Estela Ambriz Delgado
Ante la falta de acceso al diálogo con autoridades municipales en el proyecto de paso a desnivel del Saucito, ciudadanos exigen que sean consideradas las observaciones técnicas y científicas emitidas que advierten de fallas geológicas, y composición del subsuelo, así como la presencia de un acuífero somero, además de que se priorice la rehabilitación de la red de agua potable y drenaje antes que la obra vial.
En un escrito dirigido a las autoridades municipales, al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como a la población, los inconformes advierten de posibles colapsos del Templo del Señor del Saucito y edificaciones colindantes, así como el riesgo de contaminación de pozos que abastecen la zona.
Manifiestan estar preocupados por la integridad de la ciudad, así como su enérgico rechazo a la construcción del puente a desnivel proyectado a un costado de la Iglesia del Saucito, en la calle Fray Diego de la Magdalena, debido a los graves riesgos que este proyecto representa y que han sido ignorados por la administración actual.
Refieren que, derivado del estudio técnico por el Grupo Universitario del Agua (GUA) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) —llevado a cabo bajo una metodología científica integral y presentado el pasado 13 de febrero—, se ha identificado una preocupante inestabilidad en el subsuelo en las áreas aledañas al Templo del Señor del Saucito y la Ermita de Guadalupe.
Señalan que estos hallazgos advierten que una obra de gran escala como un paso a desnivel representa un riesgo significativo para estas edificaciones históricas, que pueden colapsar.
Se precisa también que las iglesias y edificaciones colindantes son inmuebles catalogados, que presentan un estado estructural vulnerable debido al paso del tiempo. Las vibraciones y movimientos de tierra derivados de una obra de esta magnitud constituyen una amenaza directa de daño irreversible o incluso derrumbe, poniendo en peligro el patrimonio histórico.
Asimismo, afirman que existe una preocupación fundada por la crisis hídrica y la posible contaminación de pozos, ya que el proyecto se ubica sobre mantos acuíferos de gran importancia para la comunidad.
Al respecto, apuntan a que estudios realizados por especialistas y científicos de la UASLP han demostrado que el agua de los pozos que abastecen a la población ya presenta niveles de contaminación, tanto por la profundidad de la que se extrae, como por el colapso de tuberías de drenaje y agua potable.
A lo anterior se suma la inviabilidad de la infraestructura actual, pues el sistema de drenaje de la zona ha superado su vida útil, por lo que insistir en una obra de pavimentación pesada sobre una red hidráulica deteriorada constituye un acto de negligencia que agravará problemas existentes, como inundaciones y focos de infección por aguas negras.
“Para nuestra comunidad, estos recintos no son solo estructuras de piedra y adobe; son el corazón de nuestra historia y el patrimonio que estamos obligados a preservar y entregar intacto a las próximas generaciones. Sin embargo, durante años, nuestras voces han sido excluidas de los procesos de planeación, y nuestras solicitudes de diálogo han sido ignoradas”.
Los ciudadanos puntualizan que, bajo el sustento del dictamen científico elaborado por el GUA-UASLP, plantean con firmeza diversas interrogantes. Entre estas, sobre la magnitud del riesgo estructural estimado para el templo, la capilla y los inmuebles particulares ante la pretendida intervención, y las garantías que existen de que los daños no sean irreversibles.
Además, preguntan si es técnicamente posible garantizar la integridad y la vida útil de los edificios si se altera el equilibrio geológico del subsuelo mediante una excavación profunda; si se tomarán en cuenta las opiniones de los habitantes mediante consulta pública; y si este proyecto responde a criterios técnicos de viabilidad o a decisiones de carácter político.
“(…) solicitar que se respeten las observaciones técnicas y científicas emitidas por dicho grupo de especialistas, y exigimos a las autoridades municipales que no minimicen estos estudios y que los integren de manera seria en la toma de decisiones”.
Finalmente, exigen la suspensión inmediata del proyecto hasta que se presente un estudio de impacto ambiental y estructural independiente; la instalación de una mesa de diálogo en la que se consideren los dictámenes científicos de la UASLP y la participación activa de la comunidad; así como que se priorice la rehabilitación de la red de agua potable y drenaje antes de cualquier obra de vialidad.





