Desiree Madrid
El director general del Colegio de Bachilleres de San Luis Potosí, Ricardo Daniel Centeno, aseguró que la rescisión laboral del profesor Julio Ernesto Medina Muñoz, quien recientemente denunció haber sido despedido de manera injustificada del Plantel 18 de Mexquitic de Carmona, fue resultado de un procedimiento interno iniciado a partir de diversas denuncias y no de una decisión arbitraria.
El funcionario afirmó en entrevista que el caso cuenta con antecedentes que se remontan al año pasado y que la institución siguió los mecanismos establecidos en su normatividad antes de determinar la separación del docente.
Durante una entrevista, Centeno Trejo explicó que uno de los antecedentes ocurrió en marzo de 2025, cuando se emitió una resolución derivada de hechos reportados por una alumna.
“Tuvimos un antecedente primeramente institucional en el 2025, donde el 4 de marzo se emitió una resolución conforme al artículo 103 del contrato colectivo de trabajo vigente”, señaló.
Según detalló, en ese momento una estudiante reportó conductas que consideró inapropiadas por parte del maestro relacionadas con acercamientos constantes y comentarios personales. De acuerdo con el director, la resolución emitida entonces consistió en exhortar al docente a apegarse a las normas institucionales y mantener una conducta adecuada.
El funcionario indicó que el procedimiento que derivó en la rescisión laboral comenzó formalmente el 18 de mayo de este año, cuando se levantó un acta administrativa por presuntos hechos relacionados con violencia laboral y violencia de género.
“Esta denuncia la presenta la directora de plantel”, explicó.
Añadió que durante el proceso intervino también la coordinación de zona con el propósito de garantizar imparcialidad en la revisión de los hechos y en la integración del expediente correspondiente.
Centeno rechazó que el maestro haya sido separado sin oportunidad de defenderse, pues el procedimiento incluyó etapas para que todas las partes involucradas presentaran pruebas y argumentos.
“El docente Julio Ernesto tuvo la oportunidad de conocer las acusaciones, presentar pruebas y defenderse. Desde aquí todos los procesos se da el tiempo suficiente a cada persona involucrada para poder presentar las pruebas a favor o en contra”, afirmó.
El director sostuvo que, tras la revisión del expediente, el 27 de mayo se tomó la determinación laboral correspondiente.
“Se determinó la decisión laboral al comprobarse las conductas señaladas”, declaró. Asimismo, explicó que un día después se intentó notificar personalmente la resolución al docente, aunque este se negó a recibirla.
“Se dejó constancia oficial y se inició una notificación por la vía judicial”, indicó. Según Centeno, actualmente el procedimiento continúa en las instancias correspondientes y la notificación ya forma parte de un trámite ante los tribunales.
El director también hizo referencia a hechos que, según dijo, ocurrieron después de la rescisión laboral y que actualmente siguen investigándose de manera independiente. Entre ellos una denuncia presentada por una madre de familia relacionada con presuntos mensajes enviados a una alumna.
“Otra madre de familia denuncia posible acoso con evidencia de mensajes de WhatsApp”, afirmó.
Asimismo, señaló que el 2 de junio se entregó un audio que, de acuerdo con la versión institucional, estaría relacionado con comentarios atribuidos al exdocente hacia estudiantes del plantel. Estos hechos no fueron considerados para determinar la rescisión laboral, aunque continúan siendo revisados por distintas instancias.
Respecto a los señalamientos realizados por Medina Muñoz sobre una supuesta permanencia irregular de la directora del Plantel 18, el director general negó que exista una limitación automática que impida la continuidad de directivos después de un periodo determinado.
“Sí hay manera, claro que sí la hay”, respondió al ser cuestionado sobre la posibilidad de que un director repita en el cargo.
Explicó que los nombramientos y permanencias dependen de evaluaciones realizadas a través de los mecanismos correspondientes y existen directivos dentro del subsistema que han permanecido más tiempo en sus funciones.
La postura institucional también difiere de la expresada por estudiantes que han solicitado la restitución del docente mediante un escrito firmado por más de un centenar de alumnos. Al ser cuestionado sobre esa petición, Centeno sostuvo que la decisión ya fue revisada internamente.
“Son situaciones que, por lo visto, ya son reiterativas y ya las decisiones ya se tomaron de acuerdo al procedimiento formal que tenemos aquí dentro del colegio”, expresó.
No obstante, reconoció que aún existen procedimientos pendientes de resolución tanto en la vía judicial como ante organismos de derechos humanos.
El director confirmó además que la Comisión Estatal de Derechos Humanos ya realizó diligencias relacionadas con el caso y que la institución entregó la información solicitada, por lo que “actualmente estamos en espera también de la resolución de Derechos Humanos”.
En ese sentido, sostuvo que la institución mantendrá su postura mientras continúan los procesos abiertos, pues la determinación adoptada por el Colegio de Bachilleres se fundamentó en los elementos reunidos durante el procedimiento interno.





