover un amparo para que el organismo operador del agua garantice el servicio. Sin embargo, esto no ha sido suficiente, ya que un presunto contubernio entre la institución y el Juzgado siguen impidiendo que se cumpla con el derecho humano de acceso al agua.

Si bien Ángel busca que haya agua en su vivienda, su lucha puede ocasionar que se establezca un servicio constante y digno en su colonia, donde sus vecinos también se ven forzados a racionar el agua y pedir pipas ante el incumplimiento del Interapas.

Por sí solo el Interapas no es capaz de garantizar el acceso al agua, es Ángel quien mueve al Interapas.

El domingo, decenas de personas se hicieron presentes afuera del “Spash” en el Parque Tangamanga. Fuera de cualquier interés político o personal que pueda tener el origen de la movilización, estoy seguro que más de uno hizo acto de presencia por voluntad propia, porque le preocupa la escasez de agua, porque no quiere más árboles talados a cambio de concreto. Y es esa presión ciudadana la que obliga a las autoridades a planear y ejecutar mejor sus acciones.

Porque no hay proyecto ni preocupación por el medio ambiente de parte de este gobierno que se origina del Partido “Verde Ecologista” de México, pero sí hay ciudadanos que se apersonan, vigilan y ponen en predicamento a esos funcionarios omisos y simuladores.

Ni la Segam ni todo el Gobierno del Estado se preocupan por el medio ambiente, son los ciudadanos los que mueven la ecología.

El río Paisanos vivió momentos preocupantes el pasado sábado cuando se iniciaron incendios en diferentes puntos, mismos que tuvieron que ser controlados por vecinos, ante la falta de respuesta de las autoridades. Durante casi un día, las llamas se mantuvieron activas sin que personal del gobierno municipal ni estatal hicieran presencia. El Cuerpo de Bomberos no pudo acceder debido a que un particular tiene bloqueado un acceso, por lo que todo quedó en manos de adultos y hasta niños que tuvieron que proteger sus hogares de las llamas.

La representatividad de este río también recae en los esfuerzos ciudadanos por restaurarlo, al realizar labores de limpieza y de plantación de especies nativas.

Las autoridades son incapaces de proteger el río, son los vecinos quienes mueven el río Paisanos.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.