Desiree Madrid
Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí se sumarán a las movilizaciones nacionales para exigir la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), con el que buscan cambios en la dirigencia y frenar modificaciones que consideran perjudiciales para sus derechos laborales.
Juan Jesús Rubio Arteaga, oficial de estadística del Hospital General de Zona número 6 de Ciudad Valles e integrante de la representación disidente, afirmó que las inconformidades también alcanzan a las representaciones sindicales locales, a las que reprochó no responder a las demandas de la base trabajadora. Sostuvo que el movimiento mantendrá sus protestas, campamentos y tomas de instalaciones hasta obtener una respuesta.
El representante señaló que el descontento no se limita al incremento salarial anunciado para el personal del IMSS, sino que incluye cambios al contrato colectivo de trabajo, las condiciones de retiro y la actuación de quienes representan a los trabajadores. Acusó a las dirigencias sindicales de anteponer intereses políticos personales y de no defender las necesidades de sus agremiados.
Sobre el aumento salarial del ocho por ciento, Rubio Arteaga consideró que resulta insuficiente frente a la pérdida de poder adquisitivo. Explicó que cuatro por ciento corresponde al salario tabular y cuatro por ciento a prestaciones.
“Ese ocho por ciento para nosotros es una burla… nosotros estamos pugnando por un diez por ciento que sea el mínimo por encima de la inflación. El salario no es lo único; hay modificaciones estructurales en el contrato que nos están perjudicando severamente”, afirmó.
Entre las exigencias del movimiento está frenar la propuesta de modificación al artículo 136 bis, que Rubio Arteaga calificó como una “ley mordaza”. A su juicio, el cambio podría utilizarse para sancionar a trabajadores que denuncien irregularidades o cuestionen a las dirigencias sindicales y autoridades institucionales. También pidió modificar el artículo 157 para que el porcentaje destinado a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) se transfiera directamente al salario tabular.
El integrante de la disidencia sostuvo que los cambios contractuales han perjudicado especialmente a las nuevas generaciones de trabajadores, incluidos quienes se desempeñan en enfermería, atención médica y otras áreas hospitalarias. Consideró que las condiciones de retiro y las modificaciones acumuladas al contrato colectivo requieren una revisión desde la representación sindical.
“Las Afores son inciertas y lo estamos viviendo en este momento. Desde ahí parte toda la mutilación de nuestro Contrato Colectivo de Trabajo. Los compañeros de las nuevas generaciones son los más perjudicados y los que tienen que estar dando la muestra de que podemos hacer algo mejor. El sindicato tiene que regenerarse y cambiar en este momento”, sostuvo.
Rubio Arteaga también rechazó las acusaciones sobre un supuesto “robo hormiga” de medicamentos e insumos por parte del personal operativo.
“Fíjense bien: que le hagan auditoría a los funcionarios y a los jefes. La gran cantidad de medicamentos ellos la manejan a discreción… el desabasto y la corrupción vienen a grandes escalas, de los funcionarios que hacen licitaciones incorrectas”, declaró.
En relación con las unidades médicas de la Huasteca Potosina, cuestionó las visitas de supervisión que, según dijo, buscan mostrar una imagen favorable del servicio antes de las visitas presidenciales. También mencionó a empresas distribuidoras, entre ellas Birmex, al referirse a las presuntas irregularidades. Sus declaraciones no acreditan por sí mismas responsabilidades de funcionarios o empresas.
Sobre las acciones previstas en San Luis Potosí, el representante informó que preparan un contingente para participar en la marcha nacional hacia las oficinas centrales del IMSS, programada para el 30 de octubre. Asimismo, señaló que la disidencia potosina respalda las movilizaciones de trabajadores del Centro Médico Nacional Siglo XXI, en la Ciudad de México.
Aunque aseguró que el personal movilizado busca mantener la atención de urgencias y evitar afectaciones a los pacientes, advirtió que la falta de respuesta a sus demandas podría llevar a intensificar las protestas. Para Rubio Arteaga, la convocatoria al Congreso Nacional Extraordinario es una condición central para discutir el rumbo del sindicato y la representación de sus integrantes.
“La máxima ley del sindicato no es el Comité Ejecutivo, es el Congreso Nacional representativo de los más de 450 mil trabajadores. Si no nos dan solución y siguen aferrados al poder, vamos a seguir en la lucha y no nos vamos a retirar de los plantones”, concluyó.





