Iraís Valenciano
En medio de la guerra de declaraciones entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el gobernador potosino Ricardo Gallardo Cardona por el tema del nepotismo, el mandatario estatal recurrió a una nueva bandera que en sus manos cobra otra dimensión: la violencia de género.
“No se debe de violentar a ningún mujer en ningún sentido. Si a una persona no la dejan o no la quieren dejar participar (…) Si una mujer quiere ser presidenta municipal y no puede ser porque su papá fue presidente, su tío su hermano, la estás violentando. Entonces para qué estamos con la lucha de las mujeres si para unas cosas sí son mujeres y para otras no son mujeres”, reprochó el mandatario estatal el pasado viernes, después de que Sheinbaum reafirmara su rechazo a que las candidaturas sean para familiares directos.
El argumento de la presidenta es simple: evitar que cualquier funcionario herede el cargo a su parentela, para evitar sospechas de que hay apoyos públicos. Si tanto le interesa el puesto, que contienda hasta el siguiente periodo. Punto.
El caso de Ruth González Silva en San Luis Potosí no es el único que ha causado controversia. En el foco también está Saúl Monreal, quien aspira a suceder a su hermano David en la gubernatura de Zacatecas. Aun así, Gallardo Cardona solo se centró en las mujeres y adoptó como escudo la violencia de género.
Las declaraciones del gobernador desataron en redes sociales numerosos comentarios, incluyendo reproches por los despidos de madres de familia que laboraban en el gobierno estatal, así como la exigencia de que quienes ocupen los cargos públicos -sean hombres o mujeres- destaquen por su experiencia y preparación profesional, no por sus vínculos familiares.
Llama la atención la férrea defensa a la herencia de cargos, precisamente en un sexenio que se ha caracterizado por atribuir a una “herencia maldita” cuanto problema brota en la entidad. San Luis Potosí está ya harto de las herencias, tanto malditas como dinásticas.
Pero ya que el gobernador está tan interesado en defender los derechos de las mujeres, sería bueno que explicara por qué 23 de los 38 funcionarios de primer nivel son hombres y solo 15, mujeres, o qué le responde a la secretaria general del SITTGE, Francisca Reséndiz, quien en diciembre del año pasado lo acusó de usar medios de comunicación de su propiedad para lanzar una campaña de odio y violencia de género en su contra.
Y a propósito de esos medios (si es que se les puede llamar así), uno de los señalados por Francisca Reséndiz apareció también en una denuncia ante las autoridades electorales. Ese y otros dos portales fueron obligados a medidas de satisfacción y no repetición, además de ofrecer una disculpa pública y permanecer inscritos en el Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, por ejercer en 2021 violencia simbólica y psicológica contra una excandidata a diputada federal por San Luis Potosí.
Otro frente abierto por el gobernador que se erige como defensor de los derechos de las mujeres se evidenció en 2023, cuando ARTICLE 19, Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), Educación y Ciudadanía, A.C. y la Red de Mujeres Periodistas de San Luis Potosí, emitieron un comunicado para rechazar los discursos estigmatizantes emitidos por Gallardo Cardona contra la prensa potosina.“Que sigan chingando (los medios). ¿Están de acuerdo? Entonces si no, ¿con qué nos divertimos? Necesitamos diversión. Lo que no les gusta es que a mí me gusta la sangre, ver arder el mundo”, declaró el gobernador en aquel entonces.
También la comunidad LGBTIQ+ -que de manera histórica y reiterada ha sufrido acoso y discriminación- alzó la voz por los comentarios en tono de burla que el gobernador hizo en un evento público en 2025.
La lucha por las mujeres es igual de valiosa que el derecho a la libre expresión y que el respeto a la comunidad LGBTIQ+, pero aún más importante: argumentar violencia de género para defender intereses políticos o familiares, es una ofensa para quienes de manera genuina han trabajado en pro de la paridad.
Que el gobernador demuestre con hechos, no con declaraciones y mucho menos, con fines manipulativos, que de verdad le interesa defender los derechos de todas y todos, no solo los de las personas ligadas a un árbol genealógico en particular.
De otro modo, esa bandera que ahora enarbola, se le puede enredar.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y maestra en Diseño Multimedia por la Universidad del Valle de México. Ha ejercido el periodismo desde 2004 en medios de comunicación impresos y digitales. A partir del 2017 se incorporó a la plantilla docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.






