Alejandro Rubio
Este viernes fue detenido en la ciudad de Querétaro, Alejandro N., socio de la empresa Espacios en el Horizonte, la cual pretendía urbanizar mil 805 hectáreas de la Sierra de San Miguelito, pero que fracasó tras siete años de litigios y presiones que se vivieron entre activistas, empresarios y el gobierno federal.
Alejandro N. fue aprehendido luego de ser señalado por el delito de fraude en contra de más de 60 inversionistas, principalmente de Nuevo León, a través de su empresa Inmobiliaria Tamayo Capital, según informó la Fiscalía General de Justicia de dicho estado.
El presunto fraude asciende a un aproximado de 500 millones de pesos que los afectados entregaron con el propósito de generar saldo a su favor, sin embargo, el detenido incurrió en múltiples incumplimientos contractuales que derivaron en varias denuncias.
El primer operativo por el caso se llevó a cabo desde el pasado 6 de marzo, cuando fueron cateadas las oficinas de Inmobiliaria Tamayo Capital, en donde se realizó la detención de seis personas y se aseguraron aparatos electrónicos, papelería y telefonos celulares.
Alejandro N. es uno de los socios de Espacios en el Horizonte, la inmobiliaria que durante siete años intentó quedarse con mil 805 hectáreas de la Sierra de San Miguelito para crear el proyecto de urbanización conocido como Las Cañadas.
Después de múltiples irregularidades, entre las que se encontró la coacción y división de comuneros de San Juan de Guadalupe, los empresarios vieron frustrado su intento de fraccionar la Sierra, principalmente por el decreto de Área Natural Protegida conseguido por el trabajo conjunto de activistas del grupo Guardianes de la Sierra de San Miguelito y representantes del gobierno federal, que no permitieron que se acabara con un enorme hábitat natural de flora y fauna, y una de las principales áreas de recarga de los mantos acuíferos de la ciudad.
Todavía hasta noviembre de 2025 los litigios dieron señales de vida, pero a favor de la Sierra y en contra de los intereses inmobiliarios, ya que el Tribunal Unitario Agrario anuló un acta de asamblea de la comunidad de San Juan de Guadalupe en la que se aprobó un contrato de asociación con la empresa Espacios en el Horizonte, una resolución que fue considerada como el golpe jurídico final a los grupos empresariales que aplicaron múltiples estrategias para intentar anular el decreto de ANP.

