Paso a desnivel en El Saucito, ¿otra vez Galindo contra los vecinos?

Por Victoriano Martínez

“El proyecto es el mismo, es el puente inferior vehicular, no hay ninguna modificación en cuanto al proyecto que se mencionó desde la administración anterior”, dijo Eustorgio Chávez Garza, director de Obras Públicas del Ayuntamiento de San Luis Potosí, sobre la construcción del paso a desnivel junto al templo de El Saucito.

“Para nuestra comunidad, estos recintos no son solo estructuras de piedra y adobe; son el corazón de nuestra historia y el patrimonio que estamos obligados a preservar y entregar intacto a las próximas generaciones”, plantearon por escrito a las autoridades vecinos de El Saucito tras advertir los riesgos para los templos y edificaciones en torno a la obra.

Los vecinos no piden nada que cualquier obra municipal deba considerar antes de su realización: garantizar la integridad y la vida útil de los edificios si se altera el equilibrio geológico del subsuelo mediante una excavación profunda; que se tome en cuenta la opinión de los habitantes mediante consulta pública; y que el proyecto responda a criterios técnicos de viabilidad o no a decisiones de carácter político.

La autoridad se muestra tan empecinada en la realización del paso a desnivel como desde hace ocho años con una agravante: su disposición a malbaratar el patrimonio municipal con la sospechosa subasta, hasta ahora, de 13 inmuebles para financiar cuatro obras, entre las que se encuentra el puente deprimido junto al templo de El Saucito.

Sobresale una actitud del alcalde Enrique Galindo Ceballos para perjudicar a la población que tuvo su máxima expresión al frustrar un proyecto integral de recuperación urbana que sacrificó un bosque urbano avanzado y en crecimiento para no dejar escapar un ingreso equivalente el 1.38 por ciento del monto acumulado por los 13 inmuebles adjudicados en la subasta del pasado martes 17 de marzo.

Nueve millones 88 mil 824.85 pesos recibirá el Ayuntamiento en 12 parcialidades a cambio de dejar a los vecinos del fraccionamiento Puerta de Piedra sin el área de donación que habían convertido en centro de convivencia comunitaria con un bosque en expansión que ya contaba con 102 árboles de 19 especies diferentes y 21 árboles de especies menores. Por si fuera poco, seis especies de aves tendrán que emigrar a buscar un nuevo hábitat.

La actitud se repite en contra del sentir y la preocupación de la población. Los vecinos de El Saucito han planteado por escrito a las autoridades municipales y al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sobre los riesgos de posibles colapsos del Templo del Señor del Saucito y edificaciones colindantes, así de contaminación de pozos que abastecen la zona.

Se trata de advertencia que tienen sustento en observaciones técnicas y científicas emitidas por el Grupo Universitario del Agua (GUA) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) que advierten de fallas geológicas y composición del subsuelo, así como la presencia de un acuífero somero.

Además, para los vecinos de El Saucito es importante que se preserven las fiestas patronales, y su ruta procesional y de penitencia que, por mucho que se hayan declarado Patrimonio Cultural Inmaterial, el paso a desnivel las pone en riesgo.

El doble discurso de Galindo Ceballos ha sido evidente. En una temporada afirma que se avanza en contar con la aceptación de la obra entre los habitantes de El Saucito (llegó a decir que había 90 por ciento de aceptación), para después reconocer que no existe aceptación y finalmente mostrar que no le importan los vecinos porque la obra se realiza y ya.

Y es que para Galindo Ceballos una sola persona de El Saucito bastó para decidir hasta vender bienes de dominio público para conseguir los recursos para una obra que los vecinos rechazan.

Esmeralda Ledezma Martínez, consejera de Desarrollo Social Municipal y presidenta de la Junta de Participación Ciudadana de la demarcación número 50, lo solicitó y de inmediato se consideró necesario conseguir los fondos para hacerla a como diera lugar, se reveló en el fallo de la subasta del 17 de marzo.

¿Con quién está tan comprometido Galindo Ceballos que es capaz de poner en riesgo el patrimonio arquitectónico, cultural y social de quienes, por determinación de su propio Cabildo, hoy habitan lo que ya fue declarado como octavo barrio y que además cuentan con una declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial para sus fiestas patronales?

Si Galindo Ceballos ya antepuso sus compromisos y su vocación por servir a los automóviles sobre un bosque urbano en Puerta de Piedra que contradicen su presumido distintivo como Ciudad Árbol, poco se puede esperar que respete el patrimonio cultural inmaterial de El Saucito ni tomar previsiones para evitar los riesgos para los templos y las edificaciones.