Desiree Madrid
Más de un año después de que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció que su administración plantaría un millón de árboles en la Sierra de San Miguelito, los trabajos de reforestación recurrenctes y sostenidos en el Área Natural Protegida corresponden principalmente a jornadas ciudadanas y programas federales. En contraste, el gobierno estatal no ha presentado un balance que permita conocer cuántos ejemplares ha plantado específicamente en la Sierra como parte de aquella meta.
Este domingo, durante la Jornada Nacional de Reforestación 2026, la administración estatal reportó la plantación de apenas mil ejemplares en la zona: 500 pinos piñoneros, 250 agaves y 250 palmas yucas.
La cifra contrasta con la magnitud de la promesa formulada por Gallardo Cardona desde junio de 2025, cuando anunció un programa de reforestación masiva para la Sierra de San Miguelito. Dos meses después, el gobernador aseguraba que el inicio estaba próximo y que únicamente se esperaba la llegada de los árboles adquiridos a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa). Sin embargo, en ese momento la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) señalaron que no tenían constancia de una coordinación formal con el gobierno estatal para ejecutar ese proyecto, mientras que la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) tampoco ofrecía información concreta sobre sus avances.
La falta de resultados verificables volvió a quedar expuesta en septiembre de 2025. Entonces, Luis Enrique Rodríguez Sánchez, director del Área de Protección de Flora y Fauna Sierra de San Miguelito, informó que la reforestación anunciada por el gobierno estatal todavía no había comenzado. De acuerdo con lo señalado entonces, el acercamiento con las autoridades federales apenas estaba encaminado a definir los sitios prioritarios para intervenir.
En contraste con la promesa estatal, otros esfuerzos de reforestación ya se desarrollaban en la zona. El programa federal Sembrando Vida reportaba acciones en los ejidos San Luis Gonzaga, San Francisco y San Pedro Ojo Zarco, con alrededor de 10 mil ejemplares entre magueyes, nopales y mezquites. A ello se sumaba el trabajo realizado por Guardianes de la Sierra en coordinación con la Conanp, que había alcanzado aproximadamente 6 mil 500 magueyes en los ejidos El Mezquital, San Luis Gonzaga y Miguel Hidalgo.
La administración estatal tampoco ha logrado establecer públicamente cuánto de aquella meta de un millón de árboles se ha cumplido. En marzo de 2026, Sonia Mendoza Díaz, titular de la Segam, aseguró que se daría continuidad a los trabajos que, según dijo, habían comenzado el año anterior, pero al ser cuestionada sobre el número de árboles plantados en la Sierra de San Miguelito no proporcionó una cifra. Argumentó que no la recordaba y sostuvo que la campaña había arrancado en 2025, aunque su ejecución se había visto interrumpida por la temporada invernal.
Este domingo, la participación estatal en la Jornada Nacional de Reforestación volvió a poner una cifra sobre la mesa: mil plantas en la Sierra de San Miguelito.
De acuerdo con los datos difundidos para la jornada, el objetivo nacional fue alcanzar 6 millones 686 mil 390 plantas arbóreas, arbustivas y herbáceas. Los ejemplares plantados efectivamente por la administración estatal en la Sierra representan apenas el 0.015 por ciento de esa meta nacional.
Pero el contraste resulta todavía más significativo frente al compromiso específico anunciado por Gallardo Cardona para la Sierra: los mil árboles plantados este domingo equivalen apenas al 0.1 por ciento del millón de ejemplares prometidos por el gobernador desde 2025.
Si esos mil ejemplares fueran contabilizados como parte del millón comprometido para la Sierra de San Miguelito, todavía faltarían 999 mil plantas para alcanzar la meta anunciada. Sin embargo, el gobierno estatal no ha presentado un desglose que permita saber cuántos árboles ha plantado específicamente en el Área Natural Protegida desde que hizo el anuncio, por lo que tampoco es posible determinar cuánto de esa promesa ha sido cumplido.
El gobernador volvió a defender ayer, en entrevista con medios, la permanencia de la Sierra como zona sin nuevos desarrollos urbanos. El mandatario aseguró que su administración impediría nuevas construcciones en el área protegida: “En la Sierra de San Miguelito no se va a permitir pegar (…) nadie va a construir la Sierra de San Miguelito. Se acabó el tiempo en que se daban los permisos para construir”, afirmó.
A la par, el gobierno estatal ha difundido una cifra acumulada superior a 10.5 millones de árboles plantados en San Luis Potosí. Sin embargo, esa cantidad corresponde al conjunto de acciones reportadas en la entidad y no permite identificar cuántos ejemplares fueron destinados a la Sierra de San Miguelito. La ausencia de un desglose específico adquiere relevancia porque es precisamente en esta zona donde el gobierno estatal ha concentrado su promesa de plantar un millón de árboles.
Mientras las dependencias estatales no han presentado un registro detallado que permita seguir el cumplimiento de esa meta, el colectivo Guardianes de la Sierra ha documentado sus propias jornadas de trabajo. El colectivo reporta más de cinco actividades de reforestación realizadas durante los últimos doce meses y más de tres mil plantas colocadas en distintos puntos de la Sierra de San Miguelito.
Para el colectivo, además, una reforestación no puede medirse únicamente por el número de plantas que se colocan en el suelo. Entre los criterios que considera necesarios están la participación y consentimiento de los núcleos agrarios, el cumplimiento del Programa de Manejo del Área Natural Protegida, la coordinación con la Conanp y otras autoridades competentes, así como el seguimiento de las plantas después de la jornada.
Así, mientras el gobierno estatal mantiene vigente el compromiso de recuperar la Sierra de San Miguelito con un millón de árboles y presume cifras millonarias de reforestación acumulada en todo el estado, los datos disponibles sobre la zona muestran principalmente esfuerzos ciudadanos y federales. En el caso de la promesa estatal anunciada desde 2025, continúa sin existir un corte público que permita saber cuántos de esos ejemplares corresponden realmente a la meta y cuánto falta para cumplirla.

