Texto y fotografías de Desiree Madrid
A dos meses del asesinato de Miguel Ángel Rocha Medina, familiares, amigos, compañeros y conocidos salieron a las calles para exigir justicia y respuestas. La movilización partió desde Acceso Norte con rumbo a la Fiscalía General del Estado (FGE), en una jornada marcada por el acompañamiento colectivo y la necesidad de visibilizar un caso que no ha tenido avances claros.
Vestidos de blanco y portando pancartas y globos, alrededor de 50 personas participaron en la marcha, integrada en su mayoría por jóvenes, compañeros del Colegio de Bachilleres plantel 26. Durante el recorrido, se registraron bloqueos momentáneos en vialidades como Eje Vial y su cruce con Reforma, en medio de un llamado a la comprensión de la ciudadanía.
“Hoy no estamos aquí por gusto, estamos aquí porque nos duele”, expresaron familiares del joven, menor de edad, al inicio de la movilización. La frase resumió el sentido de la protesta: una exigencia de justicia que se sostiene en la memoria y en el impacto que dejó su ausencia entre quienes lo conocían.

El caso se remonta al pasado 24 de enero, cuando Miguel Ángel acudió a una fiesta donde otro joven atentó contra su vida con un arma de fuego. Desde entonces, la familia ha mantenido una búsqueda constante de información sobre lo ocurrido y sobre el avance de las investigaciones.
De acuerdo con el testimonio de sus padres, han pasado dos meses sin resultados concretos por parte de las autoridades.
“Hoy nada más queremos respuestas, queremos que nos den avances, queremos que nos den algo real”.
Explicaron que desde un inicio accedieron a dar tiempo a la Fiscalía General del Estadopara trabajar, pero consideran que ese periodo ya fue suficiente.

La relación con las autoridades, afirman, ha sido distante, pues “no tenemos ninguna respuesta”. Incluso la información que poseen sobre el caso proviene principalmente de lo difundido en medios de comunicación, más que de comunicación directa con la FGE.
Aunque señalan que el presunto responsable estaría identificado, hasta el momento no se ha concretado su detención. “Nos dicen que están trabajando, que sí están avanzando, pero no nos dan avances”, explicaron, reflejando la incertidumbre que enfrentan ante la falta de información puntual.
Durante la marcha, uno de los principales objetivos fue obtener una reunión directa con la fiscal María Manuela García Cázares, pues la familia busca establecer un canal de comunicación que permita conocer el estado real del caso y, sobre todo, contar con compromisos claros.

“Nos gustaría que nos dijeran que cada semana va a haber un avance o algo así, que nos demuestren que están trabajando”, expresaron.
Al llegar a las inmediaciones de la Fiscalía, las consignas se intensificaron. Sin embargo, el contingente no se detuvo y continuó su recorrido hasta la Alameda, donde familiares lanzaron cuestionamientos directos: “¿por qué la fiscalía esconde al asesino?”, se escuchó entre las voces que encabezaban la movilización.
Posteriormente, los manifestantes dieron la vuelta por la zona de la Alameda y regresaron a la Fiscalía General del Estado, donde permanecieron nuevamente frente al edificio. La movilización se extendió por más de dos horas, entre consignas, momentos de silencio y la exigencia constante de justicia para Miguel Ángel, en un caso que, para su familia y entorno, sigue sin respuestas claras.





