Una distopía indeseable

Octavio César Mendoza

La popularidad de Donald Trump aumentó tres puntos durante los más recientes días aciagos de la 4T, cuyos cielos se vieron oscurecidos por los nubarrones que se colocaron sobre la cabeza de Rubén Rocha Moya. El dato de ese incremento de popularidad debería preocupar a Claudia Sheinbaum, pues el mandatario gringo adelantó otro capítulo de la narrativa donde el Estado mexicano no sólo está atemorizado sino, también, “infectado” por la metástasis del narcotráfico, ahora considerado terrorismo por las acomodaticias leyes de los EUA; o peor aún: el corpus gubernamental mexicano es el huésped que defiende su propia enfermedad.

Ese juicio retórico unilateral y su resultado ambiciosamente electoral han propiciado que el escenario de presión militar se asiente sobre el piso económico donde México sale perdiendo. Y es ahí donde la capacidad de legitimar una narrativa política es fundamental, pues eso genera percepción, y esta coyuntura abre un tercer capítulo en lo que Rocha Moya, quien ya ha caído políticamente, caiga también como prisionero de guerra: “No está solo”.

En efecto, se habla de una Gobernadora y un Gobernador más en capilla, junto a otros senadores, alcaldes, un secretario de estado y hasta un hijo de un ex presidente. Un mole con muchos ingredientes guindas. Y aunque en apariencia no pasa nada, la verdad es otra, pues la ingobernabilidad está a la vuelta de esas revelaciones que convertirían el tema mexicano en un maxi proceso. ¿Y qué sucede cuándo un gobierno estructuralmente debilitado rechaza colaborar con los gringos cuando estos ya han anticipado la narrativa histórica? Buena pregunta. Y aquí es donde llega la distopía indeseable -para unos, los que hoy gobiernan.

Imagine Usted, amable lector, que de tanta presión sobre las instituciones mexicanas estas se dobleguen ante una economía que cae en picada hasta dejar sin apoyos sociales a medio país, sin seguridad pública a tres partes del mismo, y sin credibilidad a la presidenta. Imagine, ahora, que el empuje de la narrativa gringa obligue a pactar un gobierno de transición encabezado por el único personaje de confianza de los americanos güeros, digamos un Omar García Harfuch. Y para terminar de acumular escenarios contreras, imagine al final que esto le otorgue, al Partido Republicano, la mayoría del Congreso de los EUA y, por ende, la extensión del Gobierno de ultra derecha de Trump a través de sus leales Vance y Rubio.

La campanada de la historia hacia la derecha llevaría a México a una crisis que sólo sería salvable si se acepta el maxi proceso y se llama a nuevas elecciones. Por desgracia, aquello que parece más lejano es, en el espejo retrovisor, más cercano, tanto por efecto visual como por acercamiento de aquello de lo que se busca tomar distancia.

La inteligencia de Claudia debe darle para que caiga todo, menos el país. Eso incluye su ideología, su ideario y sus aliados indeseables. Y para los que se mueran de risa, recuerden lo que era impensable hace 8 años: que el crimen organizado se convirtiera en gobierno no sólo de facto, sino también constitucional. El ejemplo Rubén Rocha Moya et al nos debe dejar muy claro que la narrativa, por más que duela, tiene mucho de verdad. Dependemos de la inteligencia de esta gran mujer llamada Claudia Sheinbaum, y eso es bueno, magnífico; pero también dependemos de sus emociones.

Esto último es lo malo, pues aunque en política electoral dominan las emociones, ya en el poder se debe gobernar con cabeza y corazón de hielo.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es poeta, escritor, comentarista y consultor político. Fue director general de Estudios Estratégicos y Desarrollo Político de la Secretaría General de Gobierno del Estado. Ha llevado la Dirección de Publicaciones y Literatura de la Secult-SLP en dos ocasiones, y fue asesor de Marcelo de los Santos Fraga de 1999 a 2014, en el Ayuntamiento y Gobierno del Estado de SLP, y en Casa de Moneda de México. Ganador de los Premios Nacional de la Juventud en Artes (1995), Manuel José Othón de Poesía (1998) y 20 de Noviembre de Narrativa (2010). Ha publicado los libros de poesía “Loba para principiantes”, “El oscuro linaje del milagro”, “Áreas de esparcimiento”, “Colibrí reversa”, “Materiales de guerra” y “Tu nombre en la hojarasca”. La UAQ editó su poemario “Anfiteatro” dentro de la colección de autores latinoamericanos “A libro mayor” en 2025.