Congreso Laboral Potosí: la mesa que le faltaba a San Luis

Octavio César Mendoza

A ver: el trabajo en San Luis ya no es el de hace diez años. Llegó el nearshoring, llegaron los robots, llegó el T-MEC con su capítulo 23 y aquí seguimos discutiendo cada quien por su lado. El sindicato en su mitin, la cámara en su desayuno, el gobierno apagando lumbres. Así no se crece. Así se improvisa.

Por eso hay que mirar con lupa lo que se cocina en la Secretaría General de Gobierno. J. Guadalupe Torres Sánchez se echó a cuestas una chamba que nadie quería: juntar a los que no se hablan. El resultado tiene nombre y apellido: Congreso Laboral Potosí. Y no, no es otra oficina para colgarle el saco a un compadre.

El diagnóstico está en la exposición de motivos y duele: diálogo social fragmentado, diagnósticos a medias, respuestas tardías. Mientras, la industria 4.0 corre y la informalidad no cede. La brecha salarial sigue, los jóvenes no entran y la capacitación va dos cambios de turno atrás de lo que pide la planta.

El Congreso Laboral entra con una lógica simple: si el problema es de todos, la mesa es de todos. Tripartismo ampliado, le dicen. Voto para trabajadores, patrones y gobierno. Voz para universidades y sociedad civil. Hasta ahí, suena a discurso. La diferencia está en el cómo.

Y el cómo se llama Observatorio Laboral de San Luis Potosí. Un aparato técnico, dentro del Congreso, que va a parir cada año el Informe sobre el Estado del Trabajo en SLP. Datos duros. Empleo, conflictividad, seguridad social, capacitación. Para dejar de legislar de oídas y empezar a decidir con evidencia local. Porque el T-MEC no perdona y la Reforma Laboral de 2019 exige consulta tripartita de a de veras.

Torres Sánchez lo ha repetido en corto: unir no divide. Y en este caso, unir es blindar. Blindar la inversión que llega por nearshoring, blindar la paz laboral en el clúster automotriz, blindar al trabajador para que el crecimiento no se quede en las naves industriales.

Las reglas del juego ayudan: paridad de género, representación de los sectores que sí pesan —automotriz, minería, agroindustria, servicios, tech—, sesiones públicas y todo en un portal digital. Sin opacidad. Y lo más importante: base técnica obligatoria. Si no hay estudio del Secretariado Técnico, no hay acuerdo. Punto.

¿Qué se gana? Tres cosas que valen oro molido: uno, menos conflictos porque habrá diálogo antes del estallido; dos, mejor empleo porque se capacitará en lo que la empresa necesita hoy, no en lo que el manual decía hace cinco años; tres, certidumbre para el capital extranjero porque se cumplen estándares y se vigilan convenios de la OIT.

Que no nos cuenten cuentos: esto no es gasto burocrático. Es gobernabilidad. Es poner al trabajador en el centro del desarrollo sin frenar la máquina. Es entender que la política laboral ya no aguanta ocurrencias.

San Luis Potosí se juega el próximo escalón del desarrollo en la cancha laboral. Con el Congreso y su Observatorio como brújula, el estado elige anticiparse. Y eso, en tierra de coyotes, es casi un acto revolucionario.

Ya veremos si la mesa aguanta las presiones. Por lo pronto, la mesa existe. Y eso, hoy, ya es ganancia.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es poeta, escritor, comentarista y consultor político. Fue director general de Estudios Estratégicos y Desarrollo Político de la Secretaría General de Gobierno del Estado. Ha llevado la Dirección de Publicaciones y Literatura de la Secult-SLP en dos ocasiones, y fue asesor de Marcelo de los Santos Fraga de 1999 a 2014, en el Ayuntamiento y Gobierno del Estado de SLP, y en Casa de Moneda de México. Ganador de los Premios Nacional de la Juventud en Artes (1995), Manuel José Othón de Poesía (1998) y 20 de Noviembre de Narrativa (2010). Ha publicado los libros de poesía “Loba para principiantes”, “El oscuro linaje del milagro”, “Áreas de esparcimiento”, “Colibrí reversa”, “Materiales de guerra” y “Tu nombre en la hojarasca”. La UAQ editó su poemario “Anfiteatro” dentro de la colección de autores latinoamericanos “A libro mayor” en 2025.