Impugnan resultado del Premio Municipal de Fotografía 2026 por presunto incumplimiento de convocatoria

Maria Ruiz

Fotógrafas y participantes del Premio Municipal de Fotografía 2026 solicitaron que se revise el resultado del concurso, al señalar que la imagen ganadora habría incumplido uno de los requisitos establecidos en la convocatoria, al tratarse de una fotografía que ya había sido publicada y reconocida previamente.

Carla Izaguirre, fotógrafa y participante del certamen, explicó que acudieron a presentar una impugnación debido a que, de acuerdo con las bases, las imágenes participantes no debían haber sido impresas, publicadas de manera digital o por cualquier otro medio, ni haber recibido un premio anteriormente.

“En la foto del ganador es una foto que ya fue galardonada con un PECDA y se ha trabajado varias veces”, señaló.

De acuerdo con las participantes, la fotografía señalada corresponde a un trabajo realizado en años anteriores y habría sido presentada originalmente entre 2024 y 2025. Además, afirmaron contar con evidencia de que la imagen fue publicada previamente en redes sociales y que posteriormente habría sido retirada de esas plataformas.

Izaguirre señaló también que existe un vínculo previo entre la fotografía cuestionada y una de las integrantes del jurado, pues, según relató, el autor de la imagen participó el año pasado en un taller impartido por una de las juezas del concurso, en el que mostró y trabajó dicha fotografía.

Para las participantes, la inconformidad no está relacionada con obtener el premio ni con un conflicto personal con el ganador, sino con el cumplimiento de las reglas establecidas por el propio Ayuntamiento para el concurso.

“No es una cosa de egos ni de envidias ni mucho menos, sino de que se apeguen a una convocatoria que el municipio promueve”, expresó Izaguirre.

La fotógrafa señaló que la situación también afecta la confianza de quienes participan en este tipo de convocatorias, debido a la inversión económica y de trabajo que implica preparar y presentar una propuesta.

Explicó que cada participante puede destinar entre 600 y 800 pesos en gastos relacionados con la impresión, movilidad y preparación de las fotografías, además del trabajo creativo que implica producirlas.

Izaguirre agregó que no sería la primera ocasión en que participantes cuestionan el cumplimiento de las reglas de un concurso municipal. Recordó que el año pasado también se habría presentado una situación relacionada con la participación de una persona que tenía una colaboración con el municipio, pese a las restricciones contempladas en la convocatoria.

Ante esta situación, las participantes solicitaron que se analice la documentación que presentaron como evidencia, se revise el cumplimiento de las bases y se considere el cambio del jurado para realizar una nueva evaluación.

Hasta el momento, indicó, no habían tenido un acercamiento directo con los organizadores. Sin embargo, después de que manifestaron su inconformidad, se informó públicamente que se revisaría nuevamente la convocatoria y fue retirada temporalmente la lista inicial de personas ganadoras.

Izaguirre indicó que al momento de entregar su propia propuesta había alrededor de 55 participantes y todavía faltaba un día para el cierre de la convocatoria, por lo que estimó que la cifra pudo acercarse al centenar de concursantes. Cada participante podía presentar tres fotografías.

Las inconformes señalaron que cuentan con material para respaldar sus señalamientos, entre éste, impresiones de la fotografía cuestionada y registros de su publicación previa, así como imágenes que documentan la participación del autor en el taller impartido por una integrante del jurado.

La exigencia, insistió Izaguirre, es que se revise el procedimiento y se garantice que las reglas sean aplicadas de manera uniforme a quienes participaron.

“No es que yo quiera o nosotros queramos recibir el premio, más bien que se respeten las bases de la convocatoria para poder seguir confiando en ese tipo de proyectos”, sostuvo.