Por Victoriano Martínez
Uno de los principales problemas que provocan la crisis financiera que enfrenta el Interapas es lo abultado de su cartera vencida que al cierre de 2025 ascendía a 2 mil 115 millones 927 mil 646.20 pesos, de acuerdo con el Estado de Situación Financiera con corte al 31 de diciembre.
De esa cantidad, el 77.1 por ciento corresponde a la “Cartera Servicios de Agua, Drenaje y Saneamiento”, es decir, los usuarios del servicio doméstico, comercial, industrial y público, para los que el organismo administrador del agua potable cuenta con el corte del servicio como una medida de presión para hacer efectivo el cobro.
Es decir, tres de cada cuatro pesos que no puede cobrar el Interapas por sus servicios corresponden a tomas de agua. ¿Cuántos usuarios se encuentran en situación de morosidad como para que la cartera vencida no pare de incrementarse?
Si se toma en cuenta la experiencia que suele darse en viviendas de todos los rumbos de la ciudad en la que ven llegar a su puerta a un empleado de Interapas para cortar el servicio porque tienen por vencer o se les acaba de vencer un segundo recibo, la lógica indica que los morosos deben ser miles para poder alcanzar un adeudo acumulado de mil 631 millones 499 mil 147.68 pesos.
Cuando es posible consultar la lista de los diez mayores deudores del Interapas y percatarse de que acaparan el 9.56 por ciento de la cartera vencida total y el 12.41 por ciento de la cartera de usuarios de tomas del servicio, la duda es ¿por qué el organismo no se concentra en hacer efectiva la cobranza con esos diez deudores?
Parece más fácil lograr que paguen diez deudores que intentar hacerlo con cientos o quizá miles con programas como “Acaba tu Deuda de una vez” enfocados a pequeños deudores. Hacer pagar a diez deudores representa la recuperación de una décima parte de la cartera vencida.
El hecho de que no lo haga abre una cadena de dudas. Para empezar, ¿por qué en esos casos el Interapas permite atrasos en los pagos que van de los 2 años 8 meses a los 14 años 11 meses, cuando manda brigadas a colonias para corta el servicio a quienes está por vencérseles un segundo bimestre?
¿Por qué para los grandes morosos la presión para el cobro consiste en la “emisión de recibos, gestión telefónica y reuniones para invitación a regularización” y no el corte del servicio? ¿Y si convocara a todos los usuarios a “reuniones para invitación a regularización” antes de acudir a cortar el servicio?
En la respuesta a la solicitud de información con folio 241487126000017, el Interapas revela que cinco de los diez principales deudores son usuarios del sector industrial, pero niega dar su identificación con un acuerdo de confidencialidad, que es una figura inexistente en la Ley de Transparencia.
Un alto contraste entre ser muy riguroso en proteger la identidad de los que más le deben y exhibir ante sus vecinos a quienes tiene la desgracia de que les corten el servicio por tener unos cuantos meses de adeudo. Para estos casos en las viviendas colocan un distintivo fosforescente para que todos los vecinos se enteren de que no han pagado el agua.
Dejarlos sin servicio y además exhibirlos con los vecinos con el distintivo de corte –circunstancia que vuelve completamente identificable al deudor– es una medida que obliga a los micro usuarios a ponerse al corriente. ¿Por qué no hacer lo mismo con los grandes deudores?
Reunir al Comité de Transparencia para emitir una figura inexistente en la Ley (acuerdo de confidencialidad) con un esquema de acuerdo de reserva (que nada tienen que ver con la información confidencial) con todo y aplicación de prueba de daño cuando a la protección de datos personales lo que se aplica es una prueba de interés público coloca al Interapas como un ente preocupado por proteger a sus deudores antes que por cobrarles.
¿Hasta dónde los usuarios del Interapas, especialmente quienes tienen cortes en el servicio, tienen derecho a saber quiénes son los deudores que por su impago contribuyen a que no se preste el servicio de manera eficiente y, en consecuencia, se viole su derecho humano al agua?
Proteger a los deudores antes que cobrarles es un incentivo para que los grandes adeudos cada vez sean aún mayores.







