María Ruiz
A cuatro meses de que concluya 2026, el Ayuntamiento de San Luis Potosí todavía tiene una cartera de obras por arrancar, aunque el ritmo de ejecución enfrenta retos relacionados con la contratación, el suministro de materiales y la coordinación con empresas de servicios, particularmente en proyectos de infraestructura vial.
El titular de la Dirección de Obras Públicas Municipales, Eustorgio Chávez, informó:
“Vamos a estar rondando alrededor. Es la obra número 75 que estaríamos arrancando. Nos faltarán alrededor de otros 10 contratos más, pero de vialidades potosinas”.
El funcionario aclaró que el número de contratos no necesariamente corresponde al número de obras que se ejecutarán, ya que algunos de los proyectos contemplados dentro de Vialidades Potosinas se dividirán en intervenciones en distintas zonas de la ciudad.
“En número de contratos son cuatro más, pero esas mismas se van a derivar en cuatro, seis u ocho obras en cada uno individual. Entonces, va a ser un número más grande”, señaló.
La cifra refleja que, aunque la administración reporta 75 obras en proceso de arranque, todavía existe una parte importante de la inversión programada que deberá traducirse en proyectos concretos durante los últimos meses del año. Chávez indicó que será hasta que concluyan las siguientes licitaciones cuando pueda conocerse con precisión el número final de obras que se ejecutarán durante 2026.
En materia presupuestal, sostuvo:
“Como lo ha mencionado el alcalde, en licitaciones tenemos más de 600 millones de pesos destinados en las obras y que ahorita en proceso de licitación tenemos algunos más, algunas más inversiones que se van a tener para ellas”.
Uno de los factores que durante este año complicó la ejecución de obra fue el comportamiento del precio y suministro del asfalto, insumo fundamental para los trabajos de rehabilitación vial.
Chávez explicó que el problema se presentó particularmente entre abril y junio, periodo en el que el suministro estuvo sujeto a una mayor volatilidad, aunque aseguró que posteriormente comenzó a estabilizarse.
“Después del problema de Irak y Irán, que fue el tema del asfalto, pero fue en los meses de abril, mayo, junio, ya se estabilizó”, afirmó.
El funcionario reconoció que el asfalto fue el material que más impacto tuvo en los trabajos, aunque aseguró que actualmente el suministro se ha normalizado.
“En el tema del asfalto ya no ha sufrido ese cambio brusco para ello. Solamente se ha conservado respecto al asfalto, que bueno, es el que más había pegado, y se ha estabilizado el suministro de ello”, dijo.
No obstante, advirtió que el comportamiento del suministro todavía depende de factores externos y reconoció que existe preocupación ante posibles variaciones en la disponibilidad de materiales provenientes de Petróleos Mexicanos (Pemex), particularmente porque las obras municipales utilizan asfaltos modificados.
“Tendríamos que ver si el día de mañana es un poco volátil en cuanto al tema del suministro con Pemex y, como nosotros estamos utilizando asfaltos modificados, esperemos que no haya ningún tema de fallas con las empresas que se dedican a tener los polímeros para este tema de los asfaltos modificados”, señaló.
Puente de Jacobo Payán, contra reloj
Entre los proyectos que concentran la atención de la Dirección de Obras Públicas está el puente que conectará el bulevar Jacobo Payán con la lateral sur de Salvador Nava Martínez, una obra que todavía se encuentra en una etapa previa a la construcción de su estructura principal.
Chávez explicó:
“Ahorita estamos construyendo lo que es la desviación del canal de drenaje, canal de drenaje pluvial que actualmente así se utiliza. Y ya vamos en un 50 por ciento de ese canal, también con la construcción de un drenaje pluvial”.
La obra también ha obligado al Ayuntamiento a coordinarse con empresas que tienen infraestructura instalada en la zona, entre ellas Gas Natural, Telmex y la Comisión Federal de Electricidad, además de otras compañías relacionadas con los servicios existentes en el área.
Estas gestiones forman parte de los trabajos previos necesarios antes de comenzar con las cimentaciones principales del puente.
El funcionario evitó establecer inicialmente una fecha concreta para la conclusión, pero ante el cuestionamiento sobre el plazo, aseguró que la obra deberá quedar terminada antes de que finalice 2026.
“Te adelanto: quitémosle el para cuándo. Antes de que acabe el año tenemos que estar entregando esta obra”, sostuvo.
La obra, agregó, contempla una solución estructural que, de acuerdo con el funcionario, será novedosa para la capital potosina, al utilizar trabes curvas metálicas tanto en su fabricación como en su montaje.
“Será uno de los puentes principales, proyectos principales que con una infraestructura, una ingeniería a través de trabes curvas metálicas, que será uno de los primeros puentes que aquí en San Luis capital, y puedo decirlo en el estado, que será a través de esta ingeniería”, afirmó.





