Exigen castigo a responsables de la muerte de dos perros en Soledad

Desiree Madrid

La difusión de un video en redes sociales que muestra las consecuencias de una presunta agresión armada contra dos perros en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez generó una fuerte reacción entre ciudadanos, colectivos animalistas y usuarios de internet que exigen el esclarecimiento de los hechos.

De acuerdo con las denuncias compartidas públicamente, los animales habrían sido atacados cuando eran paseados por una joven en las inmediaciones de unos campos deportivos ubicados sobre la carretera a Cerro de San Pedro.

Las publicaciones que comenzaron a circular durante las últimas horas señalan que los perros no representaban una amenaza al momento de la agresión y que el presunto responsable sería una persona relacionada con un complejo deportivo de la zona.

Aunque hasta el momento no existe una versión oficial sobre las circunstancias exactas del caso ni se ha informado sobre personas detenidas, la denuncia se viralizó rápidamente y abrió nuevamente el debate sobre la violencia contra los animales y la necesidad de que este tipo de conductas no queden impunes.

El caso llegó incluso a la agenda pública luego de que medios de comunicación cuestionaran a autoridades del Gobierno del Estado sobre los hechos de los animales.

El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, fue cuestionado directamente sobre el video que circula en redes sociales y sobre las exigencias de justicia realizadas por familiares y ciudadanos.

En respuesta, afirmó que actualmente la legislación estatal contempla penas de cárcel para quienes cometan este tipo de actos y sostuvo que las personas responsables deben enfrentar a la justicia y recibir las sanciones establecidas por la ley.

Por su parte, el secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, aseguró que los casos de maltrato animal han disminuido en comparación con años anteriores debido a diversas acciones impulsadas por la administración estatal, aunque situaciones de esta naturaleza continúan presentándose y generan preocupación entre la población.

Torres Sánchez recordó que no se trata del primer caso de presunta violencia contra animales que se registra en la entidad y en hechos similares ocurridos anteriormente las autoridades lograron identificar y detener a los responsables.

Asimismo, destacó que actualmente existe un marco legal más estricto para sancionar el maltrato animal, el cual contempla incluso penas de prisión para quienes sean encontrados culpables, por lo que será importante conocer si existe una denuncia formal o información suficiente que permita iniciar las investigaciones correspondientes.

La discusión ocurre además en un momento en que organizaciones defensoras de los animales mantienen una intensa campaña para endurecer las sanciones por crueldad animal en San Luis Potosí.

Apenas esta semana, colectivos ciudadanos entregaron al Congreso del Estado 23 mil 842 firmas de respaldo a la llamada Ley Hope, una iniciativa que propone aumentar las penas de prisión en los casos más graves de maltrato animal, incrementar las multas y establecer agravantes cuando los hechos sean difundidos, ocurran frente a menores de edad o sean cometidos por servidores públicos.

Las organizaciones han insistido en que las sanciones actuales no son suficientes para inhibir estas conductas y han pedido que el dictamen no sea modificado en aspectos que, a su juicio, podrían debilitar la propuesta.

La exigencia de justicia también encuentra respaldo en especialistas que han advertido sobre las implicaciones sociales de la violencia contra los animales. Durante un panel realizado en octubre de 2025, expertos en psiquiatría, derecho penal y medicina veterinaria señalaron que el maltrato animal puede ser un indicador temprano de violencia familiar y comunitaria.

En ese encuentro se expuso que entre el 60 y 70 por ciento de los casos de crueldad animal reflejan contextos donde existen otras formas de violencia, por lo que ignorar este tipo de agresiones implica pasar por alto señales de alerta sobre problemas más profundos dentro del tejido social. Mientras se determina qué ocurrió en Soledad de Graciano Sánchez y si existen elementos para fincar responsabilidades, el caso continúa alimentando el reclamo ciudadano para que las leyes de protección animal se apliquen con firmeza y no queden únicamente como una disposición en el papel.