Por Victoriano Martínez
El caso de la desaparición de siete trabajadores originarios del municipio de Cárdenas en territorio de Matehuala mostró el papel que pueden jugar las redes sociales para desmontar montajes propagandísticos desde el ámbito gubernamental.
“Su ubicación fue posible gracias a un despliegue coordinado entre autoridades estatales, federales y el Ejército Mexicano, que permitió actuar de manera oportuna”, escribió el gobernador Ricardo Gallardo Cardona tras anunciar que los siete trabajadores de Cárdenas desparecidos en Matehuala “se encuentran a salvo”.
Cuando menos tres horas antes de la publicación de Gallardo Cardona, en redes sociales comenzó a circular la versión de que los trabajadores desaparecidos habían sido liberados por sus captores.
De acuerdo con la información que circuló en redes, los trabajadores llegaron por cuenta propia a la caseta del libramiento de Matehuala, donde pidieron apoyo tras señalar que se encontraban extraviados.
“De manera extraoficial se menciona que podría tratarse de los jóvenes de Cárdenas que se habían reportado como desaparecidos en este municipio. Las autoridades ya se dirigen al lugar”, reportó la página de Facebook “El Informante Potosino”, una de las páginas que en esa red dio seguimiento al caso, una hora 48 minutos antes que la publicación de Gallardo Cardona.
En su publicación de Gallardo Cardona recurre a una expresión ambigua en la que afirma que la “ubicación fue posible gracias a un despliegue coordinado”, con la clara intención de que las versiones sobre la liberación de los desaparecidos por parte de sus captores sean sustituidas por la idea de que se trató de un éxito más de una acción que él instruyó.
“Gracias al despliegue operativo instruido por el Gobernador Ricardo Gallardo Cardona, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) confirmó la localización con vida de siete trabajadores que habían sido reportados como no localizados”, dice el primer párrafo del boletín distribuido por el gobierno estatal para reforzar esa sustitución.
En sentido estricto, se puede decir que esa versión oficial no miente, dado que no afirman haberlos localizado, sino que la “ubicación fue posible” y que la CEBP “confirmó la localización”. Es decir, de no haber sido por el “despliegue operativo instruido por el Gobernador” no se habrían percatado de que los desaparecidos fueron liberados y llegaron por su cuenta a la caseta del libramiento de Matehuala.
Un hecho ante el que se inició otro despliegue operativo en el que el gobierno de Gallardo Cardona parece tener mucha más experiencia. El comunicado que encubre lo que fue una liberación para arrogarse el crédito de la localización circuló textual por innumerables sitios Web y de redes sociales, con algunas versiones oficiosas que llegaron a hablar de rescate.
“San Luis Potosí es uno de los estados más seguros de este país y lo vamos a seguir teniendo. La seguridad es primero y no vamos a bajar la guardia hasta que San Luis Potosí sea el número uno en la seguridad pública.
“Por eso hoy demostramos un estado de fuerza de 600 personas haciendo estos barridos hasta dar con las personas que ya las tenemos con sus familias y, pues, como les comento, va a haber responsables de lo que sucedió el día de hoy”, afirmó Gallardo Cardona en rueda de prensa.
Omitió mencionar la forma en que la Fiscalía General del Estado obstaculizó el inicio de la búsqueda al negarse a recibir la denuncia de la desaparición. “El Sr solo se presenta para hacer política y del verde… que poca, la fiscal gral ni supo qué pasó”, señaló el colectivo Voz y Dignidad por los Nuestros.
Un barrido para encontrar a los responsables hasta esta madrugada sólo ha dejado alarma entre la población de Matehuala por el constante sobrevuelo de un helicóptero sobre la ciudad, una fuerte movilización policiaca frente a un Soriana y el rumor de que un ex funcionario municipal fue detenido junto con otras personas.
Una situación en la que el Gallardo Cardona está obligado a exponer con transparencia la forma en que los barridos realizados por su estado de fuerza localizaron a los siete desaparecidos en la caseta del libramiento de Matehuala y los resultados de la movilización posterior que alarmó a la población hasta entrada la noche.



