Incendio en basurero del Periférico Norte se extiendó por efecto del viento: CEPC

Desiree Madrid

Un incendio de consideración se registró en un basurero ubicado en el cruce de Periférico Norte y la carretera a Zacatecas, donde el fuego se propagó rápidamente debido a las ráfagas de viento, alcanzando una superficie aproximada de 300 metros.

La emergencia se originó en un punto aún no determinado y avanzó hacia otros tiraderos colindantes, separados entre sí por cerca de 50 metros.

De acuerdo con el reporte de la Coordinación Estatal de Protección Civil, la acumulación de residuos en distintos puntos facilitó la expansión del incendio, lo que obligó a una intervención coordinada para evitar que el fuego continuara extendiéndose. En la zona se desplegaron elementos de la corporación junto con bomberos, quienes realizaron maniobras para controlar y sofocar las llamas.

La cercanía entre los basureros y la falta de barreras físicas efectivas quedaron evidenciadas durante el siniestro, ya que el fuego logró avanzar de un punto a otro sin mayores obstáculos. Las condiciones climáticas, particularmente el viento, jugaron un papel determinante en la intensidad del evento.

Aunque no se reportaron personas lesionadas, el incendio generó una movilización importante de cuerpos de emergencia y puso en alerta a habitantes de zonas cercanas, ante la presencia de humo y el riesgo de que el fuego se saliera de control.

Este tipo de incendios, sin embargo, no solo representan un evento aislado, sino que abren la puerta a una serie de complicaciones que suelen pasar desapercibidas en el corto plazo. Los tiraderos de residuos sólidos, al concentrar materiales diversos, generan condiciones propicias para fuegos de difícil control.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres advierte que los incendios en vertederos liberan gases tóxicos derivados de la quema de plásticos, materia orgánica y otros desechos, lo que puede afectar la calidad del aire y la salud de las personas, especialmente en comunidades cercanas.

A ello se suma la complejidad para extinguir completamente el fuego, ya que en muchos casos la combustión ocurre también en capas internas de los residuos, lo que puede prolongar el incendio durante días o incluso reactivarlo después de haber sido aparentemente controlado. Esto implica un desgaste constante de recursos humanos y materiales para su atención.

Además del impacto ambiental inmediato, estos siniestros pueden contaminar el suelo y, en algunos casos, filtrarse hacia mantos acuíferos a través de residuos líquidos generados por la combustión.

La recurrencia de estos eventos apunta a deficiencias en el manejo de los residuos y en la supervisión de estos espacios, donde la combinación de acumulación descontrolada y factores externos como el viento mantiene latente el riesgo de nuevos incendios.