Congreso de SLP entrega presea Matilde Cabrera Ipiña 2026 a la activista Carla Ress García

Foto: Fernanda Durán

Fernanda Durán

Con la presencia de organizaciones civiles, presidentas y presidentes municipales, ex diputadas y funcionarias estatales, el Congreso del Estado entregó la presea Matilde Cabrera Ipiña de Corsi 2026 a la activista Carla Reyes García, en reconocimiento a su labor en la defensa de los derechos de las mujeres y su trabajo para visibilizar la violencia vicaria en San Luis Potosí.

La ceremonia solemne se realizó en el salón de plenos del Poder Legislativo, donde legisladoras, autoridades y representantes de la sociedad civil acompañaron a la activista durante el acto protocolario.

Entre las personas asistentes se encontraban Saul Montenegro y la Comunidad Terapéutica Vistahermosa A.C; el presidente municipal de Ciudad Valles, David Medina; la alcaldesa de Zaragoza, Amada Zavala; la titular de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental; Sonia Mendoza Díaz; el director de Pensiones del Estado, Luis Arturo Coronado; así como la titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Araceli Acosta, entre otros funcionarios.

Durante la ceremonia también se recordó que la trayectoria de Ress García está profundamente ligada a su propia historia. La activista vivió un proceso legal por la custodia de su hija que, entre conflictos judiciales y diversas irregularidades, marcó un punto de quiebre en su vida; esa experiencia dolorosa se convirtió con el tiempo en el impulso que la llevó a acompañar y apoyar a otras mujeres que enfrentan situaciones de violencia.

En su intervención, la activista relató parte de su historia personal y cómo, tras perder el contacto con su hija durante un proceso legal, comenzó a identificar las distintas formas de violencia que enfrentaba.

Recordó que el 11 de junio de 2015 recibió una llamada en la que el padre de su hija le advirtió: “no vas a volver a ver a Fernanda hasta que un juez no determine con quién se queda”, lo que derivó en una larga batalla legal.

Explicó que fue a partir de esos procesos que comenzó a identificar lo que posteriormente conocería como violencia vicaria, una forma de violencia que se ejerce contra las mujeres a través de sus hijas e hijos. Con el paso de los años, encontró en otras mujeres con experiencias similares un espacio para organizarse y alzar la voz.

“Yo creo que esta violencia ha existido toda la vida, pero no tenía nombre y apellido, y ahí es cuando me doy cuenta de esto que vivo se llama violencia vicaria”, expresó al recordar su acercamiento con el Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, organización con la que comenzó a trabajar para impulsar reformas legales y visibilizar este fenómeno.

Ress García se ha convertido en una de las voces más visibles en San Luis Potosí para explicar y denunciar este tipo de violencia, además de acompañar a mujeres que enfrentan procesos legales relacionados con la sustracción de menores, amenazas o manipulación de hijas e hijos en conflictos familiares.

Durante su mensaje la activista señaló que el reconocimiento representa no sólo una distinción personal, sino también la voz colectiva de miles de mujeres que enfrentan situaciones similares.

“Mi voz, después de más de tres décadas, no es sólo mía. Es la voz de incansables mujeres que luchan por sus hijos no sólo en San Luis Potosí, sino en toda la república”.

También compartió cifras del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, al señalar que hasta marzo de 2026 la organización contabiliza 5 mil 266 mujeres víctimas de este tipo de violencia, lo que impacta a más de 11 mil niñas, niños y adolescentes, mientras que apenas 116 menores han logrado ser reunidos nuevamente con sus madres.

“Ese dato duele, pero también nos recuerda que es algo muy profundo. Todavía hay muchas infancias que han de recuperar y muchas madres a quienes debemos devolverles la vida, porque vivir la violencia vicaria es estar muertas en vida”.

En su discurso, agradeció el respaldo de legisladoras y autoridades que han acompañado el impulso de reformas legales en la materia, entre ellas las diputadas Roxana Hernández y Gabriela López Torres, así como la ex diputada Gabriela Martínez Larraga, a quienes reconoció como aliadas en el proceso de visibilización de esta problemática.

La presea Matilde Cabrera Ipiña de Corsi es un reconocimiento que el Congreso del Estado otorga a mujeres que han destacado por su labor social, su compromiso con la igualdad y su contribución a la defensa de los derechos de las mujeres en San Luis Potosí.

Al concluir su intervención, la activista reiteró que el movimiento de madres protectoras continúa trabajando para que más casos sean reconocidos y atendidos por las instituciones.

“Mientras haya una sola madre separada injustamente de sus hijos, este movimiento sigue avanzando (…) porque aquí no hay casualidad, hay causas”.

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